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28 de noviembre de 2012

Despedida nocturna (Última parte)




Comenzaba ya a ser una hora avanzada y quedaba poca gente en el Bears.
Eso, y las cinco cervezas que llevaba esa noche, si no me fallaban las cuentas, y que no me habían sentado mal, pues esta vez si había cenado, habían conseguido dejar un poco de lado mis reparos y vergüenzas, que pese a que os sorprenda, tengo y muchos.
Por ello, y como lo había hecho unos días atrás, a esas alturas de la noche, me dispuse a evacuar en los urinarios, con los pantalones cortos bajados, justo por debajo del culete, resaltándolo, de modo que dejaba al alcance de la vista y del tacto a quien viniera de gusto tocar o propasarse.
Pero aparte de una caricia de uno al entrar, no dió más de sí aquella breve provocación.
Digo breve, pues sólo fue el momento de orinar, no es que me pusiera allí como un florero en un escaparate.

Entre la gente dispersa, que aún quedaba, apareció un tipo grandullón como él sólo, que me doblaba en volumen, al que no había visto en ningún momento de la noche, y es más, diría que en ninguna de las noches anteriores.
Iba lo que se dice un pelín pedo, con cerveza en mano, y mirada vidriosa, lasciva, de desear vicio sin atreverse a pedirlo o tomarlo.

Bienaventuradas fueron mis cinco birrillas que me desinhibieron lo suficiente para meterle mano, sin pensarlo dos veces, allí en medio, junto al sling y cuatro o cinco tíos que andaban pululando con sus respectivas bebidas.
Tampoco se lo pensó dos veces para sacarla y mostrarle al mundo su buena morcilla, que como tal, así se presentaba.
Apenas permaneció unos minutos en mi mano, cuando el tío, ni corto ni perezoso, se descamisó y tras sacármela también, se arrodilló, aguantando el equilibrio con una de sus manos apoyadas en el suelo, y comenzó a mamármela.

La escena tenía su morbo. El tío en esa pose, y yo, la mitad que él, con mi cervecita en una mano y con la otra en su nuca, acompasando y dando ritmo a la mamada.
Los que allí estaban, miraban, bien apoyados en el madero junto al sling, bien apoyados en la pared. Éramos el espectáculo del momento.
Minutos más tarde, parecía que se cansaba y comenzó a incorporarse, lo cual, la gente interpretó que la función había acabado, y se marcharon.
Por un momento también pensé lo mismo, hasta que comenzó a descordarse las bambas y quitárselas, seguido de los pantalones, quedándose totalmente desnudo, vulnerable, sumiso.
Se arrodilló de nuevo para proseguir con la mamada, y yo aproveché, pasada la sorpresa por su actitud, a darle unos cuantos azotes en el culo, y ya que venían las cosas así dadas, pues bien cierto era que hubiera preferido tener los papeles invertidos.

Valga decir que eso le hizo ponerse más perra.
Dejo de mamar, y así tal que a cuatro patas y posición perruna, cogió un frasquito de poppers de un bolsillo de su arrinconado pantalón, tomó y me ofreció.
Mientras yo esnifaba, le acerqué mis pies, cuyos dedillos asomaban tímidamente por la parte delantera de las sandalias que llevaba, y reaccionando como esperaba, comenzó a lamer.

Sin titubear un instante, me desprendí de ellas y también de los pantalones, quedándonos ambos, en pelota picada.
Le dí unos cuantos buenos azotes en sus notables posaderas, mientras lamía mi pie izquierdo.
Paré, y apoyé mi pie derecho sobre su espalda.
La escena de sumisión me parecía conmovedora.

Al ratito, se dió la vuelta, estirado y con la espalda al suelo, cogió el pie que había reposado en su lomo, y comenzó a lamerlo en toda su extensión, sin dejar olvidados los dedos, que devoraba con fruición.
Su cara era un poema de puro gozo.

No pude más, y me corrí sobre él.

20 de noviembre de 2012

Despedida Nocturna (2ª Parte)




Con el culo contento y después de la mamada a esa conocida polla que ya comenzada a ser casi de la familia fui a por una cerveza que me refrescara un poco.
De nuevo abajo, me metí esta vez en el primer pasillo de la izquierda.
Las veces que lo había hecho en los días anteriores, era entrar y salir, no sin echar una ojeada a las jaulas laterales para ver si encontraba algo interesante.
Pocas veces ocurría el encontrar acción de a dos, supongo que, por muy poca más luz que hubiera respecto a otras zonas, y ser además  ser un lugar un poco más de paso y a la vista, intimidaba más al personal para que se desinhibiera.
Como digo, es un suponer, ya que en los días precedentes nada me había surgido allí.

