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29 de diciembre de 2011

Escenas olvidadas


Ocurre bastantes veces que al relatar las experencias vividas pasados unos cuantos días, dejo de mencionar escenas o momentos  que veo y/o vivo,  unas veces intencionadamente con el fin de centrarme en aquello que estoy contando, y otras que mi memoria se encarga de hacer una criba, de manera involuntaria.
Vamos, que me olvido. Luego, una vez escrito y publicado, me acuerdo. Hostia ! se me ha olvidado contar tal o cual cosa. Pienso, y me digo que no debía ser tan importante para el relato.
A veces son experiencias enteras. Quiero decir que, de estas no son que me olvide, sino que suele ser alguna que no ha tenido ningún morbo especial para mi para contarlo ( que no quiere decir que no me lo haya pasado bien), o sí, pero que ha ocurrido entre dos más interesantes y que esta se me ha ido quedando en el tintero y he acabado por no narrarla.
Así que he decido contar algunas. A medida que las vaya recordando. Serán casi como mini-post numerados, de pocas lineas. Como pinceladas de un cuadro y no tan breves como un haiku. Supongo. 

17 de diciembre de 2011

Cambio de rol (3ªParte)


A pesar de no hacerlo con entusiasmo, lo hacía.
Y eso era lo importante.
Yo aprovechaba esa pose para, a la vez de con una mano, acariciarle la cabeza y masajearle la nuca para transmitirle mi aprobación, con la otra le iba dando fuertes nalgadas en su saliente y dispuesto trasero, para estimularlo a hacerlo mejor y, de paso, calentarlo un poco más.
Cuando paró para seguir mamando, dijo de nuevo: deme su leche o méese encima mío.
Aunque sonaba educadamente también podía parecer que me estaba dando una orden. Algo fuera de lugar.
Varias veces, algunos Amos me han comentado que en muchas ocasiones se acaba haciendo lo que quiere y como lo quiere el sumiso. Bueno, es respetable pero no es mi modo de pensar.
Respetando los límites del sumiso, aunque el Amo pueda llegar mediante la persuasión a hacer que los supere, este puede hacer lo que le venga en gana.
Mira,- le dije - No tengo ganas de mear, que no de mearte. Si lo hubiera sabido, antes de venir me hubiera bebido una cerveza.
Esto era cierto, pero también pensaba que el lugar no era el apropiado.
Y si quieres mi leche te la tendrás que merecer,- continué.
Me separé de él hasta situarme en la zona del pasillo. Le hice una señal para que me siguiera y prosiguiera con la mamada.
Durante ese rato, por lo visto había entrado otro tío que se mantenía relativamente cerca sin perder detalle de lo ocurría.
- Ahora te das un paseíto hasta el fondo del local, evidentemente a cuatro patas, y vuelves,- le ordené.
Y así lo hizo, pasando de esa guisa por delante de nuestro espectador.
- Estoy muy, muy caliente. Por favor, deme su leche, dijo cuando volvió, y ahora más que una orden parecía una súplica.
- Otro día seré su putita y haré lo que me pida con quién Ud.me diga, añadió.
- Puta, sumiso y maricón, lo tienes todo,- le dije- más con intención de calentarlo que de ofenderlo. Por otra parte, no daba crédito a que esas palabras salieran de mí.
- Vienes a menudo ?, le pregunté.
- Una vez a la semana, pero sin día fijo, contestó.
- Pues el viernes que viene, a la misma hora, te quiero ver aquí. Entendido?.
Me contestó afirmativamente con un movimiento de cabeza.
Lo suyo habría sido contestar con un "Si, Señor", pero bueno...
- Muy bien, pero ahora, si quieres lo que quieres, continúa.
Estaba dispuesto a darle la leche. El perro se lo merecía. Yo ya sabía que iba a llegar tarde, pues la media hora había pasado largamente.
Y aún pasaría más de 10 largos minutos hasta que consiguió sacar el líquido blanco que le estalló en toda la cara y pringándole bien las gafas. Una más que abundante corrida, bien trabajada, bien ganada.
Se limpió, se vistió y se largó, sin muchas más palabras.
Hice lo mismo.
Llegué tarde.
Y al viernes siguiente, no vino.
No importa.
Mereció la pena.

14 de diciembre de 2011

Cambio de Rol (2ªParte)


Joder !, pensé. Y esta era una exclamación tanto de admiración por la espontánea entrega como de fastidio ante la disyuntiva que se me presentaba. Debía de hacer lo que en un principio como mucho estaba dispuesto, básicamente por la falta de tiempo disponible, y a saber, hacer una mamada rápida pero en este caso iba a ser dar de mamar o ya que se me presentaba la oportunidad hacer, que no ser, un poco de dominante.
La verdad es que sentía una sana envidia, pues yo hubiera preferido estar en la situación inversa. Allí, arrodillado, mamando y esperando las órdenes oportunas para complacer.
Supongo que notaría el perrete que tenía a mis pies mi indecisión, y se apresuró a ofrecer más.
Si quiere me desnudo y me paseo ante Ud. a cuatro patas, dijo. Estábamos solos en la salita del video.
Y añadió: me puede dar su leche o mearse encima mío.
Me agaché levemente y le dije claramente al oído: Pues ya estás tardando.
Se levantó y apartó al rincón donde comenzó a desvestirse, y de nuevo, a gatas y sólo con los zapatos puestos de acercó a mí.
Muy bien. Y ahora,  da una vueltita como buen perrito, para que te vea bien, y vuelves, le ordené.
Obedeció.
Le acaricié la cabeza y el lomo en señal de aprobación. Seguí con un tanteo de sus nalgas y unos cuantos fuertes cachetazos para ver como respondía y para calentarlo un poco más.
Gimió de gusto, aceptaba cachetes.
Buen perro... y ahora sigue mamando, le indiqué.
No podía dar crédito a la situación. Los papeles invertidos, al menos para mí. Una oportunidad aprovechada. Estaba aprendiendo ?.
Aunque no es un deseo muy fuerte, siempre he querido experimentar mi lado dominante. Soy consciente que no es muy intenso, pero sé que ahí está, y siempre he tenido claro que si debía probarlo era con alguien tanto o más perro que yo, con las ideas claras y algo enseñado. Un perrete, hermano-perrete en cualquier caso, del que pudiera aprender algo.
Mientras mamaba, no paraba de masturbarse.
Le aparté las manos a la espalda, diciéndole: Concéntrate en darme placer a mí. Si quiero ya te lo daré a tí... si te lo mereces, claro.
El gesto de apartarle las manos lo tuve que repetir unas cuantas veces hasta que aprendió a no tocarse.
Mamaba bien, aguantaba la pose arrodillada, se había paseado ante mí, aceptaba cachetes y lamía mi mano y dedos cuando se los ofrecía.
Bien... ahora de agachas un poquito más y me lames las botas...
(Continuará)

11 de diciembre de 2011

Cambio de rol (1ªParte)



A pesar de disponer de apenas media hora, decidí pasarme por el BlueBox, no ya tanto por encontrar algo de distracción sino para quedarme quietecito sin estar dando tumbos por las calles, ni meterme en ningún bar a tomarme un café que no me apetecía.
Sólo habían dos personas. Mejor, pensé. Menos tentaciones.
Uno, mayor, durmiendo en las butacas del minicine y el otro, de unos 40 años más o menos, estaba de pie en la zona de paso, viendo el video que ponían.
Me metí en la salita y apoyado en el tabique me puse a hacer lo mismo. No a dormir, sino a ver el video.
No pasaron ni un par de minutos que sentí como se acercaba, y se quedaba en el otro lado de la pared.
En nada, comenzó a asomarse repetidas veces pero muy discretamente, sin llegar más que vérsele la frente inclinada y los ojos que no miraban precisamente mi cara.
Eso comenzó a ponerme un poco cachondo, desde luego, más que ver como una polla follaba un coño en primer plano, que es lo que mostraba en ese momento la pantalla.
Discretamente también, me comencé a magrear el paquete, pues me daba la sensación que al tío en cuestión le apetecía biberón.
Esperaba que en cualquier momento se decidiera a entrar del todo. Sin embargo, lo que hizo fue dejar de asomarse.
Me habré equivocado al interpretar las señales, pensé. Así que movido por la curiosidad fui a ver donde había ido.
No llegué a salir. Para mi sorpresa allí estaba. Arrodillado y desnudo de cintura para arriba... esperando.
Sentí una sana envidia de su desacomplejada y rápida decisión. Quería rabo, me mostré dispuesto y actuó.
Claro que no me esperaba encontrármelo en esa posición. Tal vez quería algo más.
Me desabroché el pantalón, bajé la cremallera y me la saqué.
Se acercó arrodillado, abrió la boca y me la mamó.
Instantes después, paró. Me miró y dijo: "Gracias. Seré tu putita y haré lo que me pidas".
(Continuará)

5 de diciembre de 2011

Sauna Nova Bruc ( Ex-Nova Aqua Spa )


Un comentario en el blog me había alertado que la sauna Bruc había ya cerrado. Busqué la dirección a la que se habían trasladado, la publiqué para quién tuviera curiosidad y miré el calendario para ver cuando podía pasar a ver las instalaciones de la nueva sauna, pero con un nombre diferente Nova Aqua Spa.
Aunque si se publicitaba como la nueva sauna Bruc, cuanto menos debería conservar aquello que la hacía diferente del resto, a saber, el tipo de público asiduo al local y en cuanto a instalaciones, el laberinto.
Si no, simplemente se trataría de una nueva sauna, aunque fueran los mismos dueños.
No esperaba nada más, por si acaso, para no llevarme ninguna desilusión.

