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28 de octubre de 2011

Sauna Condal


El poco poppers que aún quedaba, prácticamente habia perdido sus propiedades. También me estaba quedando sin gel lubricante, por lo que empezaba a ser urgente abastecerme de ambos.
Así que al levantar el día tenía decidido pasar por el sexshop y comprar, pero ya a mediodía me habia venido la mandra de tener que desplazarme hasta allí,  y además, sabía que si iba, acabaría en la trastienda haciendo vete a saber qué.
Lo que me apetecía de veras era volver a sentir el calorcito de una sauna, y a ver si podía repetir una mamada como la de la última experiencia en Bruc, que tan grato recuerdo me había dejado.
Harto difícil, porque toda experiencia es irrepetible en su totalidad, pero sí, vagamente se le puede asemejar o incluso superar.
Me dirijía ya hacia la sauna cuando un inesperado encuentro se interpuso en mi camino. Llevaba en un buen tramo la misma ruta que la mía, lo sabía, así que al primer cambio de dirección que pude, me excusé y despedí. cambiando ruta y destino.
Lo decidí en menos de lo que estoy tardando de escribir esta linea. Iría a la Condal.

Realmente es una de las que más me gustan, pero de las que menos voy. Céntrica, grande, bien acondicionada y muy concurrida.
Y ahí está el problema. Que siempre temo encontrarme a alguien al que tuviera que dar explicaciones, o que se fuera de la lengua con terceras personas.
Así que muy pocas veces voy. Un par de veces al año, curiosamente ambas suelen ser en el mes de diciembre, y al mediodía, primeras horas de la tarde.
Y porqué? Bueno, suelen ser días que me cojo libre en el trabajo y aprovecho para hacer compras en el centro de la ciudad. De paso, me dejo caer por la sauna.
Sólo muy excepcionalmente, como la ocasión presente, voy otro día.
Llegué, pagué la entrada, subí a los vestuarios, me cambié y me dispuse a inspeccionar el local, como siempre hago lo primero allá a donde voy, para ver como está de ambiente y, en su caso, que novedades tiene el lugar.

De ambiente me pareció que estaba bien, ni poca ni mucha gente, al menos para mi gusto. Y de novedades, desde la última vez que había ido 10 meses atrás, era la sala de cine, que ha cambiado de orientación y es un poco más pequeña, aunque más intima, y la supresión de unas tres cabinas que se han convertido en un bastante acertado cuarto oscuro.
Lo demás estaba igual. La planta principal donde se encuentra en un extremo la sauna de vapor, la sauna seca, el jacuzzi y las duchas, a continuación una sala de TV o sala de tortura porque en todo el rato que estuve esa tarde tenían sintonizada Telecirco, luego el bar y de ahí el resto, pasillos y cabinas, salita de cine y cuarto oscuro.
En la planta superior, pasillo con cabinas a ambos lados, salita de masaje, cuarto con video para fumadores, evidentente ya no, cuartito oscuro, y una muy interesante sala, poco pero suficientemente iluminada para distinguir dos slings, una cruz de san Andrés, un tabique con gloryholes, una jaula de barrotes y una tarima con colchoneta.
Esta es para mi una de las partes más morbosas de la sauna. Antes, cuando era un simple cuarto semioscuro estaba bastante concurrido, pero desde que existe así tal cual está ahora, siempre lo he encontrado un poco desangelado. Una pena. De todas maneras, es una opinión muy parcial ya que, como he comentado antes, en los últimos años he ido muy pocas veces y a horas no muy frecuentadas.

Así, durante la primera hora o un poco más, anduve por los pasillos, piso arriba, piso abajo, metiéndome de tanto en tanto en la sauna de vapor, pasándome a la seca y de ahí a la ducha, o  entrando en los cuartos oscuros de una u otra planta.
No paraba quieto, más que para mamar cuando se presentaba la ocasión. Media docena, tal vez, en toda la tarde, a ratitos sin llegar nunca al final. A pares, mamando alternativamente una y otra. Puntualmente las dos a la vez. Jugueteando con la mano con una tercera, siempre agachado o arrodillado.  Nada especialmente destacable ya que mis partenaires ocasionales no eran precisamente muy activos. Se dejaban mamar, y como mucho, mantenían sus manos sobre mi cabeza.
A excepción de un espectacular polvazo de dos tíos en la sauna de vapor, todo lo que se veía, o se intuía, era mucho mirar, paseo, algún roce o magreo, y alguna que otra mamada.

