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30 de abril de 2014

¿Violación?




Enero y febrero siguieron siendo dos meses marcados por la misma rutina que los dos últimos meses del año pasado.
Poco tiempo para mis escarceos perrunos y menos tiempo aún para escribir.
El día que me podía escapar, y me apetecía evidentemente, dificilmente disponía de una hora por la tarde, cuando lo normal hubiera sido tres, relajadamente.
Y el escribir se había reducido a sólo un par de horas en las mañanas del sábado y domingo, cuando lo habitual era disponer de esas tres horas cada día por la tarde.
La nueva rutina se estaba convirtiendo en costumbre.

Asimismo las historietas de estos dos meses, que haber, han habido, no han sido muy interesantes ni intensas, pero alguna cosilla se puede contar.

Así, por ejemplo, en una de mis primeras visitas de este año a la sauna Nova Bruc, un trocito de tarde que discurría con muy poca animación, parecía que se iba a salvar con una mamadita que le estuve haciendo a un tío que estaba sentado plácidamente en el asiento superior de la sauna de vapor.

En eso que un tipo, por detrás, comenzó a tocar mis posaderas, haciéndose camino hacia el ojete.
Viendo que me dejaba se animó a preguntarme si quería que me follara.
- Si, pero con preservativo,- le dije comedídamente entusiasmado.
- Ok, voy a por él. Espérame,- dijo, mientras se alejaba.

En ese impasse acabé la faenilla, y pensé en esperarlo fuera.
Llegó justo mientras salía, y al punto me dijo de seguirle a uno de los cuartos.

No me hacía gracia alguna, pues no entendía de porque quería intimidad si apenas había gente en la sauna, aparte de mi proverbial reparo a meterme así de buenas con nadie en un cuarto sin saber si mínimamente congeniamos.
Pero ya que me quería follar, tampoco era cuestión de ponerse exquisito.

No muy pródigo con las palabras, y por cierto acentillo foráneo adiviné que no era de por aquí, una vez dentro del cuarto que preguntó que qué me gustaba hacer.
- Lo que fluya,- le contesté con cierta cara de fastidio. No me quería follar y había ido a buscar el condón?.
Sin más preámbulos que un par de toqueteos, me hizo ponerme a cuatro patas sobre el camastro, desenfundó el preservativo y se puso a la labor de meterme hasta el fondo sin previamente trabajarme el culo mínimamente, mas que con un mal salivazo.

Obviamente, mi culo, que a veces parece que tenga vida propia, y en este caso le agradecí, se cerró a cuatro cantos, impidiendo que metiera más allá de la punta del capullo.

La razón era el dolor insoportable ante tan poco tacto al pretender follarme, sin tantear si estaba relajado, ni lubricado.

- Para, para,- le dije, medio gritando.
- Que pares, joder! Que me duele,- insistí.

Me tenía bien agarrado de los hombros, que empujaba hacía sí, mientras su pelvis se empeñaba en empujar mi trasero, con su punta de polla dentro.
No podía separarme de él.

Decir que me puse rígido es poco.
- Sólo un poco más, aguanta,- decía, - que me quiero correr.
Acabé gritando de dolor y él acabó saliendo, pero no por mis gritos, sino porque ya se había corrido.

El tío desapareció en un periquete, mientras yo me recomponía de la tensión, dolor y rabia que sentía.
No sé donde se metió, pues luego, ni lo ví en las duchas ni en el vestuario.

¿Se puede considerar, en cierto grado, una violación?. A mí, me lo pareció.

27 de abril de 2014

Tres tríos, nueve pollas





Trío: realización del acto sexual entre tres personas, en cualquiera de las posibles combinaciones de sexos.
Y a partir de ahí, la imaginación que, afortunadamente es libre, se dispara según las propias fantasía de cada uno.

Y en las fantasías todo suele ser perfecto, transcurrir y acabar bien.
Pero del dicho al hecho, hay un buen trecho.