Esta vez, en la última jaula de la derecha, me encontré con un tío en la treintena, sin camiseta, rapado,de tórax bien formado y peludillo sin exagerar, y en la penumbre, se adivinaba guapete. Un buen ejemplar, sin duda.
Eché mano sobre ese viril pecho, y fui correspondido de la misma manera, pues yo llevaba la camiseta puesta, pero por detrás del cuello, y pronto nos enzarzamos en un toqueteo de pezones, caricias, toqueteos, palabras y besos.
Valenciano con unos días de vacaciones, de polla más bien pequeña y corta, pero no por ello menos sabrosa, como pude comprobar seguidamente.
En aquella jaula, nuestra intimidad a dos no duró mucho, ya que al poco, otro turista de la piel de toro, madrileño para más señas se unió a nuestra pequeña fiesta.
También buenorro y bien dotado como pude comprobar.
Dos cosas resultaban curiosas. Aunque poco, algo ibamos hablando, y eramos tres en armonía.
Mientras ambos se liaron con besos, me dejaron libres los bajos, cosa que aproveche para saborear y juguetear a la vez con aquellas dos pollas que se me ofrecían.
Estaba en una de las posiciones que más motivan; agachado frente a dos miembros viriles. Cabe decir que contra más haya, más me motiva.
En plena faena de mamoneo conjunto o alternativo, según me iba apeteciendo de tener una o dos pollas en la boca a la vez, entró en nuestro rincón de la lujuria un cuarto participante, que se lió principalmente con el valenciano.
En un abrir y cerrar de ojos, que en la penumbra poco importa, este último, se quedó con los pantalones bajados y sin camiseta (No sé donde la puso).
Le adiviné joven, de complexión muy delgado, pero de carnes prietas, cintura estrecha, polla delgada de largo standard y culo pequeño, firme y redondo. Una ricura, vaya.
La pasión estalló entre el valenciano y el cuarto integrante, dejándonos un poco de lado al madrileño y a mí, con mi mamada.
Éste no tardó nada en correrse y marcharse, y yo, lejos de irme y sin cambiar de mi posición agachada, intenté unirme a la nueva pareja trabajándoles los bajos a ambos, y no pude resistirme a comer de aquel riquísimo culo que a tan escasos centímetros de mí se ofrecía. Era mi tipo de culo.
No me rechazaron, e incluso cuando a ratos me separaba de ellos, hacían muestras de buscar mi cabeza para que siguiera con mi labor.
Pero llegó el momento de estirar las piernas y reponer cerveza, así que cuando marchaba, me preguntaron sorprendidos: Te vas?.
- Sólo de momento. La noche es larga,- les respondí.

Un rato impreciso más tarde, de nuevo por la zona de cruising, por segunda vez esa noche me pilló el de la camisa hortera, que ciertamente me da apuro aún llamarle así, pero no se me ocurría ningún nombre y más cuando hacía dos días que no la usaba.
Y tuve nueva ración de biberón.
Como siempre, cosa breve, pero intensa.

Varios intentos no tuvieron éxito, ya fuera por mí o no, hasta que me encontré otra vez con el valenciano, en la última jaula del otro pasillo.
Y no tardamos en liarnos de nuevo, y fue cuando me propuso de ir a su hotel.
Si una cosa tenía clara en estas vacaciones es que no quería acostarme con nadie, y sólo cedería en ir a un hotel o casa, si era para una sesión, de sexo o no porque no era estrictamente necesario, dominación-sumisión.
Y como no pintaba para nada que eso fuera así, le rechacé la propuesta. Y seguimos a lo nuestro.
Al poquito apareció nuestro amigo común, no el madrileño, sino el "cuarto", y fué, para mi sorpresa que me dí cuenta que era mulato.
Le había estado comiendo el culo y el rabo a un mulato, y yo sin saberlo!!!.
Y nos liamos de nuevo los tres. Sorprendente.

Otra vez llegó un momento de descansar, y les deje seguir.
Esta vez no se sorprendieron, sino que me despidieron con un "hasta luego".
Me fui a por otra cerveza, a la cual, amablemente fuí invitado por el barman. Por lo visto ya me tenía fichado como consumidor cervecero, pues ni me preguntaba ya la marca, y como cliente de la casa.