Eran casi las siete y me quería ir no mucho más tarde, pero visto lo visto, no había mucho que hacer más que seguir mamando, en ausencia de dominantes.
Como estaba cansado de pasear y de estar en cuclillas, decidí descansar haciendo uso por segunda vez en mi vida de un sling.
Y así, bien puesto, a la vez que descansaba, me ofrecía a los escasos paseantes que se aventuraban hasta aquella sala.
Tal vez, durante media hora, iban pasando alguno que otro cerca de mí. Los más, sólo miraban de lejos sin detenerse. Los menos, se acercaban, paraban y durante unos segundos observaban. Alguno rozaba mis posaderas.
Pero yo, mientras, al menos descansaba.
Reconozco que un sling no es para tímidos, cortados ni mojigatos. Simplemente con la pose que uno adopta es una invitación casi descarada a algo de más acción que a una felación o magreo entre vapores o penumbras. Además que no impide la participación de más personas.

Ya estaba cansado de descansar y se agotaba la cuenta atrás para decidirme a marcharme, cuando se acercó un señor entrado en años, pero con cierto porte y apostura, no del todo perdidas, y en kilos, pero en carnes no del todo decaídas, sino que aún se le notaba cierto vigor y firmeza.
Me tocó las posaderas, acarició las piernas, tanteo el ojete, magreó la polla y acercándose sobre mí me dijo al oído - Tienes preservativos?.
Sí, le contesté, mientras le indicaba con el dedo donde los tenía.
Lo cogió y abrió. Se separó un poco, acercándose a la luz para ponérselo.
Y tanteando de nuevo, comenzó a penetrarme suavemente, afortunadamente.
Evidentemente me dolió un poco de tantos meses de desentreno, pero no se retiró ni le dí señales que lo hiciera. Sólo paró unos segundos, y con repetida suavidad y firmeza continuó haciendo sus labores.
Notó cuando pasó el dolor inicial, y comenzó un buen bombeo, que después de varias horas de excitación en la sauna, no pude contenerme mucho más y avisándole de una inminente corrida, aceleró el ritmo y yo me salí de mi mismo en un explosivo chorro que me llegó más allá de la cara, y que me dejó también bien pringaíto el pecho.
No fue un polvo espléndido en sí, pero sí tuvo su morbo, hacerlo en un sling.           

23 de octubre de 2011

Fin de temporada


Definitivamente, ya se puede decir que se ha acabado la temporada.
El frío, bueno, más bien el fresco se los ha llevado, pero de la misma manera volverán con los primeros calores de la primavera.
Empezarán a salir los primeros, los más atrevidos, aunque tímidamente tanteando sus posibilidades. Asomándose de nuevo al mundo.
Luego, bien aposentada la primavera, saldrán en tropel del largo letargo hivernal, y reinarán durante meses en playas y ciudades. Metro y autobuses.
Ainssss... mis queridos pies, que se llevan obsesivavemente mis, a veces, furtivas y otras descaradas miradas.
Tan cerca siempre de ver, y tan lejos siempre de lamer.
Y así es, siempre duro, sea por la larga abstinencia del invierno, privado de su visión, o por la larga exposición durante el verano, exhibidos sin vergüenza ni pudor algunos.
Siempre me ha resultado curioso que me es más fácil conseguir lamer una polla, que lamer unos ricos pies.
A lo primero se me ocurre un montón de sitios para ir, pero para lo otro... pufff.
Normalmente, podría decir que en el 99% de las ocasiones en que tengo un encuentro con alguien, sea ocasional casi siempre, o premeditado, casi nunca interviene la erótica del pie.
Dejo un muy generoso 1%, porque recuerdo algunas citas, contadas con los dedos de una mano, que imprevistamente hubo pies a lamer.
Y suerte aún tengo a mi Amo, que cuando me cita tengo sesión completa de pies, siempre que quiera o así lo disponga, claro. Pero hasta fecha de hoy, siempre que me he presentado ante Él, ha habido larga y sabrosa comida. Sabe que los adoro por partida doble. Primero por ser pies, y segundo por ser de Amo. O tal vez sea al contrario, primero porque cualquier parte del Amo es digna de adoración, y luego por ser sus excelsos pies.
Con ellos me domina, guía, pisa, juega, abofetea, aplasta o lo que se le ocurra. Yo, siempre bajo ellos. Mi lugar.