  • El pijito, el chiquitín y el invisible.

Era una tarde, de esas tan aburridas en la que no te comes un rosco, De esas que pareces invisible, que nadie te entra, ni te mira, ni te sigue, ni se te acerca.
Días en que te planteas si hueles mal o estas en otro plano de existencia.
Claro que mi implicación tampoco era muy evidente. Nada me llamaba lo suficiente la atención, hasta que a la par, aparecieron dos tíos.
Ser tíos, y alrededor de la treintena era lo único que los asemejaba.
Uno, bajito, guapete, varonil, machito, inquieto, como a la búsqueda o caza de alguien, se movía incesantemente por todo el cine.

El otro, más alto, guapete, varonil, pijito, tranquilo, deambulaba observando cautamente, como perdido en un lugar desconocido.
Los dos tenían su gracia, pero como aquel día yo era invisible, pues no me veían, evidentemente.
Y claro, tampoco sabía como entrarles.

En un momento concreto el pijito se quedó quieto en el cuarto oscuro grande y a un par de metros, el otro.
Parecía una presa disponible, para el otro, acechante.
Sin embargo, ninguno se movía, ni mucho menos acercaban entre sí.

Así que me acerqué al pijito, pero el tío seguía totalmente impertérrito.
Le metí mano al paquete, con decisión pero sin brusquedad, y ni se inmutó.
Seguí magreando un poquillo y comencé a bajarle la bragueta y a sacar su buena morcilla que permanecía oculta hasta ese momento.
Asi fue como el otro se acercó, metiendo mano en el trasero del pijito, y obviando mi existencia.
Realmente comenzaba a estar preocupado que no fuera del todo yo el que estuviera allí, sino una proyección astral.

Pero el pijito lo rechazó, e incómodo comenzó a guardarse la herramienta. El chiquitín se retiró.
Al quedar sólo con él, insistí en meterle mano y volver a sacársela. Y el chiquitín volvió.

Y volvió a tocarle el trasero, y creo que por equivocación también el mío.
Pero esta vez, el pijito fue rápido en enfundarse el pistolón y marcharse, con lo que me quedé a solas con el chiquitín, que debería estar "requemao", porque me hizo volver al estado visible al ofrecerme su polla.

Pequeña, acorde con su propietario, cosa que no suele ser siempre así, se la mamé, por aquello de aprovechar el momento, y de paso, la tan poco fructifera tarde.
Una mamada breve, poco intensa y sin entusiasmo. Por suerte, se corrió en nada.

  • Tricorrida sincronizada

Unos días después, volví al cine y el panorama resultaba igual de desalentador.
Poca carnaza aprovechable para mi parecer y gusto, sensación de ausencia y poco tiempo para estar.
Pero en eso que al pasar por el minicine de la parte de atrás, entre algunos tíos pasando o de pie, viendo o haciendo ver que veían la peli porno, se divisaba un tío tipo chicarrón buenorro de treinta y pico años, con el pecho descubierto, siendo uno de sus pezones comido por otro tipo, de edad tal vez similar, y de aspecto más común.


Viendo un pezón tan sabroso libre de un tipo tan apetecible, me amorré a ver que pasaba.

El otro pezonero me echó una mirada de reojo mientras continuaba con el suyo, y el dueño de la golosina me aceptaba.

No tardó mi polla el estar al descubierto, y al alcance de las respectivas manos de mis partenaires, y de otras ajenas al trío, que de vez en cuando luchaban por pillar algo.
Al tacto, las tres, incluyo modestamente la mía, estaban de buen tocar, y mi compañero el mamador, en un momento concreto hizo una cata de ambas.
Cuando se incorporó quise hacer lo mismo, pero para mi sorpresa, nuestro machote se me adelantó.
Pero este no se quedó en hacer una degustación.