Así que, lunes 28, por la tarde, dos días después de su inauguración, allí me presenté.
A priori, dos cosas me parecían bien: que fuera nueva, ya que las otras comenzaban a tener un aspecto lamentable y su nueva ubicación mucho más céntrica, y eso que sólo esta unos 5 minutos de distancia.
Entrada discreta, casi tocando a la librería Laie, en unos bajos, varios escalones, timbre, pago y ya estaba dentro.

Lo primero que uno se encuentra es un pasillo recto con espejos a un lado y cuadros de famosos en el otro, aparte de alguna vitrina con máscaras y figuras. A la derecha del mismo se encuentran dos reservados y un lavabo, y a la izquierda, una salita de masajes y el vestuario con las taquillas. Este es un poco estrecho para mi gusto, con pocas banquetas para sentarse, pero bueno, el espacio es el hay.
Una vez aligerado de ropa y al final del pasillo se tiene acceso al bar, y cruzado este se llega a la Sauna propiamente dicha.
Esta montado como un espacio central, alrededor del cual se hayan las diferentes instalaciones.
A ambos lados están las duchas, con mampáras, que dejan más ver de lo que tapan, cosa que me parece estupendo.
Al fondo de la sala están un jacuzzi bastante amplio y una piscina, tal vez el triple de grande que el jacuzzi, con surtidores de agua a presión.
Al lado derecho se encuentran la sauna finlandesa (la seca) que aún huele a madera nueva y la sauna de vapor.
Y al lado izquierdo está el minicine, con tumbonas acolchadas, y el cuarto oscuro, o más bien zona de penumbra, con dos zonas a modo de salas apartadas y un par de amplias cabinas.Y ya está.

Globalmente no es muy grande, y está dispuesta a un sólo nivel.

El hecho de existir esta sala central desde la cual se acceden a los restantes espacios, y el hecho de tener que pasar por esta para ir de un lado a otro, tal vez da la sensación de más concurrencia que en la antigua sauna Bruc, o de otras saunas dispuestas en varias plantas, con más escaleras, cabinas y rincones.
Este mismo hecho parece dar lugar a que la gente se vea más y predisponga más al “roce” sin tantos remilgos.

No sé, igual fue una sensación mía, pero en cierto punto confirmada por la relativa facilidad que tuve en tomar contacto con otros usuarios, que contaré en otro post.
En cuanto al público que lo frecuenta es del mismo tipo que antes, aunque creo que un poco más variado, y en cuanto al cuarto penumbroso se le podría añadir algún tabique, o redistribuir los que están, para hacerlo más laberíntico, morboso, con más recovecos y añadir algún gloryhole, que tampoco estaría de más.

* Nuevas instalaciones (Ampliación de la sauna - Abril 2014)


2 de diciembre de 2011

Cruce ( Reflexiones )



Todo había sucedido demasiado rápido como para pensar y tomar la decisión adecuada, o cuanto menos, meditada.
Aunque básicamente el problema había sido el lugar donde había ocurrido.
En un lugar de ambiente o de cruising, más o menos, puedo saber como actuar. Tanteo la situación, me acerco o posiciono en algún rincón más adecuado o que esté más cómodo. Luego puedo esperar algún que otro indicio o paso por la otra parte, o intervenir yo y esperar alguna reacción.
Una vez que demuestro un interés o cierta predisposición a sus insinuaciones, casi siempre espero a que cojan la iniciativa clara, que tome las riendas, por decirlo de algún modo, cosa que, en principio me demostraría una actitud dominante, cuanto menos decidida, que es lo que más me atrae de la gente, la actitud.
Esto no siempre funciona, o porque finalmente no se decide, o si lo hace, por desgracia no lleva consigo una actitud finalmente, de manera clara y rotunda, dominante.
Por eso hablaba antes en condicional.
Si la persona realmente me da morbo, cosa no muy difícil porque muchas veces encuentro una cualidad a la gente que me lo da, entonces el paso lo doy yo, pero sin muchas esperanzas a un encuentro de dominio-sumisión, sino a algo más ligero, o cuanto menos, más convencional. Ya puede ser alto o bajo, delgado o generoso en carnes, atractivo o no tanto, bien dotado o en lo estándar, velludo o mondo y lirondo, joven o maduro. Obviamente, tengo mis gustos y preferencias, como todo el mundo, pero no me cierro a ellas, y cuando interviene el factor D/s, el físico queda en un segundo plano.
Pero claro, esto ocurrió a plena luz del día, en la calle. Totalmente desprevenido. Sin tiempo a reaccionar. Allí y en ese momento no era perro, sino persona.
Que tenía que haber hecho?. Acercarme?, Y entonces qué? Le saludo: Hola, que tal? Me estás proponiendo sexo? Tienes sitio? Yo, no... Eres Activo? Eres Dominante?.O espero que me salude y diga algo?.
Y si al acercarme, me ve mejor, se arrepiente y se marcha?.
Puff... no soy persona de muchas palabras, no tímido, pero cauto, discreto y me cuesta comenzar a conversar.
No lo sabré nunca lo que hubiera pasado.
Tampoco me preocupa mucho, puesto que si quiero historias, ya las busco.
Pero esto, así tal cual, no me había pasado nunca.
Sí algún cruce de miradas, o repaso de arriba a abajo, un te como con los ojos, pero ahí se queda todo.
Y lo más parecido fue lo que narré en mi post sexo (o no) en el metro del mes de marzo, y que por cierto, nunca acabé de contar el desenlace.
Bueno, espero que si ocurre algo parecido alguna vez tenga más chispa en reaccionar.

    

27 de noviembre de 2011

Cruce



Andando a paso ligero. Viernes 25, 18.10 h pm. Esquina Rbla.Catalunya- Aragó. Lado Llobregat-mar. Absorto en mis pensamientos. Sensación que alguien me mira. Encuentro de miradas. Me repasa de arriba a abajo. Me desnuda. Me penetra. Me desea... Velocidad de vértigo...Desaparece.
Impresión correcta?. Sólo sé que era un tío. No me he fijado más. No me ha dado tiempo a más. El corazón se me acelera.
Camino cuatro pasos. Me giro ? Dudo. Decido. Me giro...
Camina. Se gira. Me mira. Impresión correcta. Qué hago?. Sigo.
Camino cuatro pasos más. Semáforo. Me paro. Me giro ? No dudo. Decido. Me giro...
Se ha parado. Desplazado. En linea, 20 metros. Visión directa. Se magrea el paquete.
Dios mío! Corazón desbocado. Qué hago ? Dudo. Me muero. Decido. Si me sigue, hablamos. Cruzo.
Cuatro pasos. Media calle. Me giro. No está !!! La gente camina. Nadie parado. Nadie me sigue.
Entristezco. Cuatro pasos. Calle cruzada. No dudo. Me giro. Pasan coches. Sólo coches. Nadie espera.
Sigo mi camino...
Ocasión perdida. Duración 40 segundos. No más.

    

4 de noviembre de 2011

De incógnito


O casi, porque si bien no quedé estrictamente con nadie, si dejé puesto en un tablón de anuncios mi intención de pasar aquella tarde, de nuevo, y después de casi 5 meses por el Erotixx.
Hacía tiempo que quería volver, pero sólo.
Todas las veces que se me había ocurrido ir había sido porque previamente había quedado con dos o tres, y una vez allí, alguno más que estaba por allí se añadía a nuestra pequeña fiesta.
Siempre había resultado muy gratificante, y para los nuevos lectores podéis leer los encuentros publicados en este blog: Erotixx, Encuentro casi furtivo, Encuentros en la tercera fase ( 1ª y 2ª parte ), Tres!!!, El grupo crece, Cinco de bastos y Voyeur.
Pero para mí suponía un pequeño reto ir, sin cita previa con nadie, e intentar ligar con alguien en tan concreto y poco concurrido local, al menos en los días y horas en que lo había frecuentado.
Uno contestó al anuncio :"Pues yo también pasaré sobre esa hora, hace días que no voy",- decía.
Miré el perfil, poco descriptivo se definia como mamador de pollas (Un competidor, pensé, jeje... ), y de las fotos parciales, me quedé con el detalle del reloj. Tal vez así al menos lo reconocería.
El caso es que fuí y comencé a pasearme. No había mucha gente, 7 u 8 personas, entre otras, un oriental, un joven de buen ver, uno muy mayor, y el resto muy normal. Con esto no quiero decir que los descritos no sean normales, sino simplemente que se diferenciaban más que los demás.
Encontré el del reloj, pero siempre que pasaba por delante, rehuía mi mirada o simplemente no me hacía caso. No debía ser su tipo. Al cabo de muy poco desapareció.
Rechacé, aún no sé porque, al oriental, que intentó liarse conmigo, y no me decídia a entrarle a alguno de los que esperaban en las cabinas.
Ese es un paso que siempre, como sumiso, me cuesta dar. Prefiero que me entren, sin rodeos ni preguntas. Otra cosa es que yo lo acepte, claro, pero si se muestran desde un principio clara e inequivocadamente dominante, siempre doy una oportunidad.
Si lo noto muy vacilante, ya puede ser guapo o muy bueno que no voy a estar por la labor de perder el tiempo.
Así que opté por sentarme yo también en una de las cabinas, me la saqué y comencé discretamente a pajearme con la puerta de la cabina abierta, mientras veía uno de los videos .
A los pocos minutos apareció el del reloj, que no dudó ni un instante a agacharse y comenzar a mamármela.
Ufff !!!... lo hacía bien el condenao !.
La situación era un tanto extraña para mí, pues casi siempre, el que mama soy yo.
Estuvimos un rato así, hasta que me sugirió ir a la cabina del "columpio". Entiéndase "sling".
Dos de dos, y en una sola semana, pensé.
Las dos veces que acudo a un local con sling en una semana, y les voy a dar uso.
Fuimos para allá, me desnudé completamente de cintura para abajo, conservando únicamente puesta la camiseta, y me tumbé sobre el sling.
Y allí comenzó un buen trabajo de mamada y pajeo que duró un buen rato.
Dejamos la puerta abierta, por aquello de sí había alguno que quisiera apuntarse a hacer algo con nosotros, pero no tuvimos esa fortuna.
Cortaditos que sólo miraban casi fugazmente, con excepción de uno que se dejó sobar la polla con mi pie colgante. Pero fue cosa de pocos minutos.
Aquel rato acabó con una espectacular corrida por mi parte que me llegó de nuevo, como la última vez, a la cara.
Salí bastante sorprendido ya que mi actitud fué totalmente pasiva sin llegar a comer ni lamer ni mamar nada de nada.  Y me lo pasé de coña.
Y no ha sido la única vez que me ha ocurrido eso en estos días.

