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13 de febrero de 2011

Erotixx




Había sido una tarde completa la del día anterior, y aún estaba cansado. Con agujetas, vaya !.
Sauna improvisada y servicio al Amo.
Pero hoy ya había quedado en un nuevo local recién estrenado llamado Erotixx. Estrenado de apenas hacía una semana. Un local, sex shop para más señas, con un más que interesante zona de cruising con cabinas limpias y muy bien acondicionadas, cada una con pantalla en la que proyectan direrentes videos pornos, un cuarto con sling, otro con cama, espejos, máquina de refrescos, lavabo, y tres pantallas con acceso a internet, aunque esto último aún no funcionaba.
Y había quedado con el contacto que precisamente me había dado cuenta de su existencia, así como me habló de las zonas de cruising Blue Box y Zeus.
En un par de ocasiones anteriores le había comentado por donde iba a estar la tarde en cuestión, por si tenía tiempo y quería conocerme y usarme. Pero sin ningún compromiso por ninguna de las partes en encontrarnos. En una de ellas, realmente por poco no coincidimos.
Pero había llegado el día.
Llegué puntual, como siempre. Pagué la entrada y me dediqué a investigar el local. Dos tíos dando vueltas.
Los dos altos, como mi contacto. Cual sería ?. No tenía más que una descripción concreta de altura, peso y edad, y una subjetiva, grandote, que resultó la más eficaz.
Uno, el que creía mi contacto se quedó quieto en el pasillo viendo uno de los videos, me aproximé y otro me siguió.
No sabía muy bien que hacer. Preguntarle o directamente meterle mano. Seguía parado.
Dios mío, espero que no me salga "pescao"!!!. Que se supone que es activo y dominante.
El otro que me seguía lo tenía más claro, pues a la que me dí la vuelta para mirarle, ya llevaba la polla en mano.
Pues a lo mejor resulta que no es él, sino el otro.
Ante la duda, eché mano a los dos, simultáneamente, jejeje... y ambos reaccionaron positivamente.
En medio del pasillo nos medio bajamos los pantalones hasta que Mateu (el grandote, y que resultó ser mi contacto) dijo de ir a la sala que disponía de cama.
Recogiendo nuestras cosas con una mano, y aguantando los pantalones para que no se acabaran de caer fuimos hacia allí, donde nos despelotamos del todo, y comenzamos nuestra particular orgía... con la puerta abierta.
Mateu se llevaba las dos bocas, yo me comía las dos pollas y el otro iba alternando...hasta que en un momento me pidió que si quería que me follara.
Mierda ! pensé, no porque no quisiera, sino porque no me gusta que me lo pregunten. Prefiero que uno mismo intenté servirse, y si no me apetece, entonces decirlo, pero sino...
Le dí un condón, se lo puso y me dió una buena follada, mientras Mateu disfrutaba del panorama.
Al cabo de un buen rato, la sacó, se corrió y marchó, no sin antes intercambiarse sus emails de contacto. Yo estaba a lo mío.
Mientras estabamos los tres, un señor mayor se acercó y estuvo mirando un rato, pero sin participar. En algún momento desapareció.
Apenas nos habiamos quedados sólos los dos, apareció un chaval joven, de corta barba y buen ver, que no dudó en reconstruir el trío, en el papel del anterior.
Otra vez volvía a tener dos ricas pollas a mi alcance.
Sobreexcitados, ambos se pusieron de pies sobre la colchoneta de la cama, y apuntando sobre mi pecho, y pajeándose, casi al unísono acabaron lanzando unos buenos chorros de leche sobre mi torso.
Joder, con perdón. Vaya momentazo !!!.
Los dos de pie, pajeándose a la altura de mi cara, yo de rodillas sobre la cama mirándoles, y la lechada de ambos saliendo disparada, chocando y desparramándose sobre mí. Pufff...
Decepcionado ?, me preguntó Mateu sobre él y el encuentro.
En absoluto, le respondí. Y la misma respuesta tuve de él cuando le pregunté. No mentías, ofreces lo que dices, contestó.
Absurdo es mentir sobre uno mismo si la intención es quedar para un encuentro.
Repetiremos :-)