No, no... este nos hizo una muy buena comilona a ambos a la vez. Mientras, arriba, nos entreteníamos con pezoneo y besuqueo.
Subió y bajó en varias ocasiones hasta que en un momento dado, estando ya definitivamente de pie, nos sujetó a los dos del brazo, yéndose y llevándonos a la pared de enfrente, y de cara a la pantalla, comenzó a pajearse.

Si mediar palabra, ambos nos pusimos a la misma tarea, en linea, cascándonoslas hasta que sincronizadamente nos desparramos en tres abundantes y potentes corridas.

  • Trío en Nova Bruc

Por aquello que alguna vez he comentado, en ocasiones consecutivas me ocurren cosas iguales o muy, muy parecidas. Y este fue el caso del tercer trío seguido que, al final, acaba salvando de últimas, una tarde aburrida.

Ocurrió en la sauna de vapor, cuando me disponía ya a salir de la misma y dirigirme a los vestuarios.
Un tío me detuvo tocándome un pezón, y como un resorte, al momento estaba agachado merendando su buena botifarra al vapor .
En cuestión de minutos, este hizo ademán a uno para que se acercara y compartiera su morcilla conmigo.
Y no hay dos sin tres, que al poco tenía también una salchicha al alcance de mi hocico.
Pero esta duró poco, pues se marchó enseguida.
Los otros dos, se corrieron y fin de la historia.
La verdad que no dió para más, aún que podría haber dado mucho más juego, con la excitación propia de estar en bolas, al resguardo del cálido vapor de la sauna, pudiendo haber continuado en cualquiera de los otros espacios de la misma.

 - Reconozco que he sido un poco malo con el título "Tres tríos, nueve pollas".
Hay casi más morbo en el título, por aquello que uno se imagina, que en las tres historias juntas, la primera de un trío del quiero y no puedo, sin apenas sexo, más que una triste, porque lo fue, churrupadita al final; un segundo trío, con algo más de acción, pero por mi parte todo muy casto, y la tercera, más sexual, indudablemente, pero le faltó implicación por parte de los otros, que se mostraron muy pasivos.


  • Y con esta publicación llego al post nº 200 !!!

23 de abril de 2014

Nuevas instalaciones de la Sauna Nova Bruc




Hace muy pocos días, el 4 de abril para ser más exactos, inauguraron por fin las nuevas instalaciones de la sauna Nova Bruc de Barcelona, después de tres meses de obras, si no me equivoco.

Se trata de una ampliación anexa y perfectamente comunicada a través de la misma sauna.
A esta nueva zona se accede por la zona de cruising o cuarto oscuro, y por donde se encontraba anteriormente el minicine.

Por ambos lados, se accede a cada extremo de un largo pasillo que sirve de conexión a los diferentes espacios, como son, en un extremo un nuevo minicine, un pequeño cuarto oscuro con tarima y colchoneta, y un corto pasillo separado del cine por una celosía de obra, que recuerda el de la vieja sauna Bruc.
El pasillo que un extremo se ensancha formando una salita, con asientos y vídeo, y a lo largo de cual se tiene acceso a seis cuartos, cinco de los cuales identificados con nombres de grandes capitales europeas ( Paris, Viena, Londres, Berlín y Roma), la sexta con el nombre de la bella Blanca Subur (Sitges), y finalmente un pequeño patio donde salir a fumar, o tomar el fresco, si a uno le apetece.

Pasillo y salita están adornados con cuadros de época de las ciudades mencionadas y rostros de buda, que le da un aire muy zen.
El hecho de poner placas con nombre a los diferentes pasillos o tramos, a modo de calles, le añade cierto encanto y calidez.
Plaça Major de Nova Bruc, a la salita central, o Avinguda de le Aigües, carrer de la Vall Fosca o Carrer del Jardí del Fum está muy logrado.
La verdad es que ha quedado muy acogedor.
Se ha ganado una zona de descanso central, ampliado el número de cuartos disponibles, antes tan solicitados, mejorado el minicine, recuperado un elemento de la anterior sauna, un nuevo espacio semioscuro, y un pequeño patio.