28 de octubre de 2011

Sauna Condal


El poco poppers que aún quedaba, prácticamente habia perdido sus propiedades. También me estaba quedando sin gel lubricante, por lo que empezaba a ser urgente abastecerme de ambos.
Así que al levantar el día tenía decidido pasar por el sexshop y comprar, pero ya a mediodía me habia venido la mandra de tener que desplazarme hasta allí,  y además, sabía que si iba, acabaría en la trastienda haciendo vete a saber qué.
Lo que me apetecía de veras era volver a sentir el calorcito de una sauna, y a ver si podía repetir una mamada como la de la última experiencia en Bruc, que tan grato recuerdo me había dejado.
Harto difícil, porque toda experiencia es irrepetible en su totalidad, pero sí, vagamente se le puede asemejar o incluso superar.
Me dirijía ya hacia la sauna cuando un inesperado encuentro se interpuso en mi camino. Llevaba en un buen tramo la misma ruta que la mía, lo sabía, así que al primer cambio de dirección que pude, me excusé y despedí. cambiando ruta y destino.
Lo decidí en menos de lo que estoy tardando de escribir esta linea. Iría a la Condal.

Realmente es una de las que más me gustan, pero de las que menos voy. Céntrica, grande, bien acondicionada y muy concurrida.
Y ahí está el problema. Que siempre temo encontrarme a alguien al que tuviera que dar explicaciones, o que se fuera de la lengua con terceras personas.
Así que muy pocas veces voy. Un par de veces al año, curiosamente ambas suelen ser en el mes de diciembre, y al mediodía, primeras horas de la tarde.
Y porqué? Bueno, suelen ser días que me cojo libre en el trabajo y aprovecho para hacer compras en el centro de la ciudad. De paso, me dejo caer por la sauna.
Sólo muy excepcionalmente, como la ocasión presente, voy otro día.
Llegué, pagué la entrada, subí a los vestuarios, me cambié y me dispuse a inspeccionar el local, como siempre hago lo primero allá a donde voy, para ver como está de ambiente y, en su caso, que novedades tiene el lugar.

De ambiente me pareció que estaba bien, ni poca ni mucha gente, al menos para mi gusto. Y de novedades, desde la última vez que había ido 10 meses atrás, era la sala de cine, que ha cambiado de orientación y es un poco más pequeña, aunque más intima, y la supresión de unas tres cabinas que se han convertido en un bastante acertado cuarto oscuro.
Lo demás estaba igual. La planta principal donde se encuentra en un extremo la sauna de vapor, la sauna seca, el jacuzzi y las duchas, a continuación una sala de TV o sala de tortura porque en todo el rato que estuve esa tarde tenían sintonizada Telecirco, luego el bar y de ahí el resto, pasillos y cabinas, salita de cine y cuarto oscuro.
En la planta superior, pasillo con cabinas a ambos lados, salita de masaje, cuarto con video para fumadores, evidentente ya no, cuartito oscuro, y una muy interesante sala, poco pero suficientemente iluminada para distinguir dos slings, una cruz de san Andrés, un tabique con gloryholes, una jaula de barrotes y una tarima con colchoneta.
Esta es para mi una de las partes más morbosas de la sauna. Antes, cuando era un simple cuarto semioscuro estaba bastante concurrido, pero desde que existe así tal cual está ahora, siempre lo he encontrado un poco desangelado. Una pena. De todas maneras, es una opinión muy parcial ya que, como he comentado antes, en los últimos años he ido muy pocas veces y a horas no muy frecuentadas.

Así, durante la primera hora o un poco más, anduve por los pasillos, piso arriba, piso abajo, metiéndome de tanto en tanto en la sauna de vapor, pasándome a la seca y de ahí a la ducha, o  entrando en los cuartos oscuros de una u otra planta.
No paraba quieto, más que para mamar cuando se presentaba la ocasión. Media docena, tal vez, en toda la tarde, a ratitos sin llegar nunca al final. A pares, mamando alternativamente una y otra. Puntualmente las dos a la vez. Jugueteando con la mano con una tercera, siempre agachado o arrodillado.  Nada especialmente destacable ya que mis partenaires ocasionales no eran precisamente muy activos. Se dejaban mamar, y como mucho, mantenían sus manos sobre mi cabeza.
A excepción de un espectacular polvazo de dos tíos en la sauna de vapor, todo lo que se veía, o se intuía, era mucho mirar, paseo, algún roce o magreo, y alguna que otra mamada.

Eran casi las siete y me quería ir no mucho más tarde, pero visto lo visto, no había mucho que hacer más que seguir mamando, en ausencia de dominantes.
Como estaba cansado de pasear y de estar en cuclillas, decidí descansar haciendo uso por segunda vez en mi vida de un sling.
Y así, bien puesto, a la vez que descansaba, me ofrecía a los escasos paseantes que se aventuraban hasta aquella sala.
Tal vez, durante media hora, iban pasando alguno que otro cerca de mí. Los más, sólo miraban de lejos sin detenerse. Los menos, se acercaban, paraban y durante unos segundos observaban. Alguno rozaba mis posaderas.
Pero yo, mientras, al menos descansaba.
Reconozco que un sling no es para tímidos, cortados ni mojigatos. Simplemente con la pose que uno adopta es una invitación casi descarada a algo de más acción que a una felación o magreo entre vapores o penumbras. Además que no impide la participación de más personas.

Ya estaba cansado de descansar y se agotaba la cuenta atrás para decidirme a marcharme, cuando se acercó un señor entrado en años, pero con cierto porte y apostura, no del todo perdidas, y en kilos, pero en carnes no del todo decaídas, sino que aún se le notaba cierto vigor y firmeza.
Me tocó las posaderas, acarició las piernas, tanteo el ojete, magreó la polla y acercándose sobre mí me dijo al oído - Tienes preservativos?.
Sí, le contesté, mientras le indicaba con el dedo donde los tenía.
Lo cogió y abrió. Se separó un poco, acercándose a la luz para ponérselo.
Y tanteando de nuevo, comenzó a penetrarme suavemente, afortunadamente.
Evidentemente me dolió un poco de tantos meses de desentreno, pero no se retiró ni le dí señales que lo hiciera. Sólo paró unos segundos, y con repetida suavidad y firmeza continuó haciendo sus labores.
Notó cuando pasó el dolor inicial, y comenzó un buen bombeo, que después de varias horas de excitación en la sauna, no pude contenerme mucho más y avisándole de una inminente corrida, aceleró el ritmo y yo me salí de mi mismo en un explosivo chorro que me llegó más allá de la cara, y que me dejó también bien pringaíto el pecho.
No fue un polvo espléndido en sí, pero sí tuvo su morbo, hacerlo en un sling.           

23 de octubre de 2011

Fin de temporada


Definitivamente, ya se puede decir que se ha acabado la temporada.
El frío, bueno, más bien el fresco se los ha llevado, pero de la misma manera volverán con los primeros calores de la primavera.
Empezarán a salir los primeros, los más atrevidos, aunque tímidamente tanteando sus posibilidades. Asomándose de nuevo al mundo.
Luego, bien aposentada la primavera, saldrán en tropel del largo letargo hivernal, y reinarán durante meses en playas y ciudades. Metro y autobuses.
Ainssss... mis queridos pies, que se llevan obsesivavemente mis, a veces, furtivas y otras descaradas miradas.
Tan cerca siempre de ver, y tan lejos siempre de lamer.
Y así es, siempre duro, sea por la larga abstinencia del invierno, privado de su visión, o por la larga exposición durante el verano, exhibidos sin vergüenza ni pudor algunos.
Siempre me ha resultado curioso que me es más fácil conseguir lamer una polla, que lamer unos ricos pies.
A lo primero se me ocurre un montón de sitios para ir, pero para lo otro... pufff.
Normalmente, podría decir que en el 99% de las ocasiones en que tengo un encuentro con alguien, sea ocasional casi siempre, o premeditado, casi nunca interviene la erótica del pie.
Dejo un muy generoso 1%, porque recuerdo algunas citas, contadas con los dedos de una mano, que imprevistamente hubo pies a lamer.
Y suerte aún tengo a mi Amo, que cuando me cita tengo sesión completa de pies, siempre que quiera o así lo disponga, claro. Pero hasta fecha de hoy, siempre que me he presentado ante Él, ha habido larga y sabrosa comida. Sabe que los adoro por partida doble. Primero por ser pies, y segundo por ser de Amo. O tal vez sea al contrario, primero porque cualquier parte del Amo es digna de adoración, y luego por ser sus excelsos pies.
Con ellos me domina, guía, pisa, juega, abofetea, aplasta o lo que se le ocurra. Yo, siempre bajo ellos. Mi lugar.