Bajé de nuevo, me dí un garbeo, metí alguna mano que otra, pero sin cuajar.
Y no me pude creer lo que ví.
En el primer sitio donde nos encontramos, ahí estaban el madrileño y el mulato.
Bien recibido, otra vez nos liamos a tres bandas.
Puro vicio...

Y como no hay dos, sin tres, les dejé apasionados continuar a ellos solos.
Aquello ya no iría a más.

Salí, y tonteé con uno, y mientras nos liábamos, me pidió que le follara.
Como no me apetecía follar, sino ser follado, le dije que no, y al parecer, él estaba en la misma situación, por lo que nos separamos, lamentándonos.
  
Al poco, ví al valenciano que se marchaba.
- Salgo a fumar-, dijo.
- Ok,- le contesté.

Minutos más tarde, me encuentro con el mulato.
- Has visto a ...-, y sin dejarle acabar la frase, le contesté, a la vez que le guiñaba el ojo.
- Esta afuera... fumando, y creo que esperándote.
Se despidió con una blanca sonrisa.

Parecía que la noche se acababa, con aquella remontada espectacular que comentaba al final del anterior post.
El de aparencia de los años setenta que me folló, el de la camisa hortera que por dos veces me dió de mamar, el madrileño al que también se la mame, el valenciano y el mulato que en tres ocasiones diferentes de la noche nos liamos bien liados, todos habían marchado ya.

Pero aún hubo más...

15 de noviembre de 2012

Despedida noctuna (1ª Parte)




En esta mi última noche había decidido no empezarla por el "Lovers".
Excepto el primer día, el resto de la semana fue extremadamente aburrido, al menos como inicio de noche.
"Eagle" fue mi destino que abriría la última velada, pero resultó casi igual de frustante.
Al entrar sólo estaba el camarero y un cliente o amigo, así que me pedí mi habitual cerveza, que no tardé en apurar al ver, que al poco rato, entraban alegremente dos señores con sus respectivas señoras, posiblemente esposas.
No quería pasar por la amarga experiencia de ver un "Eagle" convertido en un antro de heteros guiris de la tercera edad.
Mi sensibilidad tiene un límite y eso sobrepasaba con creces mi nivel de tolerancia.
Me fuí al "The Look" el cual había visitado una sola vez, a última hora de la noche, donde me encontré con tres clientes compartiendo un trozo de pastel.
Esta vez, igual siendo mucho más temprano, habría más ambientillo y menos pasteles.
Pero no. Sólo estaba el camarero, yo y mi cerveza de cuatro euros. Al salir, quince minutos más tarde, entró un señor mayor.
Visto el plan, me fui a lo seguro. Mi Bears'Bar

                                             Bears' Bar nuestro que eres mi Cielo

                                             Pajificado sea tu nombre

                                             Venga a nosotros tus vicios
                                             Hágase tu voluntad así en la barra,
                                             como en el darkroom

                                             Cerveza nuestra de cada día dánosla hoy
                                             perdona nuestras dudas
                                             al elegir entre dos ricos pollones
                                             Déjanos caer en la fornicación,
                                              mas líbranos del mal
                                             Tuyo es el vicio, el poder y la gloria por siempre
                                             Bears' Bar
                                             Amén


Con esta plegaria entraba en el local, a ver si me salvaba la noche que tan mal empezaba, después de un día que tanto el plan A (5 de Julio, el día que no fué), como el B  (La alternativa) habían fracasado.

La primera impresión no fue mala. Algunas caras ( y pollas ) conocidas pululaban ya por el bar.
Y al parecer, mi careto comenzaba a ser también habitual, pues no bien había empezado mi paseíllo torero por la planta baja, que el tipo que el día anterior había visto follarse a otro en el sling me prendió del brazo y me preguntó si quería que me follara. El tío en cuestión tenía un aire setentero, bajito, delgado, de rostro ajado, patillas y camisa entreabierta, de solapa ancha, y cadenita de la virgen colgando.
Aquello realmente fue "llegar y moler"* y la follamienta, "soplar y hacer botellas"*, bien lubricado y con el culito desesperado, ya me diréis. Aunque breve, eso si, no menos satisfactorio.
Fue un polvete rápido entre los palets de madera que hacían de jaulas.

Al salir, parecía que estuviera esperando turno el consabido de la camiseta hortera, (bien, era el segundo día que no la llevaba ), también habitual esa semana del Bears'Bar, y que como ya habréis adivinado, si habéis leido los post anteriores, tardó apenas lo que yo en escribir una linea, en darme de mamar.