11 de febrero de 2011

Cambio de planes

Faltaba poco más de una hora para ir al cine en el que había quedado.
Bueno, lo de quedado es relativo. Dos días antes había anunciado en un par de mis perfiles que ese miércoles iba a acudir al Arenas. Si alguien se quería apuntar para hacerle un trabajito, o para hacer conmigo lo que quisieran, ya sabían donde y cuando encontrarme.
Realmente no me era excesivamente necesario quedar concretamente con alguien, pues poco más o poco menos, algo haría. Y de hecho nadie me escribió para confirmarme nada.
Pero recibí un mensaje en el móvil que decía: "Hoy te necesito a mis pies. Pásate a las 19.00 h". Era de un Amo conocido. Y a un Amo no se le discute. Tenía potestad para citarme cualquier tarde de la semana, a su antojo. Si tuviera planes o no, sería mi problema. Obviamente.
Y que podía hacer en esas tres horas que me quedaban colgadas. Podía estar dando vueltas por la ciudad, pero me parecía demasiado tiempo, y seguro que llegaría cansado y sudado. Podía ir a casa, aburrirme un rato, ducharme y acudir a su cita. Pero atravesar la ciudad, de arriba a abajo, dos veces más la vuelta se me hacía muy pesado.
Y entonces se me ocurrió pasar un rato en una sauna céntrica. Me iba bien en tiempos, descansaría, me ducharía, estaría entretenido un rato, y tal vez, surgiera alguna cosilla, aunque a priori no me apetecía mucho ya que luego tendría que cumplir ante el Amo.
Y así lo hice.
Ya en el vestuario, un chaval joven que se iba, se acerca y me comenta: No se si te gustará lo que hay..., me pega un morreo y se va.
Me quedé de piedra. Esto no me suele pasar. De hecho, nunca me había pasado.
Hice el recorrido para controlar al personal, y apenas en ese momento habían 5 tíos. Cada uno a lo suyo, en diferentes lugares. Después de ducharme bajé a la sauna de vapor, y enseguida me siguió uno de los que allí estaban.
El tío era más bajito que yo, calvo y regordete. Parecía simpático.
Nada más sentarme en uno de los estrados, me mete mano, se agacha y me la mama.
Bueno... a ver que sale de esto.
Le toqué. Respondió bien. Se incorporó, dejando la polla a la altura de mi boca, y aproveché para lamérsela.No estaba mal.
Manejaba la situación y sin llegar a dominar, veía que me iba llevando a su terreno. Guiaba mis manos.
En un momento me comentó de salir de la sauna de vapor e ir a uno de los cuartos. Acepté, aunque eso me suele desmotivar ya que limita la posibilidad de que terceros se nos sumen. Más bocas, más pollas, más manos, más morbo.
Pero bueno, fuimos y nos encerramos. Toqueteos, magreos, lamidas, mamadas, 69 y poco a poco, posicionándome para lo que acabé descubriendo cual era su especialidad.
Cuando me tuvo sentado sobre su cara, con mi trasero a la altura de su boca, empezó con una comida de culo como nunca me habían hecho. Pufff... como sumiso no estoy acostumbrado a que me las hagan, sino más bien lo contrario, cuando se tercia.
Le pajeé hasta que se corrió y siguió por media hora más lamiendo y comiendo el ojete.
Se acercaba la hora de irse. Nos despedimos. Me dí otra vueltita por la sauna, ya más para desentumecerme y estirar las piernas, tomarme una ducha, vestirme, y acudir a los pies del Amo que me esperaba.
Y puntual, a las 19.00, allí me presenté.
Pero esta es otra historia :-)
  