14 de octubre de 2011

Los bonobos

Qué se esconde detrás de tan sonoro nombre?
Pues ni más ni menos, como habréis podido deducir seguramente por la foto que encabeza este post de una de las dos especies que componen el género de los chimpancés.
También se le llama chimpancé pigmeo, descubierto en 1928, no hace ni 100 años, y en un 98% su ADN es similar al del hombre.
Aparte de caminar erecto en un 25% de las ocasiones, este primo nuestro se caracteriza ( y a la vez distingue del más conocido chimpancé común ) por la preponderancia de la actividad sexual en su sociedad.
Os recomiendo que consultéis el interesante artículo de la wikipedia sobre el bonobo para saber más detalles sobre estos bichejos.
De ahí he extraido, casi un copia y pega, los cuatro datos relativos a su sexualidad que os cuento a continuación.
Como decía en el post anterior existen otros animales que usan las relaciones sexuales con fines distintos a la procreación, y este es uno de ellos.
Utilizan el acto sexual tanto para saludar, como para resolver conflictos, reconciliarse o como intercambio de favores, a cambio, por ejemplo, de comida.
Los bonobos son los únicos primates (aparte de los humanos) que han sido observados realizando todas las actividades sexuales siguientes: sexo genital cara a cara (principalmente hembra con hembra, coito hembra-macho y frotaciones macho-macho), besos con lengua y sexo oral.
La actividad sexual tiene lugar tanto dentro de la familia inmediata como fuera de ella, y suele implicar tanto a adultos como a crías. Los bonobos no forman relaciones estables con parejas individuales. Tampoco parecen discriminar en sus comportamientos sexuales según género o edad, con la posible excepción de las relaciones sexuales entre madres y sus hijos adultos.
Cuando los bonobos encuentran una nueva fuente de comida o lugar de alimentación, la excitación general suele desembocar en una actividad sexual en grupo, presumiblemente descargando la tensión de los participantes y permitiendo una alimentación pacífica.
Los machos bonobo practican con frecuencia varias formas de sexo genital entre ellos. Una de las formas consiste en ambos machos colgando de un árbol cara a cara mientras frotan sus penes entre sí. También se ha observado a los machos bonobos realizando esta actividad en el suelo. Una forma especial de la misma, empleada por los machos como reconciliación tras un conflicto, se realiza con ambos tumbados en el suelo y trasero con trasero, mientras frotan sus bolsas escrotales entre ellas.
Las hembras bonobo también usan el sexo genital hembra-hembra como forma de establecer relaciones sociales entre ellas, fortaleciendo así el núcleo matriarcal de la sociedad bonobo. La estrecha relación entre las hembras les permite dominar la estructura social - aunque los machos son físicamente más fuertes, no pueden plantar cara solos a un grupo unido de hembras, y no suelen colaborar entre ellos de esa forma. Las hembras adolescentes suelen abandonar el grupo en el que nacen para unirse a otro. Esa migración habitual de las hembras hace que el fondo genético de los bonobos se mezcle con frecuencia.
A pesar del enorme incremento en la actividad sexual, la tasa de reproducción no es mayor que la de los chimpancés comunes. Las hembras cuidan de sus crías y las alimentan durante cinco años, y pueden dar a luz cada cinco o seis años. Comparadas con las de chimpancé común, las hembras de bonobo recuperan la actividad sexual mucho antes tras el parto, lo que les permite reincorporarse a las costumbres sexuales de su sociedad. Incluso los animales estériles o demasiado jóvenes o viejos para reproducirse participan en estas actividades sexuales.
Proviniendo del mismo ancestro común que chimpancés comunes y hombre, el bonobo es de las especies animales más pacificas que viven hoy en día en la tierra.

Si no os apetece leer demasiado, podéis ver este video emitido por el canal Odisea. Dura unos 6 minutos, y empiezan a hablar de los bonobos a partir del minuto 1'19".
Abstenerse mogijatos y mentes bienpensantes.



Y ya, para acabar con tan sesudo post, aunque no me diréis que no ha sido interesante, una simpática canción que he encontrado en youtube poco antes de empezar a escribir.




Bueno, si lo habéis disfrutado todo como yo, me alegro :-)

11 de octubre de 2011

Vicioso yo?


- "Eres el tío más vicioso que conozco"-.
Así acababa un breve comentario de un lector y conocido participante de mis historias por Erotixx.
No soy quién va a decir si realmente es así o no, pero... aún a día de hoy, no sé si tomármelo como un agravio ( Ofensa que se hace a uno en su honra o fama) o como un halago (Adulación o muestra de admiración).
Primero debería saber el número de tíos con el que me esta comparando. Si son pocos, no me preocuparía. Si son muchos, a lo mejor sí.
Luego habría que definir la palabra vicioso, o que entiende él o yo por vicioso.
Así que echando mano del diccionario leo: "Vicioso"1- Adj. Que tiene algún vicio, error o defecto. 2-Que tiene algún vicio o mala costumbre.
Errores y defectos a montones, como todo el mundo, pero no creo que fuera por ahí el comentario.
Vicios o malas costumbres, seguro que unos cuantos, pero el hecho de tenerlos no lo convierten a uno en vicioso. 
Me explico. Puedo jugar a la Primitiva y a la Lotería una vez por semana, cada semana del año. Me convierte eso en vicioso del juego? Creo que no. De la misma manera que si practico sexo una o dos veces semana, tampoco, no? Podría entrar dentro de lo normal, digo yo.
Ahora, si lo que aumentamos es la cantidad de veces que juego a juegos de azar a la semana y la variedad de estos (Once, Bonoloto, 6/49, Quiniela, etc...) tal vez cambiemos de opinión y pensemos que un poco vicioso del juego si que se es.
Podriamos llegar a la conclusión que ya no es tanto el qué, sino el cuanto lo que hace a uno digno del adjetivo.
Si esto lo aplicamos al sexo, si en lugar de 1 o 2 veces a la semana, lo practicamos 3 o 4 o 5... nos convierte en viciosos si lo hacemos en el ámbito de la pareja? O es si lo hacemos fuera ? O depende de con cuantos de fuera? O depende del tipo de distintas prácticas de este inmenso mundo de la sexualidad ya sea dentro o fuera de la pareja ? O ya no es una cuestión tan objetiva de números, sino una apreciación mucho más relativa o subjetiva de una determinada moral.
No hay ninguna en cuanto que el hombre es un animal más (a veces inteligente y otras más animal que el resto) y queramos o no es la quimica de nuestro cuerpo la que rige absolutamente toda nuestra existencia, desde el instinto, las hormonas, feromonas o pensamientos y sentimientos proceden de las reacciones químicas internas de cada uno.
Por otra parte la homosexualidad no es algo exclusivo de la raza humana, sino que también se da en el Bisontes americanos, bonobos (simio que se merece un post), macacos, delfines, elefantes, jirafas, hienas, lagartijas, leones, libélulas, ovejas, cisnes, chinches, etc...
Vamos que ni mamíferos, aves e insectos se libran de este comportamiento. Los que digan que es antinatural ya pueden ir cerrando boca, jejeje...
Y si hablamos de sexualidad no orientada a la procreación también tenemos algún ejemplo, en el que destacan mis queridos bonobos.
En cuanto a la definición de vicio, entre las varias acepciones, leo: 1-m. Excesiva afición a algo, especialmente si es perjudicial (cual es el límite en las cosas para saber cuando se pasa de lo normal a lo excesivo? O es el hecho que llegue a ser perjudicial en algún ámbito lo que convierte la afición en vicio ? )/2- Mala costumbre, hábito de obrar mal ( Bien y mal son términos demasiado relativos en este aspecto)./3-Cosa a la que es fácil aficionarse.( Pues si, como el buen comer, los sudokus, la sopa de letras, las telenovelas, la telebasura, el vino, la cerveza, las mujeres, los hombres, el dominó, la siesta, leer blogs, escribir, escuchar música, pasear, hablar por el móvil, etc... todas las cosas que produzcan cierto bienestar, no digo ya placer, es fácil aficionarse, lo cual nos convierte a todos en viciosos). Ah ! y que conste que los ejemplos que doy no necesariamente los comparto, eh? ;-).

En resumen, sólo en caso de una excesiva afición por el sexo, en este caso, si ello llega a perjudicar a uno, y bajo un punto de vista moralista, se podría considera vicioso.
Es curiosa la diferencia que hay entre lo que uno es ( o cree ser ), la imagen que quiere/cree dar  y lo que finalmente percibe, ve o cree el observador.

Bueno, perdonadme este rollazo, jejeje... ;-)
La culpa es de quien yo me sé y me hace pensar.
Pensar !!! Eso si que es un vicio !!!   