En la parte "vieja" de la sauna también ha habido alguna modificación, como la entrada a la nueva zona desde el cuarto oscuro, hace a este menos sombrío, en el lugar del minicine viejo ha quedado un nuevo cuarto y como zona de paso. El cuarto que estaba al fondo del cuarto oscuro tocando con el bar ha desaparecido, para pasar a integrarse, y por tanto ampliar, el vestuario y taquillas.

El cuarto del masajista también se ha trasladado al cuarto de nada más entrar, a mano derecha.

Cosas que ahora queda extraña, es que como centro de la sauna ha quedado es la zona de cruising, pero las varias veces que ya he ido, siempre vacía.
Podrían, ya puestos, a convertirla en más laberíntica, con algún par de nuevos tabiques, de madera o palets, con nuevos gloryholes de varios tamaños, y redistribuir los actuales. Darle un nuevo aire más sugerente y canalla.

Y a todo esto, sólo un inconveniente, y es que han aumentado 1 euro la entrada, por lo que ya cuesta 12.80 euros. Claro que también se entiende, pues se tiene que amortizar la inversión.
Un euro tampoco es tanto.

El día de la inauguración, a pesar que no podía y tenía descartado ir, me lo pude arreglar y me presenté.
Realmente nunca había visto tanta gente en la sauna. En el bar tenías que esquivar a la gente, o esperar que te dejaran pasar, y en la zona del minicine y del nuevo pequeño cuarto oscuro estaba literalmente colapsado de cuerpos de todos los tamaños, edades y pelajes.

Mucha carne, mucho roce... pero poco asunto.
Ya suele pasar
Sólo una buena mamada tras la celosía del cine es de lo que pude disfrutar aquel día.


 * Nova Bruc -  Enlace al Post explicativo del resto de la sauna.


20 de abril de 2014

Sumisión al Amo.


 Me postro ante Vos, Señor

Ante Vuestra Soberana presencia.










Tomad, Amo, y recibid
toda mi libertad, 
mi memoria,
mi entendimiento
y toda mi voluntad;
todo mi haber y mi poseer.

Todo es Vuestro:
disponed de ello
según Vuestra Voluntad.
Dadme Vuestro Amor y  Gracia,
que éstas me bastan.




--- x ---






Adaptación de la Oración de entrega de San Ignacio.
Pintura "Soumission" de Shane Wolf.

13 de abril de 2014

Orgía en un hotel de Madrid




Que me había llevado a Madrid por aquellos días no tiene mucha importancia.
Iba a estar unos cinco días, de los cuales ya estaban planificadas y ocupadas las mañanas, pero las tardes y noches estaban todas por planear, excepto una,  la tarde del viernes que tenía previsto participar en una orgía en un hotel de Madrid.

No recuerdo a través de que página web contacté con el organizador, pero en su anuncio, al ver que coincidía con uno de mis días de estancia en Madrid, quise probar si me admitían.
Primero a ver si me aceptaban, por que si buscaban jóvenes y cachas, lo tenía crudo.
Pero no fué el caso.
Le escribí, y me explicó un poco en su rápida respuesta, emplazándome a llamarlo cuando llegara, para darme los detalles de la hora y punto de encuentro.
Así lo hice al llegar, para confirmar mi presencia y en otra llamada para confirmar la hora y el hotel.
Jose era un chaval de unos 28 años, de condición dominante, que se encargaba de buscar participantes, principalmente sumisos, para las quedadas que organizaba cuando quedaba con Amo de Murcia, cuando este acudía a la capital.

- Primero te probaré, yo, - me dijo.
- Quiero comprobar si la mamas como dices, que es como a mi me gusta,- continuó.

Como me había comentado, le gustaba que se la comieran muy despacio y relajadamente.