14 de octubre de 2011

Los bonobos

Qué se esconde detrás de tan sonoro nombre?
Pues ni más ni menos, como habréis podido deducir seguramente por la foto que encabeza este post de una de las dos especies que componen el género de los chimpancés.
También se le llama chimpancé pigmeo, descubierto en 1928, no hace ni 100 años, y en un 98% su ADN es similar al del hombre.
Aparte de caminar erecto en un 25% de las ocasiones, este primo nuestro se caracteriza ( y a la vez distingue del más conocido chimpancé común ) por la preponderancia de la actividad sexual en su sociedad.
Os recomiendo que consultéis el interesante artículo de la wikipedia sobre el bonobo para saber más detalles sobre estos bichejos.
De ahí he extraido, casi un copia y pega, los cuatro datos relativos a su sexualidad que os cuento a continuación.
Como decía en el post anterior existen otros animales que usan las relaciones sexuales con fines distintos a la procreación, y este es uno de ellos.
Utilizan el acto sexual tanto para saludar, como para resolver conflictos, reconciliarse o como intercambio de favores, a cambio, por ejemplo, de comida.
Los bonobos son los únicos primates (aparte de los humanos) que han sido observados realizando todas las actividades sexuales siguientes: sexo genital cara a cara (principalmente hembra con hembra, coito hembra-macho y frotaciones macho-macho), besos con lengua y sexo oral.
La actividad sexual tiene lugar tanto dentro de la familia inmediata como fuera de ella, y suele implicar tanto a adultos como a crías. Los bonobos no forman relaciones estables con parejas individuales. Tampoco parecen discriminar en sus comportamientos sexuales según género o edad, con la posible excepción de las relaciones sexuales entre madres y sus hijos adultos.
Cuando los bonobos encuentran una nueva fuente de comida o lugar de alimentación, la excitación general suele desembocar en una actividad sexual en grupo, presumiblemente descargando la tensión de los participantes y permitiendo una alimentación pacífica.
Los machos bonobo practican con frecuencia varias formas de sexo genital entre ellos. Una de las formas consiste en ambos machos colgando de un árbol cara a cara mientras frotan sus penes entre sí. También se ha observado a los machos bonobos realizando esta actividad en el suelo. Una forma especial de la misma, empleada por los machos como reconciliación tras un conflicto, se realiza con ambos tumbados en el suelo y trasero con trasero, mientras frotan sus bolsas escrotales entre ellas.
Las hembras bonobo también usan el sexo genital hembra-hembra como forma de establecer relaciones sociales entre ellas, fortaleciendo así el núcleo matriarcal de la sociedad bonobo. La estrecha relación entre las hembras les permite dominar la estructura social - aunque los machos son físicamente más fuertes, no pueden plantar cara solos a un grupo unido de hembras, y no suelen colaborar entre ellos de esa forma. Las hembras adolescentes suelen abandonar el grupo en el que nacen para unirse a otro. Esa migración habitual de las hembras hace que el fondo genético de los bonobos se mezcle con frecuencia.
A pesar del enorme incremento en la actividad sexual, la tasa de reproducción no es mayor que la de los chimpancés comunes. Las hembras cuidan de sus crías y las alimentan durante cinco años, y pueden dar a luz cada cinco o seis años. Comparadas con las de chimpancé común, las hembras de bonobo recuperan la actividad sexual mucho antes tras el parto, lo que les permite reincorporarse a las costumbres sexuales de su sociedad. Incluso los animales estériles o demasiado jóvenes o viejos para reproducirse participan en estas actividades sexuales.
Proviniendo del mismo ancestro común que chimpancés comunes y hombre, el bonobo es de las especies animales más pacificas que viven hoy en día en la tierra.