Utilizando términos futbolísticos la remontada estaba siendo espectacular.
Si en la primera parte me habían "colao" un 0-3 ( tantos de Lovers, Eagle y Look), en esta segunda parte, y en apenas 20 minutos, el setentero y el camisa hortera habían casi igualado el marcador, 2-3.

Y aunque no lo sabía en ese momento, la noche acabaría en goleada.


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Por aquello del ir prácticando...
* Las expresiones "llegar y moler" y "soplar y hacer botellas" corresponden a la caspañolización Wertiana** de los dichos catalanes "arribar i moldre" y "Bufar i fer ampolles". Las traducciones más correctas al castellano serían para "llegar y moler", llegar y besar el santo, y para "soplar y hacer botellas", coser y cantar. 

** Españolizar (o castellanizar) correctamente, sería con el único fin positivo de hacer legitímamente comprensible un texto, en estos casos, unos dichos, refranes o frases hechas.
El término Caspañolizar, que no creo que encontréis en ningún diccionario, es un neologismo muy reciente que viene de unir el término Caspa/Casposo en su acepción de viejo, rancio, anticuado, sucio, cutre; con el de españolizar, explicado lineas más arriba.
Wertiana, viene del apellido del infumable ministro español de (Re)Educación, Cultura (evidentemente sólo de una de las que conviven en el país) y Deporte (ya ves la necesidad que eso tenga que tener un ministerio), José Ignacio Wert, que junto con el Ministro de Economía y Competividad (millón y pico más de parados desde que gobiernan), Luis de Guindos, y el Ministro de Hacienda (mejor ya ni hablar), chulesco donde los haya, Cristóbal Montoro, componen una tríada sumamente siniestra.


Aunque acabo de hacer un vistazo al resto de ministros, me he ido acordando de las últimas perlas que han ido soltando cada uno de ellos, y creo que, con pinzas, sólo se salva uno.

Joder, que a gusto me he quedado !.

11 de noviembre de 2012

La alternativa.




Pocos dias antes de irme de vacaciones habia visto anunciado que otro bar de Madrid, el "The Paw", iba a organizar también las fiestas de yeguas y sementales, pero esta vez en domingo.
En esta ocasión no representaba ninguna alternativa para mí, pues para ese día ya estaría de vuelta en Barcelona.
Aunque estaba bien saberlo para futuras ocasiones.

Aunque si había encontrado numerosos locales gays en Benidorm, el ambiente entre semana dejaba mucho que desear, no a nivel de tomar unas copas, sino para alternativas más sexuales.
Sólo salvaba las noches el Bears'Bar, en el que si bien no encontraba más roces que a dos, ya me daba por satisfecho con las experiencias que iba encontrando, más a nivel de mamoneo, que de folleteo.
Cuando digo lo de "roces a dos", me refiero a que escasas veces había rollo a tres o más bandas.

La pesadez y malestar que tuve durante la mañana del miércoles, debido al exceso de cervezas de la noche anterior, me dió la pauta del límite tolerable de alcohol a ingerir.
Las dudas referentes a la fiesta de yeguas y sementales no se despejaban, y la inevitable incertidumbre de los imprevistos que pudieran surgir tampoco disminuía.
Si la escapada hubiera sido posible a principios de semana, ninguno de los inconvenientes que veía, aunque hubieran sucedido, habrían sido un problema mayor, pues tenía margen para solventarlos y recuperarme.
Pero todo ocurriría jueves noche, y viernes noche ya debía estar de vuelta en casa.
Así que, como bien se deduce del titular del post "5 de julio, el día que no fue", ese día no ocurrió nada de lo que tenía previsto.

 (Añado aquí, que a fecha de hoy, ambos locales parece ser que ya no organizan la fiesta en cuestión).

Pero ante la probalididad que no me decidiera por el plan A, tenía una alternativa, o sea un plan B.
Como ya comenté en el post "Perfilando" había conseguido a través de un anuncio en milanuncios.com contactar con un tío de allí que me emplazaba a avisarle cuando llegara.

He aquí como discurrió el asunto, extractos de emails, con cambio de nombre y algún dato personal, por aquello de la protección a la intimidad de las personas.

Mensaje de Joan: "hola, acabo de ver tu anuncio, tengo 35 años, activo, 85 kg y 1,85 de altura, fuerte, deportista, no fumo...te apetece que nos veamos? dime algo cuando estés por aquí ".