- A las 18.00 en el hotel (no recuerdo el nombre), que está muy cerca de la plaza de toros de Las Ventas.
Cuando llegues, vuelves a llamar y te daré el número de habitación. Entras al vestibulo y te diriges directamente a los ascensores a mano derecha.
Cuando llegues a la puerta, vuelve a llamar, y te abrimos,- fueron sus indicaciones en la última llamada.

Con esas referencias no me costó nada encontrarlo,y así fue como sucedió todo.

Realmente estaba acojonado.
Primero porque nunca había estado en una orgía y luego temía que una vez en la puerta me negaran la entrada porque no cumpliera sus expectativas.
Uno es más bien de tipo perro callejero, sin pedigrí, y muchas veces con un poco de baja autoestima.
Por otra parte, la noche anterior había sido muy especial, pues había estado en el The Paw, luego en el Odarko y había acabado en una sesión de dogtrainning en casa del tío con el que me lié allí.
Así pues, había dormido muy poco la noche anterior, y para colmo me dolía la cabeza.

Entré en la habitación del hotel y ya habían allí 10 o 12 tíos en plena faena de mamadas y enculadas, de dos en dos.

- Desnúdate, te vienes aquí y de rodillas me la mamas,- dijo, quien adiviné que era Jose.
Sentado a su lado, un tío tipo oso, gordo, de carnes duras y peludo, era el Amo de Murcia.

Ellos iban dirigiendo la escena.
Tú, con este. Ahora tú, con aquel. Ahora mámasela al otro, y así.
Yo, durante un buen rato permanecí a los pies de Jose, mientras estaba por mi faena de mamársela con empeño, cuidado, dulzura y tesón.

- Veo que te lo hace muy bien-, comentó en algún momento el Amo murciano.
Y a partir de ese momento, se me fueron turnando, ellos sentados en sus respectivas butacas, dirigiendo el cotarro, y yo, arrodillado, "saltando de capullo en capullo", según sus indicaciones.

Algunos de los participantes, que sólo ví nada más entrar, pues las escenas ocurrían a mis espaldas, se fueron relativamente pronto para mi parecer, y cuando quedamos menos, me hicieron participar, ya en la cama, con un par de aquellos tíos, uno de los cuales, una vez amorrado a su polla, no quería que me soltara de su biberón.

Al cabo de poco rato, me volvió a acaparar el Amo murciano, quien ya jugueteó más ampliamente conmigo, entre otras cosas, con pezoneo, suaves azotes y nalgadas varias.

- Quiero que te quedes conmigo esta noche. Quiero atarte en el sofá y usarte cuando y como quiera para mi placer, - me soltó para sorpresa mía.
- Y yo también lo quiero,- pensé, pero no fueron esas las palabras que salieron de mi boca.

Me excusé con que había tenido la noche anterior movida y un día también bastante ajetreado, y que estaba muy cansado. Y realmente era así.

Se le vió un poco fastidiado, pero no se enfadó.
Así acabó mi primera orgía, previamente organizada, en el cuarto de un hotel de Madrid.
Y no han habido más, si exceptuamos los encuentros en el Erotixx relatados en los primeros posts de este blog.

Y aunque no fue una orgía espectacular, al menos de lo que se podría esperar en la libre imaginación de cada uno, y por mi parte se limitó a mamadas y sumisión, salí muy satisfecho de ella.

Fui aceptado, deseado y disfrutado.
Todo de buen rollo.
Que más podía pedir?

Días más tarde recibí en mi correo electrónico un email de Jose que me felicitaba de su parte y de parte del Amo Murciano por mi participación. Que me habían disfrutado mucho y que me esperaban para la próxima.
Agradecido y sorprendido, le contesté, con mis positivas impresiones de la experiencia, aunque pensaba que lo hacía un poco por aquello del quedar bien.
Claro que tampoco tenía porque.