Si no os apetece leer demasiado, podéis ver este video emitido por el canal Odisea. Dura unos 6 minutos, y empiezan a hablar de los bonobos a partir del minuto 1'19".
Abstenerse mogijatos y mentes bienpensantes.



Y ya, para acabar con tan sesudo post, aunque no me diréis que no ha sido interesante, una simpática canción que he encontrado en youtube poco antes de empezar a escribir.




Bueno, si lo habéis disfrutado todo como yo, me alegro :-)

11 de octubre de 2011

Vicioso yo?


- "Eres el tío más vicioso que conozco"-.
Así acababa un breve comentario de un lector y conocido participante de mis historias por Erotixx.
No soy quién va a decir si realmente es así o no, pero... aún a día de hoy, no sé si tomármelo como un agravio ( Ofensa que se hace a uno en su honra o fama) o como un halago (Adulación o muestra de admiración).
Primero debería saber el número de tíos con el que me esta comparando. Si son pocos, no me preocuparía. Si son muchos, a lo mejor sí.
Luego habría que definir la palabra vicioso, o que entiende él o yo por vicioso.
Así que echando mano del diccionario leo: "Vicioso"1- Adj. Que tiene algún vicio, error o defecto. 2-Que tiene algún vicio o mala costumbre.
Errores y defectos a montones, como todo el mundo, pero no creo que fuera por ahí el comentario.
Vicios o malas costumbres, seguro que unos cuantos, pero el hecho de tenerlos no lo convierten a uno en vicioso. 
Me explico. Puedo jugar a la Primitiva y a la Lotería una vez por semana, cada semana del año. Me convierte eso en vicioso del juego? Creo que no. De la misma manera que si practico sexo una o dos veces semana, tampoco, no? Podría entrar dentro de lo normal, digo yo.
Ahora, si lo que aumentamos es la cantidad de veces que juego a juegos de azar a la semana y la variedad de estos (Once, Bonoloto, 6/49, Quiniela, etc...) tal vez cambiemos de opinión y pensemos que un poco vicioso del juego si que se es.
Podriamos llegar a la conclusión que ya no es tanto el qué, sino el cuanto lo que hace a uno digno del adjetivo.
Si esto lo aplicamos al sexo, si en lugar de 1 o 2 veces a la semana, lo practicamos 3 o 4 o 5... nos convierte en viciosos si lo hacemos en el ámbito de la pareja? O es si lo hacemos fuera ? O depende de con cuantos de fuera? O depende del tipo de distintas prácticas de este inmenso mundo de la sexualidad ya sea dentro o fuera de la pareja ? O ya no es una cuestión tan objetiva de números, sino una apreciación mucho más relativa o subjetiva de una determinada moral.
No hay ninguna en cuanto que el hombre es un animal más (a veces inteligente y otras más animal que el resto) y queramos o no es la quimica de nuestro cuerpo la que rige absolutamente toda nuestra existencia, desde el instinto, las hormonas, feromonas o pensamientos y sentimientos proceden de las reacciones químicas internas de cada uno.
Por otra parte la homosexualidad no es algo exclusivo de la raza humana, sino que también se da en el Bisontes americanos, bonobos (simio que se merece un post), macacos, delfines, elefantes, jirafas, hienas, lagartijas, leones, libélulas, ovejas, cisnes, chinches, etc...
Vamos que ni mamíferos, aves e insectos se libran de este comportamiento. Los que digan que es antinatural ya pueden ir cerrando boca, jejeje...
Y si hablamos de sexualidad no orientada a la procreación también tenemos algún ejemplo, en el que destacan mis queridos bonobos.
En cuanto a la definición de vicio, entre las varias acepciones, leo: 1-m. Excesiva afición a algo, especialmente si es perjudicial (cual es el límite en las cosas para saber cuando se pasa de lo normal a lo excesivo? O es el hecho que llegue a ser perjudicial en algún ámbito lo que convierte la afición en vicio ? )/2- Mala costumbre, hábito de obrar mal ( Bien y mal son términos demasiado relativos en este aspecto)./3-Cosa a la que es fácil aficionarse.( Pues si, como el buen comer, los sudokus, la sopa de letras, las telenovelas, la telebasura, el vino, la cerveza, las mujeres, los hombres, el dominó, la siesta, leer blogs, escribir, escuchar música, pasear, hablar por el móvil, etc... todas las cosas que produzcan cierto bienestar, no digo ya placer, es fácil aficionarse, lo cual nos convierte a todos en viciosos). Ah ! y que conste que los ejemplos que doy no necesariamente los comparto, eh? ;-).