Cuando llegué, le escribí y tras una breve exposición del plan que tenía para esa noche, le hice una descripción de como era y como iba a ir vestido.
Me contestó muy rápidamente: "Te apetece que nos veamos esta tarde?. Por la noche no puedo, estoy casado y soy hetero. Dime algo y me acerco a verte".
Entendí perfectamente su situación de no poder quedar por la noche, pues me pasa más o menos lo mismo cuando estoy en mi cotidianidad, pero no me esperaba que fuera hetero.
- "Hetero? Y que buscas exactamente? Qué te gusta hacer o que te hagan? Qué te va?",- Le lancé esta batería de preguntas en mi siguiente email, para aclararme un poco de sus intenciones.
No me apetecía quedar esa tarde, así que le expliqué: "Por las tardes las dedico más a descansar, leer y tomar el sol, para por la noche poder salir a mamar pollas, y si es posible que me follen. Si no, no aguantaría".

Hasta la mañana del martes no me contestó.

Joan - "Quiero follarte la boca y probar tu culito. Me encanta que me mamen los huevos fuerte y que te sientes encima de mí, con mi polla en tu culo y te muevas para ver tu polla como salta... Quiero ponértela dura y ver como te corres mientras te follo...Azotarte el culito, chupar tus pezones.
No sé, supongo que algo normal.
Si, soy hetero y estoy casado, pero me mola follarme a tíos. Entonces, te apetece que nos veamos o no es lo que buscabas??? Espero tu respuesta".

 Perro - "Joder !!!, ya se me ha puesto dura sólo de leer tu respuesta.
Sí, se aproxima bastante a lo que quiero.
Pues si te parece, me dices un sitio, día (Miércoles,Jueves o Viernes) y hora (la que prefieras) donde quedar, que te vaya bien y nos veamos.
Y si siques queriendo usarme, vamos a mi hotel.
Estoy cerca del Hotel Don Pancho, en la zona de Levante.
Te parece bien?"

Se lo ponía todo en bandeja para que tuviera los menos problemas y recelos posibles, que a los heteros ya me los conozco. 

Joan (ya miércoles) - "Buenos días. Esta tarde tendré libre de 15.30 a 17.00 h. Si quieres me puedo acercar a la puerta del Hotel Pancho y hablamos. Si decidimos follar, deberíamos ir a tu hotel. No quiero estar por ahí. Recuerda que estoy casado. Tienes preservativos, lubricante,..? Me gustaría que te pusieras un tanguita para mí, Dime que te gusta a tí hacer , y si esta tarde nos vemos? Espero tu respuesta. Un saludo".

Perro - "Tengo preservativos y lubricante ;-). Me parece todo bien, excepto en lo de quedar hoy, pero ok para mañana.
Demasiada cerveza ayer por la noche y tengo el día un poco tonto. No estoy muy acostumbrado a beber.
A mi me gusta complacer, hacer lo que me pidan.
Me encanta mamar, y si la polla no es muy grande, que me follen también, aunque no es imprescindible.
Lamer todo, comer pies, azotes, lluvia,...
Mmmm... tu pide (u ordena) e igual digo que sí.
Vamos, que me gusta ser como una putita para servir sexualmente los caprichos y gustos ajenos.
Si me dice que si para mañana, apareceré por la puerta del hotel sobre la hora que me digas, y esperaré unos 15/20 minutos".

Y aquí le seguía otra descripción mía y de lo que iba a llevar.

Joan - "Me parece bien. Mañana te escribo por la mañana y concretamos... Serás mi putita por un rato...".

Perro - "Hola !!!, Ya estoy de vuelta. Desde el viernes noche estoy en Barcelona. Oye, Al final que pasó que no escribiste ? Espero que nada malo. Fue una pena que finalmente no pudiéramos coincidir- Otra vez será".

Pues sí, el plan B, la alterniva también se fué al garete.
No resultó un gran disgusto, pues en gran medida me lo temía.

Sólo quedaba esperar ver que me aguardaba la última noche.

7 de noviembre de 2012

5 de Julio, el día que no fué.



Estación de Atocha , Madrid, 5 de Julio.
Poco más de las 5 de la tarde, y a 6 paradas de metro de mi destino.

Que haría allí, tan lejos de donde vivo y de donde estaba de vacaciones?