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8 de octubre de 2011

Bruc II


Bruc, o tal vez Indecisión (La decisión final).
Si, visto así, parece que haya estado dos meses y medio pensando y decidiendo a cuál de los cinco lugares que me apetecía ir en aquel momento iba a ir, cuando publiqué el post Indecisión haya por finales de Julio.
Realmente puedo llegar a ser muy indeciso, pero por temas más serios que el ir a un local o a otro.
Así que con el mismo atuendo y provisiones que el día anterior cuando fui al cine arenas, me planté en la sauna bruc, en busca de un buen samaritano dispuesto a "dilatar mi alma".
El ambiente estaba tal como siempre, pero el aspecto, de desalojo por derrumbe.
Me explico. Nada más entrar, en la pared desnuda se anunciaba el próximo traslado del local al carrer Pau Claris, pero sin especificar a que altura de dicha calle, ni en que fecha.
Una vez en la salita de la recepción, la puerta que la separaba de la sauna brillaba por su ausencia. En sustitución, unas tristes cortinas. Esto me llevó a agudizar mis observaciones; un desconchado por aquí, unas humedades por allá, unas grietas más allá, esto que no se abre, aquello que no funciona... Dios mío, esto se cae a pedazos !!!.
Bueno, igual no era para tanto, y realmente les cuesta menos trasladarse que ponerse de obras.
No pregunté.
Tras varias vueltas por el local, no ví a la gente muy puesta por la labor. Alguno en el jacuzzi, alguno en la sala de televisión, alguno hablando con otro sentados, unos cuantos desgastando el suelo como yo, pasillo arriba, pasillo abajo y nadie en la sala de vapor ni en el laberinto, y así durante mucho rato.
(Por cierto, espero que en el nuevo Bruc haya también un laberinto que sea la estrella del local).
Pasó el tiempo y yo estaba por hacerme una pajilla e irme, pero no.
Decidí hacer algo que siempre me había dado morbo hacerlo, pero nunca lo había hecho... por extraño que parezca, dada mi fascinación por los lugares penumbrosos.
En estos, aunque predomina la oscuridad, esta no es casi nunca total. Siempre hay un resquicio por donde entra la luz, tras una puerta o ventana, o el reflejo de un video, o pantalla, o luz de emergencia, etc... De esta manera, salvo que cierres los ojos, siempre se ve mínimamente o se intuye a las otras personas.
Uno de mis morbos no realizados es agacharme o arrodillarme  y esperar con la boca abierta, y los ojos cerrados o vendados, una verga caritativa.
Aunque parezca arriesgado en el sentido que se te puede meter cualquier polla, no hay que olvidar que uno posee el sentido del tacto, con el cual acabaría rechazando a cualquiera que no se adecuara a mis gustos o capacidad bucal, y sobre todo el sentido del olfato, que como buen perro, tengo bastante desarrollado, y actuaría de la misma manera.
Así y precisando, mi morbo sería no tener el control sobre ninguno de mis sentidos, y ser obligado, evidentemente por un tercero (Amo si puede ser, que saben lo que hacen), a comer pollas al gusto y capricho de este.
Pero como esto resulta bastante difícil que conseguir, y como no era el caso, me conformé con estirarme en la banqueta de la salita central del laberinto, en la cual esta vez no entraba absolutamente nada de luz, ni un asomo de semisombras, panza arriba y con la intención de abrir boca al menor ruido de aproximación de alguien.
Realmente no pasaron ni 10 segundos cuando una mano comenzó a palparme cabeza y cara, encontrándose con mi boca ya abierta.
Pensé que, más que seguramente, me había visto y seguido al entrar en el laberinto.
Y ni 10 segundos más para sentir como una morcilla de buen calibre se introducía por mi hambriento orificio.
Tamaño aprobado, al menos para cavidad bucal, que no por exceso para mi estrecho culo. Textura aprobada, suave. Olor aprobado, limpio. Sabor aprobado, dulce. Dureza aprobada, consistente y capacidad de aumento.
Mientras, a su vez, las manos hacían su primer recorrido: piernas fuertes, culo prieto, barriga poca, no fofa, pecho medianamente peludo. Táctilmente, un buen ejemplar.
Y comenzó a follarme la boca, suave, pero firmemente, con sus ritmos y pausas. Cogiéndome la cabeza a veces con una mano, otras con las dos, para apretarla contra sí, imprimiendo momentos de más firmeza o de relajación. De vez en cuando cesaba y me besaba. Tampoco lo hacía mal.
Cuando estuvo a punto de correrse me lo indicó y le dije que lo hiciera sobre pecho.
A Dios gracias, por que sinó me hubiera ahogado. Menuda cantidad de semen llegó a salir de aquel bendito rabo. No por que lo viera lo supe, sino por el sentir de los borbotones de semen caer sobre mi.
Mientras me secaba, me dió las gracias y se marchó.
- Buff !!! Gracias a tí, - le respondí.
No me corrí, y por lo tanto hubo una seguna parte, esta vez con otro tío, de buen ver que se mostraba desnudo en la entrada de la sauna de vapor, sin el usual paño en la cintura, y con un cockring adornando sus nobles partes, pero no vale la pena contarlo, no por desmerecerle a él ni al momento, sino por el antecedente descrito.

Ciertamente la primera resultó ser una de las mejores mamadas de estos últimos tiempos.

5 de octubre de 2011

De vuelta al cole...Perdón, al cine


Y ni corto ni perezoso, manga corta, pantalón corto, chanclas y ni una prenda más, me marché al Arenas. No sé si es que así pensaba triunfar, más bien no, pero nunca se me había dado la ocasión, más que la ocurrencia, de sumergirme de esa guisa en las penumbras del cine.
Y la ocasión venía dada, básicamente, por la hora en la que iba. Eran poco más de las tres y media de la tarde del lunes, y salía desde casa, que no, como suele ser lo habitual, volviendo del trabajo.
Me habían comentado que por las mañanas, a partir de las 10.30 h, que es cuando abren, ya suele haber movimiento, aunque menos que por las tardes, y no estaba mal.
Bien, no era exactamente de mañana, pero tampoco era mi hora a la que normalmente voy. Me temía que iba a ser una hora tonta, en la que los que suelen ir por la mañana/mediodia ya se han ido, y los de la tarde aún no han venido.
Ah!, se me olvidaba que también iba provisto de poppers, crema y un puñado de condones, y el culito bien limpio de una recientísima lavativa.
Y casi podría acabar aquí el post porque realmente no llegó a ocurrir nada destacable ni memorable.
No estaba tan vacío como me pensaba que iba a estar, sino más bien como una tarde floja, y desde luego, no eran en su mayoría caras conocidas. Excepto la de Jose (un habitual), que parece que viva allí.
Bueno... si ocurrieron un par de cosillas.
A saber que, un encuentro a tres empezó en el cuarto oscuro grande, entre Jose, yo y un tercero, que proseguimos y acabamos en uno de los lavabos. Entre Jose y yo, no hubo más que algún toqueteo y juego de pezones para subir la temperatura. Jose se quiso follar a pelo al otro tío, pero no pudo, y no sé bien porqué. Yo mamaba al tío, manteniéndosela bien dura todo el rato, hasta que llegó el momento que me hizo levantar y girar con intencionalidad de follarme. Y fue cuando palpándome el ojete, va y suelta:
- Uy! está muy cerrado.
 Jose se apresuró a decirle: - ponte y condón y te lo follas -.
- Es que si me pongo goma se me afloja !, le respondió.
Manda huevos, pensé.
Puedo llegar a entender, porque a mí también me pasa, que a uno se le baje el pirindolo momentáneamente en ese intervalo de ponerse el condón y volver a la acción, pero tío !, de la misma manera que me curro el mantener tu polla tiesa con una buena mamada, dedícale un poco de atención y esmero a mi culo limpio y hambriento, pero prieto, para que este se relaje, dilate y abra para recibirte. Es que lo queremos todo hecho hasta en esto!.
Como comenté, iba bien provisto de crema, poppers y condones, pero me negué a hacérselo saber.
Hala! Que se joda!.
Y evidentemente la cosa decayó, y unos minutos acabamos saliendo todos, sin haber llegado finalmente a nada.
Debería se denunciable. Con lo que cuesta entrar en contacto para luego acabar en esto !!!.
Jejeje... aunque lo parezca por el como lo cuento aquí, en ningún momento me enfadé ni molesté. De hecho, no hace mucho ya me ocurrió algo similar que conté en un post anterior. Por desgracia estos comportamientos no son nada extraños.
Hasta es posible que alguien piense lo mismo de mí, después de creer lo que no era.
La otra cosilla medio remarcable fue un compulsivo interruptus que ahora sí, ahora no, me estuvo abordando el resto de rato de estuve por allí. Se acercaba, parecía que quisiera follarme, se largaba. Al cabo de un rato, venía, me hacía comerle la polla un instante, se iba. Volvía, me metía mano, se marchaba.
Al final, al pasar yo junto al banco de los mamones, me agarró y se puso a mamármela, mientras se la cascaba.
- Qué baje Dios si lo entende,- pensé.
- Pues ahora amigo no te escapas. Yo me tengo que ir y aún no me he corrido -, seguí pensando.
Aproveché una pausa suya y su postura sentada para agacharme yo y rematarle la faena, y mientras, estaba vez yo, me la cascaba.
Y me dieron oreja y rabo, jejeje...
Aunque la crema, el poppers, los condones y mi culete volvieron a casa tal cual me los llevé :-(

2 de octubre de 2011

Impasse


Agosto, un mes de impasse. Todo se ha acabado. Todo de paraliza.Vacaciones para quién tiene la fortuna de disfrutarlas, o tormento para los que tienen que aguantar 24 h consecutivas a la parienta/e y a los niños de turno, o a quién no tiene opción de escogerlas en otra época del año  . Nada se puede hacer, sólo esperar. Los problemas continúan, pocos se resuelven, algunos se acentúan. La ciudad se vacía. Los locales también, al menos de sus habituales, aunque muchas veces son sustituidos por visitantes foráneos o por aquellos que durante el resto del año no pueden escaparse.
Llega septiembre, y todo, o casi todo, vuelve a ponerse en marcha volviendo a la misma rutina.
Yo también tengo mis tiempos y mis rutinas, aunque no siempre coinciden con la mayoría. A veces es un problema. Pero bueno...
He vuelto, o nunca me fuí si se tiene en cuenta que iba asomando el hocico por aquí, de tanto en tanto, pero sin escribir, comentar y apenas leer los blogs que sigo.
Tengo faena pendiente, así que a arremangarse y al tajo.
Empieza un nuevo año...