En resumen, sólo en caso de una excesiva afición por el sexo, en este caso, si ello llega a perjudicar a uno, y bajo un punto de vista moralista, se podría considera vicioso.
Es curiosa la diferencia que hay entre lo que uno es ( o cree ser ), la imagen que quiere/cree dar  y lo que finalmente percibe, ve o cree el observador.

Bueno, perdonadme este rollazo, jejeje... ;-)
La culpa es de quien yo me sé y me hace pensar.
Pensar !!! Eso si que es un vicio !!!   


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8 de octubre de 2011

Bruc II


Bruc, o tal vez Indecisión (La decisión final).
Si, visto así, parece que haya estado dos meses y medio pensando y decidiendo a cuál de los cinco lugares que me apetecía ir en aquel momento iba a ir, cuando publiqué el post Indecisión haya por finales de Julio.
Realmente puedo llegar a ser muy indeciso, pero por temas más serios que el ir a un local o a otro.
Así que con el mismo atuendo y provisiones que el día anterior cuando fui al cine arenas, me planté en la sauna bruc, en busca de un buen samaritano dispuesto a "dilatar mi alma".
El ambiente estaba tal como siempre, pero el aspecto, de desalojo por derrumbe.
Me explico. Nada más entrar, en la pared desnuda se anunciaba el próximo traslado del local al carrer Pau Claris, pero sin especificar a que altura de dicha calle, ni en que fecha.
Una vez en la salita de la recepción, la puerta que la separaba de la sauna brillaba por su ausencia. En sustitución, unas tristes cortinas. Esto me llevó a agudizar mis observaciones; un desconchado por aquí, unas humedades por allá, unas grietas más allá, esto que no se abre, aquello que no funciona... Dios mío, esto se cae a pedazos !!!.
Bueno, igual no era para tanto, y realmente les cuesta menos trasladarse que ponerse de obras.
No pregunté.
Tras varias vueltas por el local, no ví a la gente muy puesta por la labor. Alguno en el jacuzzi, alguno en la sala de televisión, alguno hablando con otro sentados, unos cuantos desgastando el suelo como yo, pasillo arriba, pasillo abajo y nadie en la sala de vapor ni en el laberinto, y así durante mucho rato.
(Por cierto, espero que en el nuevo Bruc haya también un laberinto que sea la estrella del local).
Pasó el tiempo y yo estaba por hacerme una pajilla e irme, pero no.
Decidí hacer algo que siempre me había dado morbo hacerlo, pero nunca lo había hecho... por extraño que parezca, dada mi fascinación por los lugares penumbrosos.
En estos, aunque predomina la oscuridad, esta no es casi nunca total. Siempre hay un resquicio por donde entra la luz, tras una puerta o ventana, o el reflejo de un video, o pantalla, o luz de emergencia, etc... De esta manera, salvo que cierres los ojos, siempre se ve mínimamente o se intuye a las otras personas.