Y meses más tarde, recibí la invitación para una nueva orgía en Madrid.


(Experiencia relatada a petición de un lector, el 19/10/2013)

9 de abril de 2014

Madrid (Recordando)




Madrid y sexo son dos palabras indisociables, al menos para mí, y en uno de los sentidos.
Pensar en Madrid, y asociar la inmensa mayoría de mis recuerdos a experiencias relacionadas con el sexo me resulta inevitable.

Por allí habré pasado una quincena de veces, o casi, en estancias de diferente duración que va desde horas, a un par de ocasiones que estuve una semana entera.
Valga decir que, excepto la última vez y hasta cierto punto, nunca fueron lo que se podría llamar vacaciones sexuales, en las que el objetivo era ese, al menos como principal actividad.

Y también reseñar que fue lugar de muchas de mis primeras veces en algo.
El primer lugar de ambiente que entré, el primer cine gay, la primera mamada, la primera sauna, el primer bar nudista, la primera orgía, la primera sesión bdsm*, la primera sesión de dogtraining, la primera (y única) vez que esnifé coca, el primer restaurante gay y posiblemente alguna primera vez más de algo que no recuerdo ahora.
Evidentemente, todo ello, espaciado en el tiempo, excepto lo que el primer lugar de ambiente que entré fue el cine Carretas, donde hice y me hicieron la primera mamada.

De hecho, el motivo de esta publicación de hoy es un post previo, para ubicarme, recordar y comentar brevemente mis experiencias por Madrid, para pasaros a contar en el próximo, la primera orgía en la que estuve, a petición de un lector que me hizo a mediados del pasado octubre, en el post Objetivo cumplido.

Las tres primeras veces fueron, curiosamente, las tres más breves en las que estuve allí.
Ninguna llegó a 24 horas. La primera fue un simple cambio de trenes, pero que me llevó a estar 6 horas más que aburrido, pues no conocía nada y a nadie, y con la maleta a cuestas, tampoco era plan de hacer nada.
La segunda, un par de semanas más tarde y por el mismo motivo, estuve, eso sí, de una tarde a la mañana siguiente. Un paseíto por el centro más centro y la gran decisión, que marcaría gran parte de mi vida perruna futura, de meterme por primera vez en un lugar de ambiente gay, el cine Carretas, que muy pocos años más tarde desaparecería. Una experiencia que no la recuerdo muy agradable, aunque tampoco excesivamente traumática.
La tercera, fue toda una aventura, de confusión y plantón, finalmente sin sexo de por medio.
Todo esto corría por el año 1987.

No fué hasta el año siguiente, que tuve la oportunidad realmente de visitar la ciudad tranquilamente, en dos semanas que me cogí de vacaciones, una en invierno y otra en verano, para conocer en cada una a unos amigos con los que me carteaba desde hacía meses.

Con ambos había contactado a través de un anuncio de la sección de contactos de revistas gay de la época, Visado y Gay'o. Jóvenes de mi edad, viviendo en casa paterna, sin apenas experiencias, me enseñaron de día bonitos rincones de la ciudad y alrededores, y de noche algún que otro local, de los pocos que habían en comparación a unos años más tarde, a saber, Rimmel, Black & White, la disco Strong y por mi cuenta, la sauna Comendadoras, como decía antes, la primera que pisé.

La relación que tuve con ambos chavales, fue muy casta e inocente, sin sexo ni romance, sólo de amistad, una de las cuales perduró bastantes años, en que nos volvimos a ver, hasta que perdimos el contacto.
Mis quehaceres en el Rimmel, Strong y Comendadoras no pasaron de toqueteos varios y dejarme hacer alguna mamada. Yo aún era muy introvertido, acomplejado y cortado para hacer nada más.

Tuvieron que pasar varios años para que volviera, esta vez con pareja. Una estancia de paso, pero que nos quedamos tres días, cuyas noches aproveché para enseñarle lo poco que conocía.