10 de septiembre de 2011

Indecisión ( La continuación )


Esperaba que fuera cosa de pocos días llegar a tomar una decisión sobre a que local acudir para calmar esa ebullición que comenzaba de nuevo a sentir después de un final de mayo apático y un junio problemático, como comentaba en el post de mediados de julio.
En ese momento creía que la tormenta parecía que había pasado, pero no. El Huracán estaba aún por pasar.Y este no se llamaba Irene, precisamente.
Ni BlueStar, ni BlueBox, ni Zeus, ni Erotixx, ni Bruc. Ni tuve tiempo ni ganas
Apenas alguna escapada en estos dos meses al Arenas para sacar la cabeza y respirar ( En realidad, abrir la boca y mamar). Pero menos de lo habitual, tanto en frecuencia como en logros. No importaba.
Como todo Huracán que te pilla de lleno, en medio unas horas (días) de calma.
Bendita calma y creo que nunca tan deseada.
Recibí la tan ansiada llamada de mi Amo, y presto, acudí a sus pies. Y entre otras cosas, me dió Paz.
Paz, que  que me duró hasta el día siguiente que se desató otra pequeña tempestad independiente del Huracán. Dudas. Deslealtades. Tormenta mental.
Y llegó agosto...
Un verano duro.

2 de agosto de 2011

Cine Arenas



Más de una vez me han preguntado como es el cine Arenas, que tipo de ambiente hay, que se hace o como se liga allí.
Bueno, pues este post va a ser una descripción del cine y de la gente que va, evidentemente, los días y horas que voy. Espero que cuanto menos le sirva a alguien.
El cine Arenas se halla en uno de los centros neurálgicos de Barcelona, en la Plaça d' Espanya, en el fondo de una calle sin salida, justo detrás del hotel que domina la plaza. No tiene pérdida. Es un rincón tan céntrico como discreto.
Al fondo del callejón, la entrada, y bajando las escaleras se accede al vestibulo donde se encuentra la taquilla. Abren a las 10.30 a.m. La entrada cuesta 7.5 € y el guardarropía 1€, de gran utilidad si uno viene cargado, o simplemente quiere entrar lo más cómodo posible. Unos sofás, una máquina vending, una mesita, folletos, varias macetas de falsos ficus y dos máquinas de preservativos, a 1€ la unidad, completa el vestibulo.
Una vez pagado el ticket de entrada hay dos puertas de acceso: una va directamente a la sala de cine, trás un breve pasillo, y la otra puerta de acceso al bar.
Desde el bar, se tiene acceso en la primera puerta, a las seis cabinas de retretes, dos picas, y luego tras otra puerta, a los urinarios y al pequeño cuarto oscuro ( pequeño pero que bien caben 15/20 personas) que aparece detrás de dos mamparas de madera, una de las cuales con tres sendos gloryholes. La luz la dan unos fluorescentes rojo y azul.
En el bar, la barra, dos monitores emitiendo videos porno gay, varios taburetes y mesillas y al final del bar, pero en la misma sala, hay otra pequeña barra, y junto a él, una puerta que da acceso a los otros w.c. y urinarios a mano izquierda, enfrente al gran cuarto oscuro y a la derecha un pasillo para acceder a la sala grande de proyecciones.
El gran cuarto oscuro, en forma más o menos de L tiene distintas intensidades de penumbra, ya que hay una pantalla de tv emitiendo peliculas porno, y una luz de fluorescente rojo. Unos bancos de obra en un de los lados de la L sirven de descansillo para quienes quieran ver los videos, y los que están en el otro lado de la L sirven para esperar sentado las pollas que te ofrecen.
A la luz de los videos, unos palets hacen las veces de pared de madera enrejada formando tres pequeños apartaderos donde cazar o ser cazado.
La parte más oscura se halla al fondo del lado largo de la L. Conviene no apoyarse sobre las puertas ya que salta una alarma demasiado estridente.
Y desde el cuarto oscuro también se accede a la sala principal de proyecciones, con un aforo de unas 220/240 butacas.
Nunca esta lleno, y la gente se reparte de manera irregular, depende de lo que estén haciendo y con quien, mientras ven la película.
El pasillo lateral y el fondo de la sala en un continuo ir y venir de paseantes, a la búsqueda y captura de presas.
Al final de la sala se encuentra el acceso a la pequeño minicine, con una veintena, tal vez, de asientos, y en donde se emite peliculas principalmente heteropornos.
Rollo y acción se puede encontrar en todos los rincones del cine, desde los cuartos oscuros, a los lavabos, o al final de la sala grande, en el minicine o entre butacas.
El tipo de gente que lo frecuenta es por edad más bien maduro, de los 40/50 años para arriba, habiendo gente realmente muy mayor. A veces me ha dado la sensación de estar en un club de jubilados.
No obstante, también va gente más joven.
Ahora, si alguien va en busca de modelos, looks de discoteca y niños monos, que se olvide de ir.
Excepto puntualemente alguno semitravestido, la gente es muy de pinta hetero, gente corriente, casados con ganas de un desahogo o  abueletes que prefieren estar ahí en vez de estar jugando al dominó o a las cartas en el bar, o tener que soportar a la mujer o las hijas de turno.
En cuanto a las prácticas, lo que más hay son mirones e indecisos, seguidos de metemanos y tocadores, besadores, luego mamones y los dan de mamar, y luego, más escasamente, folladores o los que se dejan follar.
Y en plan más duro, excepcionalmente, a veces se encuentra algo.
Bueno... esto es lo que hay.

Actualización:
Horario: de 12.00 a 20.00 h. (A partir del 27 de noviembre de2013).
Precio: 8.5 €

29 de julio de 2011

Yo, ... y los culos. Una relación difícil.


Difícil, contradictoria o simplemente peculiar.
Trasero, posaderas, asentaderas, nalgas, pompis, orto, etc... seguro que hay decenas de maneras de denominar a tan noble parte, pero llamémosle culo, que puede sonar vulgar, pero que todo el mundo lo entiende, no ?
Pequeños, redondos, firmes, prietos, bien definidos, limpios y sin pelos, así son mis culos ideales, aquellos en que no necesito que me lo pidan, para echarle un "bocao" o unos buenos lametones, e incluso llegan a despertar en mí, mi lado activo-follador.(1ª Categoría)
Si no son tan pequeños, pero guardan cierta proporción al cuerpo de su poseedor, tienden a la redondez aunque no sea exacta, flaquean un poquito en firmeza o "pretura", limpios, eso sí,  y siguen sin tener pelos aún puedo hincarles el diente y/o pasear mi húmeda lengua por el ojete caliente, sin demasiados reparos :-) (2ª Categoría)
Cuando el tamaño del respectivo se le puede considerar grande o si por el contrario, la propia definición de culo le va un poco sobrada, si en cualquier aunque limpio haya presencia capilar, mis manos sobarán y acariciarán, y algún beso o mordisco furtivo llegará, pero no mi lengua lamedora.(3ª Categoría).
El resto (4ª Categoría).
Hasta aquí mis gustos. Ahora vienen las contradicciones.
Mis dos parejas siempre han estado, por escasez, más bien en los de tercera categoría. Obviamente, sus otros méritos rebajaban a la categoría de minucia estos detalles nalgueros.
Y mis dos Amos, curiosamente por lo contrario en ambos, y por lo peludo en uno, también estarían en los de tercera categoría.
Y aquí curiosidades... Debo, como buen perro que intento ser, lamer el culo de mi Amo, aún si sus nobles posaderas están en mi tercera categoría? Pues la respuesta la tengo clara. Si, siempre que así me lo ordene, e incluso aquel que no siendo suyo me ordene lamer. De hecho, no concibo que un buen perro no le lama el culo a su Amo.
Mi Amo, el del culo peludo, afortunadamente no me lo hacía lamer muchas veces.
Sin embargo, el otro Amo que tuve anteriormente, curiosamente me eligió, entre otras cosas, pero que eso fue bastante decisivo, por lo bien que se lo lamí la primera vez. Así me lo hizo saber al cabo de un tiempo.
- Joder, que bien lo hace. Este perro tiene que ser mío - me dijo que pensó aquel día.
- Anda... Lámame el culo-, me dijo aquella primera vez.
Yo, me lo quedé mirando. Estaba limpísimo, pero pecaba un poco de grande (para mi gusto, evidentemente), flaqueaba un poco de dureza y firme, pero tampoco demasiado.
Pero era un Amo potencial, y me daba buenas vibraciones, así que hice un poco de tripas corazón y me puse a la labor.
En las siguientes ocasiones, no había sesión en que no hubiera un largo, larguisimo rato que no tuviera la labor de lamerlo y relamerlo.
Estaba claro que si me aceptaba, y por la parte que me tocaba también, aquello iba a entrar dentro de la rutina. Y así fué.
Pero, al cabo de un tiempo, pasó que me moría por lamérselo. Lo encontraba siempre limpio, cálido, acogedor y dulce... dulcísimo.
Y lo más importante, derretía de placer a mi Amo.
De hecho fue el primer culo que llegué a adorar y comer con pasión. Antes apenas había probado los de otras categorías.
A día de hoy, cuando me preguntan, o tengo que poner en un perfil sobre este gusto, se me presenta la duda. Digo sí, digo no o digo depende ?.
Diga si o diga no, no es exacto, y si digo depende, tengo que soltar todo este rollazo, jejeje...
Y ahora lo digo bien claro: Depende.

Perdoneu, però algú ho havía de dir !!!
(Perdonad, pero alguien tenía que decirlo!!!)