Uno de mis morbos no realizados es agacharme o arrodillarme  y esperar con la boca abierta, y los ojos cerrados o vendados, una verga caritativa.
Aunque parezca arriesgado en el sentido que se te puede meter cualquier polla, no hay que olvidar que uno posee el sentido del tacto, con el cual acabaría rechazando a cualquiera que no se adecuara a mis gustos o capacidad bucal, y sobre todo el sentido del olfato, que como buen perro, tengo bastante desarrollado, y actuaría de la misma manera.
Así y precisando, mi morbo sería no tener el control sobre ninguno de mis sentidos, y ser obligado, evidentemente por un tercero (Amo si puede ser, que saben lo que hacen), a comer pollas al gusto y capricho de este.
Pero como esto resulta bastante difícil que conseguir, y como no era el caso, me conformé con estirarme en la banqueta de la salita central del laberinto, en la cual esta vez no entraba absolutamente nada de luz, ni un asomo de semisombras, panza arriba y con la intención de abrir boca al menor ruido de aproximación de alguien.
Realmente no pasaron ni 10 segundos cuando una mano comenzó a palparme cabeza y cara, encontrándose con mi boca ya abierta.
Pensé que, más que seguramente, me había visto y seguido al entrar en el laberinto.
Y ni 10 segundos más para sentir como una morcilla de buen calibre se introducía por mi hambriento orificio.
Tamaño aprobado, al menos para cavidad bucal, que no por exceso para mi estrecho culo. Textura aprobada, suave. Olor aprobado, limpio. Sabor aprobado, dulce. Dureza aprobada, consistente y capacidad de aumento.
Mientras, a su vez, las manos hacían su primer recorrido: piernas fuertes, culo prieto, barriga poca, no fofa, pecho medianamente peludo. Táctilmente, un buen ejemplar.
Y comenzó a follarme la boca, suave, pero firmemente, con sus ritmos y pausas. Cogiéndome la cabeza a veces con una mano, otras con las dos, para apretarla contra sí, imprimiendo momentos de más firmeza o de relajación. De vez en cuando cesaba y me besaba. Tampoco lo hacía mal.
Cuando estuvo a punto de correrse me lo indicó y le dije que lo hiciera sobre pecho.
A Dios gracias, por que sinó me hubiera ahogado. Menuda cantidad de semen llegó a salir de aquel bendito rabo. No por que lo viera lo supe, sino por el sentir de los borbotones de semen caer sobre mi.
Mientras me secaba, me dió las gracias y se marchó.
- Buff !!! Gracias a tí, - le respondí.
No me corrí, y por lo tanto hubo una seguna parte, esta vez con otro tío, de buen ver que se mostraba desnudo en la entrada de la sauna de vapor, sin el usual paño en la cintura, y con un cockring adornando sus nobles partes, pero no vale la pena contarlo, no por desmerecerle a él ni al momento, sino por el antecedente descrito.