Y ya entre junio del 97 y mayo del 98 fue cuando me dejé caer por allí en siete ocasiones.
La primera motivación en todas ellas fueron conocer a gentes que había contactado por ese medio revolucionario y que cambiaria la vida a millones de personas, los chats e internet.

Con la excusa de organizar alguna cenas, aproveché para conocerlos, estar varios días cada vez, y conocer más el Madrid la Nuit, que en aquellos años comenzaba a estar mucho más interesante a nivel de locales gay. Chueca tenía otro color, nada comparable a lo que había visto años atrás. O eso me parecía, pues yo también había crecido tanto en edad, como en experiencia, aunque seguía siendo un poco retraido, es por estas fechas que comienzo a ver y vivir el sexo de otra manera, más desinhibidamente, con menos complejos. En definitiva, perro comenzaba a asomar el hocico.

En la últimas visitas resultaba gracioso que me preguntaban donde ir y como llegar a mí, que era de fuera, pero resultaba que me conocía más el ambiente madrileño que los propios del lugar.
En esa época conocí el Leather Bar, el Eagle, el Troyans, la sauna Paraíso, el restaurante El Armario, el café La Troye, el Hot, y unos cuantos más pero no recuerdo sus nombres.
De ese año y allí fue mi primera sesión bdsm, el primer restaurante gay y mi primer bar nudista.
  
Luego hubo otro salto en el tiempo, hasta el año 2005.
La excusa que me llevó allí nada tiene que ver con vacaciones, idas de paso, conocer a gentes de chat, ni siquiera el motivo principal fue sexual.
Sin embargo, fue la estancia más sexual que todas las anteriores.
The Paw, Odarko, Sauna Men y de nuevo Paraíso, Leather Bar, Eagle, y alguno más no se salvaron de mi visita.
Ligué siempre, y en varias ocasiones, acabé en casa del ligue en cuestión.
Mi primera sesión de dogtrainning, mi primera orgía organizada, mi primer lío a la vez con una pareja, lo de la coca que mencionaba más arriba, fueron las nuevas experiencias adquiridas.

Y desde entonces no he vuelto.
Una cosa que siempre me ha sorprendido enormemente es la facilidad con la que ligo y me enrollo allí.
No quiero pensar en si algún día me dejara caer de nuevo por allí.
No saldría de unos cuantos sitios, nuevos para mí, evidentemente, que me muero por conocer.

Si tenéis alguna duda o curiosidad no dudéis en preguntar.
Y si la memoria no me falla, pues con los años muchos detalles se difuminan, contestaré.

---


*No fue exactamente la primera sesión bdsm que tuve.
Un mes antes había tenido la que realmente fue la primera, con todas las de la ley, pero fue con un incipiente y más bien amigo.
Y un par de intentos frustrados.
Esta, sin embargo, fue con un Amo Madrileño, al que sólo conocía de haber hablado por chats. De él, solo sabía edad y gustos.

5 de abril de 2014

Kanamara Matsuri - かなま ら祭 り




Kanamara Matsuri ?
No, no. No es ningún local nuevo de ambiente gay de Barcelona, ni tampoco el nombre de ningún ligue japonés.
Ni tampoco ninguna nueva técnica de felación, aunque de pollas va la cosa.

Kanamara Matsuri significa, y es, el Festival de la Polla de Metal, y tal festival de tan rimbombante nombre se celebra cada año, el primer domingo de abril, en el milenario y tradicionalísimo país del Sol Naciente, Japón.
No se trata de una fiesta de ámbito nacional, sino local, para ser más exacto en Kawasaki, que sí, aparte de ser una marca de motos, es una ciudad japonesa, entre Tokio y Yokohama con una no desdeñable población que supera el millón trescientos mil habitantes.
Aunque he leído que fiestas similares también se celebran en pueblos cercanos y otras ciudades de Japón, por ejemplo, el Houne Matsuri, en Komaki.

