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30 de junio de 2017

El último día de la temporada





No me satisfacía en absoluto que la última visita de la temporada tuviera un recuerdo tan aburrido
Me negaba a ello, por lo que al día siguiente al frustrado encuentro con BearMan, saqué un poco de tiempo entre los planes de aquella tarde y volví a la sauna, en la que, por poco que fuera, seguro acabaría siendo un poco más interesante que la tarde del dia anterior.

 I "Déu n'hi do" la gente que había !.
Algunos de ellos ejemplares interesantes, pero como pasa en estos casos de abundancia, se hace más dificil el contactar

Para empezar la tarde me meti primero en la sauna de vapor, donde un tio, que entre la poca luz y el vapor imperante pensé que era negro, se la estaba comiendo a un tipo, este sí blanquito, sentado en los bancos de obra.
Luego pude precisar que, el negro en cuestión, tenía el tono de piel cobrizo oscuro, con rasgos del sudeste asiático.
Cuando este paró de comerle el rabo, comencé yo.
Tenía muy rica polla y me recree gustoso en ella, pero la dejé poco después que se añadiera otro.
Al menos así, no me daba la sensación de dejarlo abandonado y desatendido.

Entrar después en la Big Sex Room me costó mucha voluntad y un poco de fricción, empuje y manoseo.
Finalmente, una vez dentro y situado, tras algún sobeo a mi culo, acabé mamándosela a un tipo de buena polla pero poca disposición a nada más que dejarse hacer.
Esto a veces, me da mucho morbo, sin embargo en otras ocasiones, como la presente, me aburría solemnemente.
Al cabo de un rato le dejé, sin cargo de conciencia.


Por los pasillos un tipo en los treintena, se tocó el paquete mientras pasaba por delante
¿Era una clara muestra de invitación?. Normalmente suele serlo.

Poco más tarde supe que asi era, pues nada más entrar en la Big Sex Room me pilló por banda.
Estaba acechante justo a la derecha de la puerta de entrada.
Pezoneamos un rato, guiándome hacia una u otra de sus tetillas , toqueteé su larga y delgada polla, aún tumescente y me hizo bajar a mamarle para espabilarla.
Tras un buen rato de mamoneo, en el que nadie intervino con sobeos ni intentonas, tal vez porque quedábamos demasiado en medio de la entrada, me invitó a ir a uno de los cuartos.

-Vamos a un cuarto y te follo !- espetó, sin reparo alguno.

Normamente mi respuesta automáticamente suele ser 'no'.
Pero en este caso fue un claro y contundente 'si', ya que especificó exactamente para que coño queria ir, sin tener que necesitar de preguntarle.

Recogi la toalla, el paño y bolsita de condones y le segui.
-¿Tienes condones?- preguntó.
- Sí, claro.

- En el del sling !, Métete en el cuarto del sling !- intentaba transmitirle telepáticamente mis deseos.
Pero no funcionó, y se metió en el siguiente. El "Roma".

Y sus deseos, y los míos, se cumplieron, en tanto que, tras mamarle y ratillo, me folló.

Después de la ducha que le siguió, volví a la Big Sex Room con el hambre de un recién follado que siente su culo vacio y dilatado.

Entre toqueteos y un largo pezoneo con un tío que no me correspondía con nada, fui pasando el rato, hasta que también me cansé de este.
Él, sin duda, se lo estaba pasando en grande, pero era incapaz de interactuar.

Me quedé mirando a un tío que, sobre la cama, tenía el culo en pompa a modo de ofrenda para aquel que quisiera usarlo.
Me daba un morbo y sobretodo, una envidia tremenda, pues soy incapaz de ponerme así solo, pues temo estar demasiado expuesto a cualquiera y no poder controlar al follador de turno, siempre pensando en mi pobre y desvalido estrecho culete y en una descomunal verga de algún salvaje empotrador, que haberlos haylos, que si bien son muchas veces el objeto del deseo de muchos sumisos, del mío no.
Si no me cabe en la boca, no me lo meto en el culo!... Más o menos.

Y se lo follaron dos.

Por aquello de la cooperación y solidaridad entre sumisos y pasivos, me decidí yo también a hacerle un favor.
Obviamente entraba en mi baremo de culos follables.
Así que, saqué mi condón, me lo enfundé e intenté penetrarle.

Pero tenía el culo muy hacia arriba y poniéndome de puntillas sólo llegaba con la punta de capullo a la altura del ano, pero no tenía la inclinación adecuada para metérsela.
Y aunque yo intentaba bajarle un poco las caderas, el tío ni se inmutaba.
Al ver las dificultades, dos buenos samaritanos se pusieron a mi lado, a banda y banda, tanto para ayudarme en bajar ese culo, como para ver lo que allí fuera a pasar.

Al final, lo hizo el tio fue bajar de la colchoneta y cambiar de posición, pero para entonces ya se me había pasado el efecto solidario y mi polla ya morcillona no quiso adquirir de nuevo la consistencia precisa para penetrarle.

Lo intenté un par de veces y desistí.