Ciertamente la primera resultó ser una de las mejores mamadas de estos últimos tiempos.

5 de octubre de 2011

De vuelta al cole...Perdón, al cine


Y ni corto ni perezoso, manga corta, pantalón corto, chanclas y ni una prenda más, me marché al Arenas. No sé si es que así pensaba triunfar, más bien no, pero nunca se me había dado la ocasión, más que la ocurrencia, de sumergirme de esa guisa en las penumbras del cine.
Y la ocasión venía dada, básicamente, por la hora en la que iba. Eran poco más de las tres y media de la tarde del lunes, y salía desde casa, que no, como suele ser lo habitual, volviendo del trabajo.
Me habían comentado que por las mañanas, a partir de las 10.30 h, que es cuando abren, ya suele haber movimiento, aunque menos que por las tardes, y no estaba mal.
Bien, no era exactamente de mañana, pero tampoco era mi hora a la que normalmente voy. Me temía que iba a ser una hora tonta, en la que los que suelen ir por la mañana/mediodia ya se han ido, y los de la tarde aún no han venido.
Ah!, se me olvidaba que también iba provisto de poppers, crema y un puñado de condones, y el culito bien limpio de una recientísima lavativa.
Y casi podría acabar aquí el post porque realmente no llegó a ocurrir nada destacable ni memorable.
No estaba tan vacío como me pensaba que iba a estar, sino más bien como una tarde floja, y desde luego, no eran en su mayoría caras conocidas. Excepto la de Jose (un habitual), que parece que viva allí.
Bueno... si ocurrieron un par de cosillas.
A saber que, un encuentro a tres empezó en el cuarto oscuro grande, entre Jose, yo y un tercero, que proseguimos y acabamos en uno de los lavabos. Entre Jose y yo, no hubo más que algún toqueteo y juego de pezones para subir la temperatura. Jose se quiso follar a pelo al otro tío, pero no pudo, y no sé bien porqué. Yo mamaba al tío, manteniéndosela bien dura todo el rato, hasta que llegó el momento que me hizo levantar y girar con intencionalidad de follarme. Y fue cuando palpándome el ojete, va y suelta:
- Uy! está muy cerrado.
 Jose se apresuró a decirle: - ponte y condón y te lo follas -.
- Es que si me pongo goma se me afloja !, le respondió.
Manda huevos, pensé.
Puedo llegar a entender, porque a mí también me pasa, que a uno se le baje el pirindolo momentáneamente en ese intervalo de ponerse el condón y volver a la acción, pero tío !, de la misma manera que me curro el mantener tu polla tiesa con una buena mamada, dedícale un poco de atención y esmero a mi culo limpio y hambriento, pero prieto, para que este se relaje, dilate y abra para recibirte. Es que lo queremos todo hecho hasta en esto!.
Como comenté, iba bien provisto de crema, poppers y condones, pero me negué a hacérselo saber.
Hala! Que se joda!.
Y evidentemente la cosa decayó, y unos minutos acabamos saliendo todos, sin haber llegado finalmente a nada.
Debería se denunciable. Con lo que cuesta entrar en contacto para luego acabar en esto !!!.
Jejeje... aunque lo parezca por el como lo cuento aquí, en ningún momento me enfadé ni molesté. De hecho, no hace mucho ya me ocurrió algo similar que conté en un post anterior. Por desgracia estos comportamientos no son nada extraños.
Hasta es posible que alguien piense lo mismo de mí, después de creer lo que no era.
La otra cosilla medio remarcable fue un compulsivo interruptus que ahora sí, ahora no, me estuvo abordando el resto de rato de estuve por allí. Se acercaba, parecía que quisiera follarme, se largaba. Al cabo de un rato, venía, me hacía comerle la polla un instante, se iba. Volvía, me metía mano, se marchaba.
Al final, al pasar yo junto al banco de los mamones, me agarró y se puso a mamármela, mientras se la cascaba.
- Qué baje Dios si lo entende,- pensé.
- Pues ahora amigo no te escapas. Yo me tengo que ir y aún no me he corrido -, seguí pensando.
Aproveché una pausa suya y su postura sentada para agacharme yo y rematarle la faena, y mientras, estaba vez yo, me la cascaba.
Y me dieron oreja y rabo, jejeje...
Aunque la crema, el poppers, los condones y mi culete volvieron a casa tal cual me los llevé :-(

2 de octubre de 2011

Impasse


Agosto, un mes de impasse. Todo se ha acabado. Todo de paraliza.Vacaciones para quién tiene la fortuna de disfrutarlas, o tormento para los que tienen que aguantar 24 h consecutivas a la parienta/e y a los niños de turno, o a quién no tiene opción de escogerlas en otra época del año  . Nada se puede hacer, sólo esperar. Los problemas continúan, pocos se resuelven, algunos se acentúan. La ciudad se vacía. Los locales también, al menos de sus habituales, aunque muchas veces son sustituidos por visitantes foráneos o por aquellos que durante el resto del año no pueden escaparse.
Llega septiembre, y todo, o casi todo, vuelve a ponerse en marcha volviendo a la misma rutina.
Yo también tengo mis tiempos y mis rutinas, aunque no siempre coinciden con la mayoría. A veces es un problema. Pero bueno...
He vuelto, o nunca me fuí si se tiene en cuenta que iba asomando el hocico por aquí, de tanto en tanto, pero sin escribir, comentar y apenas leer los blogs que sigo.
Tengo faena pendiente, así que a arremangarse y al tajo.
Empieza un nuevo año...