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3 de septiembre de 2017

Follada sorpresa en la Terma Sauna Miguel





No podía dar crédito a lo que veían mis ojos.
Me digiría a tomarme una cerveza al chiringuito de la playa de Benalnatura, cuando bajo la sombrilla de uno de los bancos de obra vi al que me parecía uno de mis feisamigos.
- Pues si es el que me pienso, y pongo la mano en el fuego que lo es, el que está a su lado es su pareja y también feisamigo mío - pensé.
Efectivamente,  igualitos que en los centenares de fotos que publican, y ocasionales videos, allí en 3D, ambos parecían disfrutar también de una cervecita.
Por unos segundos dudé si acercarme y saludarles, más que nada por el como presentarme, pues si bien si recordaba haberle pasado una foto mía a uno de ellos hacía mucho tiempo, dudaba mucho que se acordara.

- Hola, soy perro, o perrete de bcn, del feis- les dije acercándome y a modo de presentación, expectante de sus rostros por si tenía que dar más detalles.
Afortunadamente uno de ellos me reconoció en seguida. El otro aún tardó unos segundos.

Y estuvimos ahí charlando casi una horita, poniéndonos al día de la vida y del feis, tomando una cervecita a la que me invitaron.

Cuando me despedí, aún no tenía muy claro donde iba a comer, pues mi intención era ir, al poco de abrir, a la Sauna Miguel e intentar superar mi límite de dos horas en una sauna y aproximarlo a las cuatro horas que había leido en algunos de los comentarios de mi blog que era el tiempo que de media solía estar la gente cuando iba.

Un reto como otro cualquiera.
Siempre os he comentado que yo suelo estar entre una hora y hora y media; algunas veces, menos de una hora y excepcionalmente alrededor de dos.

Iría justo después de comer, nada más abrir, y entre la poca gente que suponía que habría, la necesidad de una ducha después de haber estado en la playa y la tontería que a uno le coge después de comer, igual me metía en el jacuzzi para relajarme y luego haría una siesta en alguna cabina como guinda del pastel.

Supuse mal, pues era el día del cliente, por que al ser la entrada más barata, funciona como reclamo.
Me recreé con una buena y larga ducha, seguida del paseíllo por el local para ver la ambientación, y si había cambiado algo respecto al año pasado, y esperando que se animara me fui al jacuzzi pequeño hasta que me comencé a arrugar.

Y en ese rato no pasó nada más que el entrar y salir de unos y otros.

El ambiente comenzaba ya a estar interesante, en tanto y cuanto concentración humana, y las entradas y salidas al cuarto oscuro era una constante en aumento.
Lo que pasaba dentro, bueno... no me dejaba de sorprender, al igual que el año anterior que casi todo era paseíllos, manoteos y algún pajeo mutuo entre la gente. ( Ver post: De conexión de miradas y Termo Sauna Miguel )
Poquísimos se agachaban a mamar y obviamente follar era algo casi inimaginable.
Visto el plan, me agobiaba pensar que aún me faltaban horas por delante.

Subí a la parte de arriba, y probé, cosa que no hice la otra vez, las saunas de vapor y seca, y la pequeña piscina.

Y fue cuando bajé de nuevo a la zona de penumbras, cuando apenas no había ni entrado en los recovecos sombríos del cuarto oscuro, que el signo de aquella tarde cambiaría por completo.

Un tipo treintañero, con barba se me plantó delante de mí y tras palparnos el pecho apenas unos segundos me preguntó sin más preambulos:

- ¿Te vienes a una cabina?- Quiero follarte, añadió para dejar clara sus intenciones.
Y aunque me dejó totalmente perplejo ante tan repentina propuesta supe reaccionar sin apenas pensármelo dos veces.
Normalmente, siempre digo que no, precisamente porque la pregunta siempre me la hacen cuando apenas hemos hecho nada y siempre temo perder el tiempo accediendo a ir y comprobar una vez en la intimidad de las cuatro paredes que no congeniamos ni en pintura.
Prefiero comprobarlo antes, y si un caso, si insiste, replantearmelo.

Pero aquí, como el buen mozo dijo que lo que quería, directamente, era follarme, y eso era lo que me apetecía, accedí.

No tuve tiempo de comprobar como estaba dotado hasta que no entramos en el cuarto y se quitó la toalla que le cubría.

Y no solamente tenía un arma de buen calibre, sino que el mozo era casi mi ideal de macho.
Poco más alto que yo, moreno, con barba, velludo en brazos, pecho y piernas en su punto justo, guapo y bien formado, con sus biceps bien definidos, cintura estrecha sin ápices de grasa superflua y fuertes piernas, todo sin excesos de gimnasios. Un sueño.

- Ponte sobre la cama-, me indicó, nada más entrar y cerrar la puerta.

Así lo hice, mientras también me guíaba a ponerme a cuatro patas dirigiendo mi trasero hacia él.
Palpó, y comenzó a darme cuatro lengüetadas y una breve comida de culo.

- Túmbate de espalda para que te folle- me dijo, cuando paró de ensalivarme.

Aproveché ese impasse mientras se ponía el condón para lubricarme un poco más, pues temía que con la saliva no hubiera suficiente y, aunque la noche anterior ya me habían follado, no dejaba de tener cierto reparo al posible dolor que sintiera.

Y la entrada apenas necesitó de dos empujes, uno de tanteo y el otro que daba inicio a una estupenda follada de un macho de ensueño.