Y vosotros, que tal se os dan los culos ? ;-)



 

25 de julio de 2011

Un dia cualquiera


Una tarde cualquiera de un día laboral cualquiera, tras una decisión como casi siempre imprevista y de última hora, volví a atravesar las puertas del cine.
Después de pasar por taquilla y lavabos, me dirigí al pequeño cuarto oscuro. Evidentemente aún no se me había acostumbrado la vista a la penumbra reinante.
Tras cruzar el umbral, de inmediato, un tío más bajito que yo se me arrambó de frente, rodeándome con sus brazos e intentando alcanzar mi boca para besarla.
Me sentí bastante abrumado, molesto y traté de quitármelo de encima, sin éxito, tal vez porque tampoco le puse demasiado empeño.
Normalmente me gusta que me aborden, sin muchas contemplaciones, sin preguntas, sin rodeos, dándome a entender quién manda y dirige. Aunque esto raramente pasa.
Lo que no me gustaba básicamente era que me besara. No buscaba besos. No quería besos. Los perros no besan. Lamen, Y si tuviera que haberlos, ya llegarían a su debido tiempo, y con yo quisiera.
Todavía no me había acostumbrado a la oscuridad, ni me lo había quitado de encima, cuando unos brazos me rodearon también por detrás, sus manos se dirigieron a mis pezones y una boca se depositó en mi cuello.
Fué entonces cuando, por su perfume dulzón, supe quién era. Martí.
No tardó en darme la vuelta y acaparme para sí. Me besó (otro que tal), se desabrochó los pantalones y me dirigió la cabeza hacia su estaca, de fácil acceso, ya que al ser alto él, yo bajo, y tenerla larga, poco me tenía que agachar.
El otro, el primero en abordarme, mientras, hacía un simil de follamienta, pues ni se le ponía a tono, ni yo sin condón me dejaba.
Martí y yo nos ibamos alternando en la tarea bucal, hasta que finalmente, mientras comía agachadito, se corrió.
Se levantó, limpió, se abrochó y con un -"Gracias, tío"- se despidió.
Aún  no había terminado de cordarme los pantalones, cuando una decidida mano me apretó el culo.
- Ups!, un activo-, pensé.
- Vente al lavabo-, me dijo en el oído.
Normalmente, no suelo aceptar ir, ya que limita la participación de terceros. Y menos tan deprisa, pues no sabía nada de lo que le podría gustar ni del como se maneja.
Pero decidí seguirle, y saliendo del cuarto oscuro ví el aspecto un tanto ridículo que tenía: pantalones cortos, calcetines, zapatos y una camiseta sin mangas roja adornaban un tipo bajito, barrigudo y cincuentón.
- Bueno, si es activo y dominante, ya me sirve-, pensé.
Fue entrar al lavabo, yo camisa fuera y pantalones abajo, y él solo se la sacó para que empezara a trabajársela.
- Mmm... esto no pinta bien. Es del tipo "ahí me las den todas"  -, pensé mientras me ponía en acción.
La picha corta, aunque de suave y rica textura, no acababa de ponerse más alla de morcillona.
Al ratillo, me incorporé, momento que él aprovecho para darme la vuelta y tantear el ojete.
- Vaya, tienes el culo estrecho...-, dijo.
- A ver, de naturaleza soy estrecho, y además hace mes y medio largo que no me penetran-, pensé de nuevo pero no llegué a expresarlo ya que continuó diciendo:
- Me voy a buscar un culo más follado, que en este no me entra-, sentenció.
En este punto me quedé un poco flipando y conteniendo una carcajada, que la verdad, no sé porque me reprimí.
Hay que ver la facilidad que tiene alguna gente en proyectar sus problemas en otros, y así hacerlos sentir "culpables".
Vale, yo tenía el momento estrecho, pero es a él que no se le ponía dura ni a tiros. Que no se había molestado lo más mínimo en trabajarme el ojete para relajarlo y dilatarlo, y hacer cuanto menos el intento. Lo que quería era un agujero ya bien dado, para que con el mínimo esfuerzo, no quedara tan evidente su impotencia.
Había acertado de pleno en mi impresión del tipo de "ahí me las den todas".
Le contesté con un "Bueno...", y me dejó así, descamisado y con los pantalones por los suelos.
Cuando salí del lavabo, riéndome para mis adentros, me dí cuenta que había más gente de lo normal, y muchas caras desconocidas.
Volví al cuarto pequeño, y me encontré de nuevo con el primer tío. Se volvió a arrambar a mí. Esta vez, a pesar de las sombras, le pillé los rasgos. Intentó de nuevo besarme, y comenzó un frotis cuerpo con cuerpo que mientras era totalmente vestido no me importaba, es más, tenía su qué, pero sabía lo que luego vendría. Más de lo mismo, pero sin ropa de por medio.y nada de nada más.
Y por ahí no paso. Sé que hay gente que se limita y conforma con eso, pero yo no. Sólo me estimula limitadamente como prolegómeno, pero nada más.
Además que es la manera más rápida de llenarte de ladillas. Y las detesto. Luego me paso semanas neurótico perdido. Paso, paso.
Me fuí al otro cuarto oscuro. Me siguió. Le rehuí.
Me marché a la sala de cine grande, y a la altura del pasillo final, un tío, también de frente, me agarra en un abrazo osuno y empieza a morrearme.
Pero eso que es !!! El día de los morreadores !!!-, no grité de milagro.
Es cierto que, de tanto en tanto, me ocurre. Los días temáticos. Hoy parecía el día que todos querían besar. Otras veces es el día que todos me la quieren mamar, otro de los que quieren que les follen. Que todo esto no me parece mal, solo que me parece curioso. Como si todos se pusieran de acuerdo, jajaja...
En cuanto pude, me lo saqué de encima.
Hacía ya un ratito que había comenzado a ver caras conocidas.
Dí unos cuantos garbeos, entre cuarto y cuarto, pasando de vez en cuando por las salas.
Al final me fuí, hora y media después de haber entrado.


   

21 de julio de 2011

Indecisión


Hace días que, de nuevo, me bulle la sangre.
Afortudamente quedan atrás los días de cierta apatía sexual que me perseguía desde finales de Mayo, y que se complicó con otros problemas personales que algunos de vosotros ya sabéis, que me hacían tener la cabeza más en la luz que en la penumbra, y parece ser que ya están encauzados.
Ya me vuelven las ganas de perrear un poco o de ser llamado por mi Amo para servirle. Esto último, obviamente, depende de Él, pero perrear por ahí sólo depende de mí.
De tener al alcance de mi hocico varias pollas que lamer, y a su disposición mi estrecho culete, si así fueran sus deseos, para follárselo entre varios, tranquila y repetidamente.
Me apetece ir a BlueStar de Numancia, a BlueBox de Aragón, a la Zeus, al Erotixx o la sauna Bruc.
Pero no sé por cual decidirme.
A BlueStar, contando con las dos experiencias anteriores, si consigo entrar en alguna de las cabinas podré comer algo. Sinó, fuera es un tanto difícil y más asuntillos no digamos. Claro que no imposible.
A BlueBox, teniendo en cuenta también las tres experiencias habidas este invierno, en cuestión de mamadas por el gloryhole las posibilidades son menores que en el BlueStar, pero básicamente porque hay menos gente. De causas mayores, lo dudo.
A la Zeus, con sólo una experiencia, y muy positiva, me corta precisamente por lo contrario a las Blues. Hubo de todo, fácil y rápido. Me dió la sensación que todo el Raval se me quería cepillar, en el sentido sexual de la expresión. Aunque ya me hubiera gustado, jejeje...
Al Erotixx nunca he ido sin quedar con alguien. y me da mal rollo ir, para luego salir de brazos cruzados.
Y a la Bruc, según la última visita, el más activo, por no decir único, sería yo. Mal panorama.
Sé que hay más sitios, y posiblemente mejores, pero son estos a los que se me antoja ir, precisamente para poder comparar si mis impresiones siguen siendo ciertas y mis experiencias no fueron fruto sólo de la casualidad de esos días en cuestión.
Qué haríais vosotros? De ser yo, a cuál de los locales iríais?

17 de julio de 2011

Nuevos habituales



Desde que escribí el post "Habituales" a finales de Enero pocas cosas han cambiado al respecto.
Lo más destacable sería que debería cambiar al adjetivo ocasional, ya que a cada uno de ellos sólo los he visto una sola vez en este periodo.
Podría ser porque durante este tiempo he acudido al cine Arenas más concretamente un determinado día de la semana que antes, que lo hacía más aleatoriamente.
Este pequeño cambio de rutina también ha provocado que hiciera nuevos habituales.
He hecho un copia y pega parcial del anterior post, y he añadido las novedades en distinto color.

Jose, alrededor de los 50 años, es el primero que llegué a considerar como habitual. Activo y pasivo, depende, aunque conmigo siempre actúa de activo, conoce perfectamente mi punto débil.: los pezones. Sabe como tocarlos para hacer conmigo lo que quiera, si quisiera. Me suele utilizar de cebo para atraer algún tercero y que este me folle, o para una mamada. Buena polla. Casi debería hablar en pasado de él, pues ya no me usa mucho. Prefiere ver como me lo monto con el tercero en cuestión.
Definitivamente es cosa del pasado. Es al único que, vaya el día que vaya, en el 90% de las veces, me lo encuentro. O tiene comisón, o un bono o vive allí. jejeje...
Toni, alrededor de los 60, alto, relativamente bien conservado, siempre me suele ver primero, va directo a los pezones, me da de mamar los suyos, y al poco me indica de bajar para mamar su polla. Buena, pero siempre morcillona, acaba corriéndose rápido. Desaparece.
Sólo un encuentro en todo este tiempo. Ningún cambio.
Luis, sobre los 30 y tantos años, bajito, el más interactivo. También me suele ver primero. Me pilla, nos trabajamos los pezones, nos mamamos polla mútuamente, aunque no siempre. Besos y lamidas. Poppers. Buena polla, pero nunca folla. Que se le va a hacer !... Una pena pues es la que más desearía que lo hiciera de entre ellos.
La única ocasión en que coincidimos, estuvimos más pendientes de un tercero. Esta vez, entre nosotros no interactuamos demasiado.
Vicente, sobre los 50, majete,si me ve sólo se acerca, directo a los pezones y luego me pide que se la mame. Y asi puedo estar horas. Buena polla, siempre entre dura y morcillona. Le va el morbo de terceros. Con él, más de una vez he tenido dos pollas en la boca follándomela. Últimamente, el más habitual.
Sólo un encuentro en todo este tiempo. Ningún cambio.
Manolo, sobre los 40 y pico. No habla. No sé si es mudo. Es el más dominante entre ellos. Se pone delante, visible y espera a que se la saque del pantalón. Sin más preámbulos me la hace mamar un rato. No me da tregua. Tengo que seguir mamando. Cuando se cansa, se la recoge y se va. Me deja con la boca abierta. Siempre, al cabo de un rato, vuelve. Y la situación se repite. Al final... se corre. Y desaparece.
Sólo un encuentro en todo este tiempo. La novedad con este fue que entre vez y vez que me pude comprobar que no era mudo. Me dijo:"fóllate el culito de este, que le gusta y se deja", refiriéndose a un tío que estaba al lado. No me apetecía y no lo hice. Seguí con lo mío... 
Antonio, de edad imprecisa. Mayor, pero sin duda el mejor conservado y cuidado para la edad que tenga. Se mantiene duro y cachas, depilado, buen culo, buena polla. Sin embargo es el más pasivo de todos. Se contenta con que le mame los pezones y se los trabaje bien con la boca. Se corre así. Y a mí me encanta que así sea. También, rápidamente desaparece.
Dos encuentros, uno de ellos aparece brevemente al principio del post "Via Lactis (Como un vía crucis pero de 8 estaciones)". en la primera estación.