Meses atrás, creo que a mediados de febrero, leí en uno de los blogs que frecuento que en un local de Madrid iban a realizar cada jueves una fiesta, de larga tradición en alemania, pero nueva en España.
El local en cuestión era el Cooper Bar, que se publicita como "Naked Fetish Gay Bar" que así en inglés suena muy "cool" , pero que si estuviera en castellano, creo que hasta el inglés más tonto sabría traducir.
La fiesta se llamaba de "yeguas y sementales", que rápidamente piensa uno en que unos dan y otros reciben, y no va nada desencaminada la idea, pero con matices y reglas.
Estas están muy bien explicadas en castellano en la web fickstutenmarkt y las reglas a seguir. No dudéis en picar estos enlaces para saber los detalles, y a ver si otros locales de nuestras ciudades se animan a organizar fiestas parecidas.
En mi caso, tras leerlo me puse taquicárdico perdido.
Viajar a Alemania me era imposible, y a Madrid, a corto o medio plazo, también.
Así que me contenté con leer las preguntas que otros usuarios hacían a los organizadores, y algunas de las experiencias de participantes que iba viendo publicadas de tanto en tanto.

Sin embargo, allá por mayo, y una vez planificada y contratada mi semanita de vacaciones, pensé en que desde allí podría hacer una escapada de una tarde-noche a Madrid.

Me puse a comprobar las diferentes alternativas de transporte que se adaptaran a mis necesidades, o sea, para llegar entre las 15,00 y las 17,00 y salir al día siguiente entre las 7,00 y las 9,00 y a precios razonables.
Tren y avión, con sus diferencias, se compensaban, con lo que optar por uno y otro dependería de la disponibilidad de plazas.
Y aunque bien sabido es que cuanto más tarde se reserve plaza, más dificil es obtener exactamente lo que uno quiere, tras mucho pensar decidí que reservaría en última instancia, o sea una vez en destino, si ir o no ir.

Se me presentaban demasiadas dudas.
Primero, y en principio el más importante era que para gastarme un buen pico, que entre transportes, entradas y consumiciones calculaba que se me irían no menos de 250 euros, que si ya duelen en una situación normal, en época de crisis, aún más, debería tener un tanto garantizado cierto éxito.
Tenía que planear que hacer el resto de la noche, una vez en Madrid, después de la fiesta del Cooper, pensando en cuanto podría aguantar allí y en que condiciones saldría.
A grosso modo había planeado que una vez saliera del leitmotiv  de la escapada ir a una sauna a descansar, para luego ir a otro local de sexo tipo The Paw, que ya conocía de años atrás, volver a otra sauna para acabar la noche, o al Strong, al que hacía más de 15 años que no iba.
Como no lo tenía nada claro, pregunté por email a un muy buen conocedor y asiduo de locales de sexo de la capital, al que sigo sus peripecias en su blog, que me podría aconsejar.
Pero no me contestó, y sigo sin saber porque. Me extraño mucho. Podría pensar que, aunque en mi email explicaba muy bien lo que quería, al final hacía una breve descripción mía, e igual se pensó que quería ligar y no era su tipo. Nada más lejos de la realidad. En fin, yo que sé. El caso es que no le guardo rencor y sigo leyendo su blog.

Por otra parte, los comentarios que leía de la fiesta, muy pocos por cierto, no se parecían demasiado a las alemanas, ni en su desarrollo, ni en su organización y control, lo cual me desmotivaba muchísimo.
Otro aspecto que me preocupaba era mi capacidad de aguantar toda una tarde y noche de "juerga y folleteo", tanto por el cansancio, aún preveyendo las pausas en la/s sauna/s, y váyase a saber si serían de descanso o no, como en mi tolerancia al alcohol que pudiera ingerir durante toda la noche.
Obviamente ambas se podrían controlar. Pero no estoy acostumbrado a tanta, presumiblemente, intensidad.

Y lo que más me preocupaba, precisamente porque se me escapaba totalmente de mi control, era la posibilidad que se diera cualquier tipo de adversidad que provocara un retraso importante en mi vuelta al redil de mi hotel, junto a la playa. 
Ante cualquier desafortunado imprevisto, apenas tendría margen de tiempo para reaccionar o remediar la situación, sin que ello tuviera graves repercusiones.

Me decidiría estando ya de vacaciones, según viera como se iba desarrollando mis salidas nocturnas, si encontraba un mínimo de ambientillo que hiciera sentirme a gusto. Como aguantaría las noches y su repercusión en el día siguiente.
Son las historias que os he ido contando en estos últimos post publicados desde julio.

Y ahora qué?
Fui o no fui a la fiesta de yeguas y sementales ?