8 de febrero de 2011

Zeus




No. No voy a hablar del padre de los dioses de la mitología griega, sino de algo más terrenal.
Zeus, el nombre de una sex shop gay del barrio del Raval de Barcelona, donde tuve un interesante encuentro.
Había enviado un mensaje a un contacto comentando que aquella tarde iba a pasar por la Zeus a comprar... "aromes de Montserrat", y de paso descubrir la trastienda en la que me habían dicho que era una zona de cruising.
Llegué unos 10 minutillos antes de la hora fijada, y directamente ( y discretamente) pregunté si tenían lo que venía a comprar.
Me ofrecieron varios, y acabé eligiendo uno. De fortor mediano y no muy aromatizado. La verdad es que no entiendo mucho de ello, así que me dejé aconsejar.
Luego, como quién no quiere la cosa, me fuí para el fondo del local.
Nunca había pasado de las primeras estanterías, y no sabía hasta entonces, que hubiera un más allá.
El local, evidentemente, no es muy grande. Tiene varias cabinas, un pequeño recoveco entre ellas y una pequeña salita con dos rincones, uno a la derecha y otro a la izquierda, tras una mampara con dos gloryholes, un sillón de barbero y un pequeño urinario.
Ahí había un tio mamándosela a otro, y uno mirando.
Este, nada más verme, vino hacia mi, me metió mano, y me llevo al otro de los rincones. Me la sacó y empezó a cascármela. Todo iba demasiado rápido. Y aunque no me apetecía mucho, me dejé hacer. Apareció otro que parecia querer rollo, pero cuando le hice señas que se uniera, se fue corriendo !!!.
Bueno, el caso es que nada más dejé al que me la estaba cascando, me acerqué donde estaban aquellos dos. Ya no estaban.
Pero había otro que me metió mano enseguida y a sacarmela.
No dejaba de sorprenderme lo lanzados que eran el personal ahí presentes, cuando lo habitual en todos los sitios que conozco es que te miren, remiren, insinúen, etc, etc... para normalmente no llegar a nada.
En nada apareció un tío que se la sacó el mismo y me la ofreció, sin más.
Una polla apetecible así que me agaché y mientras se la iba mamando, uno al otro se decían: anda fóllatelo ( se referian a mí )
Y me dejé follar, con condón, .
Buena polla, buena follada, la verdad :-)
Estuvimos los tres luego magreándonos un rato, hasta que el que me folló se fue.
Apareció otro, pero era un tio "muy pescao", se la sacó y ahí me las den todas, ni tocaba ni se tocaba, ni decía ni mu, ni con palabras ni con gestos ni nada de nada.
Pasé.
Me acerqué al recoveco entre las cabinas, y me quede un rato ahí...descansando.
Un par de tios quietos sin hacer ni decidirse a nada. Y de tanto en tanto entraba alguno, miraba y se iba. Lo normal, vamos.
Al final, uno entro en una de las cabinas y dejó la puerta entornada. Al poco entró otro de buen ver, pero no estuvieron ni 5 minutos. Cuando salió, miré, me hizo gesto de entrar, entré... y no salí en 1 hora... por lo menos, jejeje.
Todo fueron tocamientos, paja y mamadas, entre ambos. Muy bien. El tío, bastante majo, buenorrete, alto, buena polla y simpático.
No salí frustado, no.
Tampoco voy a decir que hubiera un ambientazo de la hostia, pero al menos, de el que había pude aprovechar satisfactoriamente algo. Que en definitiva es lo que cuenta.
Ah... el contacto no apareció.