Aquella fue la última tarde de la temporada.
Un par de días más tarde me iba 15 días de vacaciones.
Entre julio y mediados de septiembre, en los que sólo me escapé brevemente en tres ocasiones, no ocurrió nada digno de contar.

Y fue después, ya en septiembre cuando comienzan los relatos se originaron durante mi escapada de una semana, y que publiqué entre Octubre de 2016 y febrero 2017.

He aquí la relación, por si los queréis leer o releer, antes que comience la nueva tanda de relatos, que no sé todavía si corresponderán a los de mis inminentes nuevas vacaciones o comenzaré por los que corresponderían de octubre.
Ya veré.



(Junio 2016)

25 de junio de 2017

BearMan




Hey, perrete !
Cual será tu proxima visita a la Bruc?

Asi comenzó el primer contacto por messenger con BearMan.

La pregunta era harto espinosa en contestar ya que, en la próxima visita ya había quedado con alguien, que finalmente falló, pero obviamente, eso no lo sabía entonces ni él, ni yo.
Y a un mes vista solo veía la posibilidad de dos días. Sabía de antemano que iba a tener un mes muy complicado para quedar, si bien no para improvisar, como de hecho así es como muchas veces que decido ir a la sauna.

Así se lo hice saber.

- Había pensado en que podríamos vernos la próxima vez que fueras, y te quería proponer lo siguiente- me dijo.
- Me dices cuando vas.Yo no te voy a decir quien soy, ni como soy, y si voy te entraré.
Al día siguiente, explicaré lo que haya pasado ( se refería a su blog ) sin decir que eres tú, y solo entonces sabrás quien es BearMan.

Mi respuesta no podría haber parecido obvia...

-Mola...- le dije-Tiene mucho morbo, y más si tu, sin saber quién soy, resulta que te lías con otro!-.

Pero su respuesta fue: "Yo si sé quien eres".

- Tierra trágame!-, Pensé.
Él sabía quien era yo, y no tenía ni puta idea, con perdón de quién era él.

La idea comenzó a darme mucho más morbo.
Le pregunté que como era eso de que me conocía, pero no dio su brazo a torcer.
No me lo dijo.

Estuvimos aquella tarde largamente charlando por el messenger sobre Amos, sumisos y cosillas relacionadas con el BDSM y ciertas actitudes.

Y quedamos en que, el dia 31 de mayo, yo iría a sauna Bruc.

Quedaban 11 días.

---

Y llegó el día.
Desde aquel contacto, no habíamos cruzado palabra alguna, y aunque parecía que se le hubiera tragado la tierra, por el muro de su facebook ya había dicho que estaba casi literalmente abducido por el trabajo.
Entre eso, el comentario de "... si voy", el horario que le era un poco justo, el que pasaran 11 días de la última conexión y la huelga de metro, estaba más que convencido que no aparecería.

Pero yo me presenté.
Estando atento a la posibilidad que apareciera, procuré no estar muy ocupado con nadie y dejarme ver por las zonas más luminosas de la sauna.
En principio era él el que me conocía, no yo.

 - Como es posible que llegue antes, no te importe si me ves aburrido,  indeciso o en plena faena con alguien para meterte, ya que me conoces...- le dije aquel día.

Prácticamente no me dio ninguna pista de quién era.
Sin embargo, mientras estuvimos hablando por el chat le pillé tres palabras (8 letras en total) que me remitió de repente a otra conversación con, supuestamente otra persona, que había tenido hacía unos meses, en las que esas tres palabras se pronunciaron tal cual y que ya, en aquella ocasión que también quería conocerme en persona, me llamaron poderosamente la atención.
Las palabras y el contexto encajaron como piezas de puzzle, y lo poco que sabía de BearMan cuadró con lo que sabía de aquel otro feisamigo.
Sin duda eran la misma persona.

- He tenido un flash, creo que sé quién eres-, le dije, en aquella ocasión, pero tampoco sin revelara él  de quién se trataba.

Le había dicho que, aunque lo sospechara, tampoco yo me revelaría como perro/perrete bcn ni le preguntaría si él era él realmente en el momento del encuentro, para precisamente no romper el morbo de la situación.

Ahí estaba el quid de la cuestión.
En la incertidumbre de estar con alguien sin saber si realmente es o no es ese alguien... hasta el día siguiente.

¿Pero si estaba equivocado y el flash que tuve de quien era y estaba totalmente equivocado?.
¿Me veía obligado a ser exquisito con cualquiera que me entrara para que, en el caso que ocurriera, no hablara mal de mí en su blog?.
¿Estaba ya demasiado coaccionado y me vería obligado a actuar o debía mostrarme tal cual soy, sin condicionamientos previos?.

Decidí no comerme el tarro, y actuar según me viniera en gana.

Aunque no fue necesario, porque no se presentó.

Y lo que pasó aquella tarde en la sauna fue de un aburrimiento considerable, que ni merece ser contado.

(Mayo/junio 2016)



19 de junio de 2017

XXX






Dieciséis, o tal vez diecisiete tíos, alguno de los cuales en movimiento, y de ahí la dificultad en precisar la cantidad, estaban en ese momento concreto en la Big Sex Room de la sauna Bruc de Barcelona, en la que, no tan casualmente me encontraba yo también.