Aún a día de hoy me preguntó que vió aquel mocetón para echarme el polvo: cara de aburrimiento, un "chico fácil", me había visto deambular por allí y me había echado el ojo porque le daba morbo o le gustaba. En cualquier caso, no importa.

En sí, el polvo fue intenso pero relativamente breve, unos diez minutos tirando largo, pero dió lugar a un par más de posiciones.

Salí de la cabina, con las patas temblando, contento y posiblemente con cara de gilipollas.

Y a la tarde aún le quedaban un par de emociones.

(Continuará)



9 comentarios:

  1. Estoy seguro de que sentir esa sensación de plegarte a lo que te manda alguien con dotes dominantes para su placer (y el tuyo) y seguir sus instrucciones sumisamente, dobla la excitación que ya aporta la situación de por sí. Y si encima está bueno como este que comentas, me imagino los diez minutos que debiste pasar como en el séptimo cielo.
    ¿No te da pena que esos contactos sean tan fugaces?
    No digo que se tengan que transformar en una relación estable, pero ¿no preferirías cierta repetición para uso y disfrute de ambos? Aunque en este caso de las vacaciones ya comprendo que no es el ejemplo más adecuado.
    Bueno, ahora, a ver que nos depara la tarde ...

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    1. Pues si, por lo menos la dobla, jeje... y eso que el mozo no tenía una actuación ni chulesca, ni especialmente dominante para nada. Era muy natural.
      Y si, si que lo preferiria. Servir de manera regular a un Amo, en mis limitadas condiciones claro está, es una de mis mayores ilusiones, pero de momento eso no ha ocurrido desde pocos meses antes de comenzar En la penumbra. Fue de hecho esa ausencia, ya durante unos cuatro aprox. si estuve con dos Amos ( sucesivamente ) parte del origen de este blog. Pero eso es otra historia, no contada. ;-)
      Gracias por comentar y preguntar :-*

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  2. He leído atentamente este post. Creo que desde que sigo tu blog que defines tu ideal físico de un tio y que el bofetón treintañero cumple a la perfección. Aunque sea de forma natural entre este tio y tú hubo durante el tiempo que estuvisteis juntos un feeling de Amo-sumiso.Este último rol es el que más te gusta hacer.
    Yo como Maresme pienso que es una pena lo efímeros que son en general los contactos en una sauna o sexchop. Pero teniendo en cuenta un poco tu situación personal es verdad que poco puedes hacer tú por cambiar esto.
    Leyendo he tenido un punto de celos por no ser ese mozo,por no haber conseguido contigo esa llamita de atracción sexual en las contadas ocasiones que hemos compartido una horita de conversación.
    Pero por encima de todo está tu amistad ,un gran tesoro para mí.
    Espero ansioso tu próximo post.

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    1. Si, tienes razón. Muy pocas veces detallo a la persona con la que tengo alguna experiencia, por cuestiones de discreción si son habituales del lugar y porque la inmensa mayoría de las veces no tiene mayor importancia. En este caso, si, ya que responde, al menos físicamente, en muchos aspectos que me seducen, y que al fin y al cabo, son bastante comunes en muchos tíos.
      Pero lo que realmente me decide irme con él es su actitud, pues es luego cuando estoy en la cabina cuando me doy cuenta de sus encantos físicos.
      Una voz varonil o una sonrisa determinada me seduce posiblemente más. Una manera de hablar o un acento. Un tocar, una manera de acercarse, una mirada, depende de la situación, puede llegar a tener mayor peso en mis decisiones que un rasgo o aspecto físico.
      Son efímeros si, pero procuro que sean intensos, o cuanto menos que de cada uno pueda sacar y mantener un recuerdo positivo.
      Sobre mi situación personal sabes que no reniego de ella, ni me quejo en absoluto, pero que puestos en la tesitura algún día tener que elegir, también tengo claro lo que en definitiva quiero.
      Y no tengas ningún punto de celos, tontín, que contigo comparto cosas y momentos bonitos, y que no haya pasado a más ya sabes los varios motivos que lo dificultan.

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  3. La verdad es que es genial cuando pones cara a alguien que conoces del ciberespacio. Que a la vez (depende el caso) les tienes cariño casi al mismo nivel que si les conocieses personalmente. Y en que mejor lugar que en Belnatura!, un trocito de paraíso.

    Yo las saunas muchas veces las aprovecho como spas. De echo intento ir a saunas, donde se pueda cumplir esta doble función. Antes cuando la sauna de lavapies estaba a 7e iba casi todos los lunes, con esa intención, disfrutar de un rato de jacuzzi y de los vapores.

    Sin duda ese temblor de piernas indica que esos 10 minutos dieron para mucho. Lo cual sin duda te mereces jejeje, a ver como continúan tus andanzas…

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    1. Si, cierto. Aunque en este caso cara y movimiento ya les habia puesto. Faltaba la interrelación en directo ;-)
      Muchas de las veces que voy a la sauna voy realmente a pasar un rato, sin ninguna intencionalidad sexual, sino para relajarme del estres diario, y obviamente no cuento nada, porque nada pasa... pero a veces si.
      Y otras veces voy con hambre canina y salgo bien saciado... aunque a veces no.
      En fin...

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    2. Claro no tenemos que contar todo lo que pasa siempre jeje

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  4. ¿ya no publicas nada más?

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    1. Siiiii...
      Tengo aún muchas historias que contar.
      Pasa que llevo un mes y pico anímicamente atascado :-(

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