Parece ser que comenzó a celebrarse allá por el siglo XVII.

Se trata de un festival dedicado al culto a la fertilidad, propia del shintoísmo, religión principal y mayoritariamente del Japón, y que se centra en la adoración a un gran pene de madera de ciprés, de 2.5 metros de altura y 280 kg de peso, que se sacan en procesión por las calles de la ciudad, principalmente por hombres de 42 años y mujeres de 36, edades críticas para los respectivos sexos.

En un principio venerado principalmente por prostitutas para la protección de enfermedades venéreas, también lo es, por todo el mundo, para la intercesión y protección divina en parejas casadas, virilidad para los hombres, fertilidad para las mujeres, protección a la familia, los partos, y los negocios.
En esto último, no acabo de ver la relación.

Actualmente también sirve de excusa y reclamo para la recaptación de fondos contra el VIH.


Las calles donde se celebra esta festividad se llenan de todo tipo de articulos, souvenirs y chucherías varias, que serían la locura de cualquier fetichista del pene.
Y miles de turistas, muchos extranjeros, acuden a esta fiesta.

El porqué de lo de la polla de metal, viene de la leyenda en la que un demonio de dientes afilados, se escondió en la vagina de una joven, y en el día de su boda le dió por morder y castrar a dos hombres.
No me preguntéis que hacían dos pollas en la vagina de una mujer en el día de su boda.
El caso es que un herrero diseñó un falo de metal para romperle los piños al demonio en cuestión, y desde que tal proeza aconteció, se venera a la polla de metal.

No es coincidencia que se celebre en pleno inicio de primavera, como todas las festividades que se realizan en pro de la fertilidad, la reencarnación, el renacer, etc.

Tampoco es extraño el hecho que no todos los japoneses lo conozcan, de la misma manera  que, por dar un ejemplo, la Patum de Berga, aún siendo esté declarado patrimonio inmaterial de la humanidad, fuera del ámbito cultural catalán, no haya mucha gente que la conozca.

Y lo que queda claro es que si en vez de tradición japonesa fuera norteamericana, a buen seguro, todos los occidentalitos lo estariamos celebando alegremente, gastando nuestros dineritos en una infinidad de articulos horteras y merchandasing vario afin a la fiesta.

Es más, en los años que coincidiera exactamente con la semana santa cristiana. a buen seguro, alguna polla gigante saldría  en procesión por las calles de alguna ´pervertida´ ciudad, por aquella de la fusión de culturas, llevada por sufridos costaleros, entre mantos, cirios y saetas cantadas por divinas drag queen.

Si ya importamos otras celebraciones, que dentro de su ámbito social y cultural son totalmente respetables, pero que ajenas a su contexto apropiado, o cuanto menos en sus diferentes y tradicionales modos de celebrar, se convierten, por ejemplo, en la horterada de San Valentin, la payasada de la noche de difuntos o el grotesco Papa Noël, al cual por estos lares, ya comienzan a llamarle Santa Claus,
Si ya falta poco para que celebremos como borregos el 4 de julio (día de la independencia de USA), el día de acción de gracias o el día de San Patricio.
Y si no, al tiempo.

Supongo que si no hemos llegado a esto es porque no hay fiesta propia por esas fechas con la que solapar y mimetizarse.

Claro que no sé que es en el fondo peor, celebrar fiestas foráneas o propias, pero con símbolos y parafernalia ajena, o celebrar y participar en festividades, por tradición o costumbre, pero sin tener ni pajolera idea de lo que en realidad se está conmemorando, y no lo digo ya por que se esté de acuerdo con la celebración en sí, sino ya por un mínimo de curiosidad o interés cultural.

En fín, que me estoy desviando del tema.

Pero ya puestos, porque no comenzamos a celebrar en el resto de occidente el Kanamara Matsuri ?