Tres o cuatro andaban liados junto a la puerta de entrada de la sala.
Otros tantos liados entre si, detrás mío, a mi derecha.
Media docena principalmente mirando desde el otro lado de la gran cama, hacia el lugar donde yo me encontraba.
Y en resto, en corrillo, alrededor mío, en la medida de lo posible, mirando y, o tal vez ansiando participar del festín.

Y es que yo me encontraba inclinado hacia delante sobre la colchoneta, apoyando los codos sobre la mismas, arrodillado sobre mi pierna derecha y manteniendo la izquierda estirada.y tocando suelo,
El culo se mantenía bien agarrado por cada uno de los lados.
Me lo estaban bien follando, a la par que, por mi lado derecho iba comiendo un rabo, de buena envergadura, medio morcillón, pocas veces duro, que en su inquieto movimiento de mete-saca no paraba ni me daba la más mínima tregua.

Este, el que me daba alegrías por detrás, lo había conseguido, con una cantidad adecuada de lubricante, aquella pequeña pero gordita polla de un tipo con cierto aire sudamericano, de mediana edad, me follaba a buen ritmo, buen bombeo y durante mucho rato.
Otros, más torpes, no lo lograron.

Detrás parecían hacer cola para follarme.
Pero lo cierto, y siempre la cruda realidad, era que simplemente se acumulaban ahí para ver, en la medida de lo posible y en primer plano, la escena de folleteo que se desarrollaba.

Notaba como alguna anónima mano se aventuraba a tocarme las nalgas o alguno de mis pezones, y alguna que otra incluso se atrevía a pajearme, pero que, en este caso, la retiraba para no correrme pronto, y poder seguir concentrándome en mamar y ser, a la vez, follado.

Alguna vez cambiaba de postura, y arrodillaba también la pierna izquierda sobre la colchoneta.
Estaba más cómodo con el culo bien en pompa, me cansaba menos y facilitaba un poco la follamienta.

Junto al tio al que se la mamaba, y en un momento concreto, se situó otro tipo que con decisión, me agarró de la cabeza y me estiro de ella hacia su erecta y dura polla. El hasta entonces mamado, sin luchar por los favores de mi boca, simplemente se retiró.

En un breve intermedio, de follamiento y mamada, en que mis partenaires casi al unisono se detuvieron, cosa que me sirvió para arquear la espalda, estirar las patas y recomponer la mandíbula, el tio mayorcete que en alguna otra ocasión me había follado, que casualmente estaba también ahí ese día ahí, me preguntó, al ver mi culo súbitamente disponible: ¿Quieres que te folle?.

Era una apuesta segura y ni lo dudé
Así cambié de follador.

Fue en ese momento que me di cuenta, que fui plenamente consciente del espectáculo que estaba dando.
De la gente que había, de los que pasaban, de los que miraban, de los hacían y de los que querían, pero no se atrevían.

No daba crédito.

Después del segundo polvo y tanto sudar, cuando aquello disminuyó de intensidad, aproveché para ir a ducharme
Pero al acabar, volví.

Seguía habiendo mucha gente, pero no tanta.
Me quedé de pie, en medio como sin saber mucho que hacer exactamente.
¿Me amorraba al rico pilón de alguien?, ¿Me entrometía en la acción de algunos con el riesgo de ser rechazado o el goce de ser aceptado?,¿Rozaba con el trasero a alguno y a ver que pasaba?,¿O directamente metía mano a uno?,¿ Me ponía a pezonear ?, ¿ Me tumbaba en el camastro a esperar que alguien interactuara conmigo o esperaba con el culo en disposición de uso?
!Será realmente que no hay maneras de esperar, insinuar o provocar alguna situación !.

Pero entre las dudas y los movimientos de la gente, uno me rozó más de la cuenta, y yo aproveché para restregarme contra él, más de lo que un disimulo pudiera parecer.
Sin rechazo aparente, le metí mano a su dura polla dura, de tacto contundente pero un tanto extraña de forma.
Y me la encaré hacia las oscuras y húmedas entrañas.
-¿Tienes...? ,- no acabó de decir el nombre... posiblemente porque era extranjero y dudaba.
Se enfundó el condón que le ofrecí y de pie, me hizo el que sería el tercer polvo de la tarde.

Quedé realmente contento y satisfecho, primero por de haber dado uso, por fin, a media bolsita de lubricante y condones, que muchas veces volvía intacta a la mochila, luego porque, con el último polvo, el esparrame fue total.

Para haber ido aquella tarde a la sauna, sin muchas ganas y después de que me dieran plantón , el resultado fue realmente inesperado y apoteósico.

Era la cuarta vez que intentaba quedar con mi FeisAmigo para ir a la sauna, y de nuevo un imprevisto lo impedía, y aunque tenía previsto un plan B, decidí saltármelo e ir, aunque como siempre sólo.

-! Uy ¡, no sé que taquilla darte, - me dijo el chico de recepción.
-Hoy esto está muy lleno-, cosa que me sorprendió mucho siendo media tarde de media semana de final de mes.

Pero las cosan van como van.

(Mayo/Junio 2016)