4 de febrero de 2011

Blue Box




Tras este poco sugerente nombre, al menos para mí, se abre un sex shop en una calle muy concurrida y transitada del centro de Barcelona.
Un contacto me comentó que el sex shop tenía una pequeña sala de cine donde proyectaban películas porno, si bien, el interés no estaba en la pantalla, sino en lo que ocurría en la sala.
Se trata de una pequeña sala con la pantalla principal, de unos 10 o 12 asientos, y dos salas posteriores, ambas con pantalla de video. Tiene también dos microcuartos, en las que cabe apenas una persona en cada uno de ellos, comunicadas ambos por un gloryhole.
Y allí me presenté un día, sin saber muy bien que iba a encontrar ni saber muy bien como actuar, ya que si bien no se publicita como gay, si aparece el local en diversos directorios gay.
Poca gente. Unos seis o siete, no más. De edad variada, eso sí. Heteros, bi, gays ? Ni idea. Esperé y observé.
Al cabo de un rato largo, uno de los más jóvenes, tal vez en la treintena se metió en uno de los micro-cuartos.
Bingo!. Ahora sólo faltaba si quería que se la mamaran o lo que quería era mamar.
Entré en el cuarto contiguo, y no tardó en aparecer una hermosa polla, de buen tamaño, buen gusto y rica textura aterciopelada. Las que más me gustan.
Pude disfrutarla unos cuantos minutos. Al poco, la retiró, se la escondió y salió tanto del cuarto como de la sala. Hetero con ataque de culpabilidad ? No sé.
Salí, paseé y vi que había entrado un tío nuevo. Estaba en una de las salas de video. Se sentó, comenzó a desabrocharse los botones superiores de la camisa, y a juguetear con los pezones.
Ummm... aquí huele a posible rollo, pensé.
No tardó en sacar una botellita de poppers, esnifar y hacerme un gesto con la cabeza para que me acercara.
Rollo y vicio seguro confirmado. Ahora solo queda saber de que palo va, sumiso o dominante.
A estas alturas de la tarde, casi, casi me daba igual. El tío era de constitución fuerte, robusto, cara vicio, y no me hubiera costado mucho caer a sus pies.
Pero al acercarme, fue el quien se puso a cuatro patas, a bajarme la bragueta, sacármela y comenzar a mamar. Dos tíos se acercaron a mirar.
Bueno, pues, a adaptarse toca. Se quitó la camisa, se bajo el pantalón y los calzoncillos del todo, y continuó mamando. Hice lo mismo..., pero sin mamar.
Mientras, le trabajaba los pezones, y algún que otro azote le iba al culo. Calentito, acabó ofreciéndomelo para que me lo follara, como así hice.
No mucho rato, ya que a mi me van (cuando me van, que no es siempre) los culos chiquitos y prietos, y este se salía de las dimensiones, a mi gusto, apetecibles.
Acabé echando una buena lechada en su cara. Los otros dos tíos seguían mirando, pero ninguno se añadió a la fiesta, ni quiso continuarla cuando yo acabé.
Y me fuí.
Apenas una semana más tarde volví. El mismo ritual. Observar y esperar. Misma cantidad de gente. De edad variada.
Y de la misma manera, al cabo de un rato, el más joven, alto y de buen ver, entró en una de las salitas.
Y al cabo de nada, también apareció una más larga polla que la de la semana anterior, rica y delgada.
Pero este también quería trabajarmela un poco, así que se la deje que disfrutara un poco.
Cuando volvió mi turno, se lo agradecí con una buena mamada y pajeo hasta que se corrió. Se limpió y se fué.
Al salir me tocó follarme a un casado hetero con cierto complejo gay confeso. Esta vez no hubo ni sumisión ni dominación, ni nada que se le pareciera. Aunque sí, otra vez, dos tíos mirando, sin apuntarse a la acción, jejeje...
En fin, cosas de la vida.

Ampliando territorio

Como comentaba en un post anterior, al tiempo que iniciaba este blog, me dí de alta en varias webs de contactos gays: mycrusing, chueca, universogay y gayroyal.
Mycrusing no la conocía y de momento el resultado es muy decepcionante. En Chueca ya había tenido perfil hace unos años, pero el resultado fue nulo, y con el nuevo perfil, el resultado sigue siendo el mismo.
Universogay es una web que tampoco conocía, y aunque no ha dado frutos todavía, he contactado con par de personas con las que tal vez pueda llegar a algo más que mensajes; y finalmente gayroyal, página que también conocía desde hace algún tiempo, y que es más amena, interactiva, clara y completa que las otras tres juntas. Si bien no he concretado todavía ningun encuentro, si he contactado con bastante más gente.
Tampoco me hago demasiadas ilusiones, pues sé, por experiencias pasadas, muchos contactos quedan en agua de borrajas y nunca se llegan a materializar, y simplemente desaparecen.
De momento, algo positivo ya he sacado y es que algunos me han indicado sitios donde ampliar mi territorio para ser cazado y usado, como algunas salas X de sexshop de mi ciudad, que algunas si me sonaban pero no sabía que hubiera una pequeña sala de cine en la que hacer cruising. Mira que bien !.
Por cierto que ya he ido a dos de ellas, Blue Box y Zeus, con resultados satisfactorios.