Los nuevos habituales:

Martí: Sobre los 50/55, alto, delgado, polla larga y delgada. Aparece muchas veces por detrás, y casi siempre recién entrado yo, por lo que nunca le veo venir. Pero le reconozco enseguida por la colonia dulzona que usa. Acaricia, besa, gime y mama. Yo hago otro tanto. No suele hacer participe a terceros. Me acapara, pero no me importa. Siempre acaba corriéndose. El primero y más habitual de los nuevos.
Joan: También sobre los 50/55. Normal en todos los sentidos. Siempre va con una camiseta ceñida y usa también una colonia de dulce olor. Siempre lo veo venir. Me suele dar de mamar y deja que otros se aproximen, pero no fuerza la situación. Nunca acabamos, pero el rato es agradable.
Félix: Si pasa de los 30 es por poco. Normal, con gafas, aspecto modernillo y siempre sonriente, de ahí el nombre. A veces el primer paso lo doy yo. Se deja mamar. Le gusta darme en la cara con su polla. Siempre acaba intentando follar, pero sin preservativo, por lo que nunca lo consigue. Siempre lo dejamos en este punto. Pero no pasa nada, luego cada uno a lo suyo.

13 de julio de 2011

Seis meses de blog


Hace poco más de una semana, para ser exactos, el día 5 de Julio hizo justo seis meses que empecé este blog. Todo un logro si se tiene en cuenta que es mi primer intento de llevar un blog, por la cierta constancia y dedicación que ello requiere.
A fecha de hoy he tenido 7.196 visitas, cosa que me parece sumamente curiosa, aunque no sé hasta que punto las visitas son casuales y/o puntuales, o tienen cierto seguimiento.
Según el contador tengo 7 seguidores, pero me consta que hay unos cuantos más, pero que no están registrados.
21 comentarios han habido hasta el momento que estoy escribiendo estas lineas, sin contar con mis respuestas, evidentemente, y eso hace apenas un 3 por mil !!! Poquísimo, para ser claros, jajaja...
Bueno, pero agradezco enormemente estos que han habido. Siempre se agradece unas palabras de ánimo, o algún comentario sobre que le ha parecido a uno o si ha vivido algo parecido, o cualquier cosilla constructiva y dicha respetuosamente.
Y doy fé que a veces cuesta, lo sé.

Las 7.196 visitas se reparten de la siguiente manera:

93.43 %  España.
  1.40 %  México.
  1.80 %  Resto de Hispanoamérica.
  0.82 %  Resto de América. (USA, Canadá y Brasil)
  2.15 %  Resto de Europa.
  0.36 %  Asia.
  0.04 %  Africa.
  0.00 %  Oceanía.

Esto no me sorprende nada, ya que estando escrito el blog en castellano, me parece normal que casi la totalidad de las visitas procedan de países hispanohablantes.

A pesar que no se han cumplido todavía los objetivos que detallé en el post del 13 de enero "Objetivos" , también es normal que eso haya sido así ya que, salvo excepciones, me he recreado más en algunas de las experiencias que he ido teniendo en estos meses.
Pero no me preocupa. Disfruto escribiendo este modesto blog, aunque me cuesta, no lo sabéis bien, redactar cuatro lineas seguidas sin haberlas rectificado 20 veces. Bufff.... :-)
Y además he conocido gente maja, con las que he tenido las experiencias aquí relatadas. He tenido algunas propuestas interesantes, aún por materializarse.
He ampliado mi territorio, (aunque de uso más que puntual y los perfiles de web de contactos con nulos resultados), e incluso se ha incrementado, o mejor diría en parte sustituido el grupo de habituales , de los que hablaré en una próxima entrada.

30 de junio de 2011

Junio perruno



Así, en dos palabras, podría muy bien calificar este mes que, en unas horitas, acaba.
Ya empezó la perrería a finales de mayo, como comentaba en mi post "Voyeur", que estaba más por la labor de mirar y observar que de meterme de cabeza en la acción y dejarme llevar, como suele ser lo más habitual.
Aparte de haber ido tres veces al cine Arenas, casi más por inercia que realmente por ganas ( y eso me preocupa) o una vez, muy espontáneamente a la sauna Bruc ( Post.: Bruc ), no he tenido ninguna "aventura" o encuentro más.
En ambos sitios no he estado muy por la labor. En la sauna Bruc ya lo expliqué, y en el Arenas, si bien sí que me comí alguna rica polla, casi disfruté más de un par de espléndidas mamadas que me hicieron, y que tonto, tontísimo de mí, estuve haciéndome el remolón y a punto de rechazarlas.
Hasta salí preocupado por si me estaba cambiando la actitud y los gustos, jejeje.
Tampoco me ha requerido el Amo durante estos días, y no ha habido convocatoria para encuentro en el Erotixx.
Bien...esto último no es del todo exacto.
Dada la trayectoria del mes que llevaba, tenía planeado convocar para montarnos una juerguecilla para el día 30, o sea, hoy. Pero por cuestiones absolutamente ajenas a mi control, la iba a postponer hasta entrado Julio. No dije nada a nadie. Sin embargo, el pasado martes, 28 recibí un email diciéndome si me apetecía quedar para el día siguiente.
A pesar de no estar nada animado, me medio convenció su frase: "...con estos calores estoy con un pollón durísssimo y con muchas ganas de descargar".
Así que convoqué de urgencia a los habituales asistentes de los que tengo email para contactar, y a un par que quieren participar pero aún no lo han hecho.
Con tan poco tiempo, no pensaba que nadie podría organizarse el día para quedar. 
Y, a fecha de hoy, no sé si realmente hubo quedada o no, ya que sólo uno de los habituales me respondió que, efectivamente, no podía montárselo para el día siguiente, y otro, que todavía no. Los demás no me contestaron.
Y yo, al final, no fuí. Me pudieron las causas que me tenían desmotivado y me excusé explicándoselo a quien me propuso la cita, y pagarle la entrada para la próxima vez, en metálico o en especie. Espero que lo comprenda. Aunque todavía tampoco sé si fué.
En otro orden de cosas, tampoco me he conectado excesivamente a Internet. No me he metido a ver mis perfiles ni he controlado mucho mis cuentas de correos.
Eso sí, me he liquidado cuatro libros, de 57, 368, 375 y 894 páginas respectivamente.
En fin, que este mes me he sentido más perro que perra :-)
A ver si también estoy cambiando de género !!!

13 de junio de 2011

Bruc



Apenas me faltaban cien metros para llegar a la estación del metro, cuando mis pies giraron su trayectoria en 90º dirigiéndose a otro destino que, ni diez segundos antes, me había planteado el ir en todo el día.
Antes, y hablo de aproximádamente 15 años atrás, y durante un periodo de 4 o 5 años visitaba el local con relativa frecuencia. Frecuencia esta que bien podría ser de 1 o 2 veces al mes, como mucho.
Un día, posiblemente como hoy, de hace 3-4 años, me dejé caer de nuevo por allí, y fue la excepción en todo este tiempo.
Había dejado de ir, sin ningún motivo en concreto que yo recuerde. Esa última vez que fuí, no encontré nada cambiado desde entonces.
El local siempre me había parecido un tanto cutre, tal vez más por viejo, aspecto pobre o descuidado, que por suciedad o falta de higiene. De esto último, realmente, me parecía correcto. No podía quejarme.
Y la gente que lo frecuentaba era predominantemente de media edad, gente madura de entre 40 y 60 años, si bien siempre se podría encontrar gente más joven o más mayor. Gente corriente, nada de cuerpos de gimnasio de ver y no tocar, ni actitudes de reinonas vanidosas. Esos ya tenían sus locales donde exhibirse.
Hoy no sabía si aún permanecía abierto.
Y en diez minutos, me planté en la puerta. Sauna Bruc. Abierto.
Todo parecía igual, excepto el chico de recepción. Las mismas destartaladas taquillas de madera, la misma luz, el mismo olor. Algún detalle nuevo en las cabinas, a saber abanicos en las paredes que añadían un toque un tanto folklórico, y unos pocos asientos más en la sala de la televisión. El resto igual. Y el mismo tipo de gente, aunque me sorprendió lo concurrida que estaba para ser media tarde entre semana.
Seguía sin recordar el porque, si es que hubo alguno, de haber dejado de frecuentar el local, pero sí me acordé de porqué lo frecuentaba. O al menos, que era lo que me gustaba de la sauna, y la hacía diferente al resto. Su laberíntico cuarto oscuro, con sus pasillos, rincones, salitas y camastros. Sin luces que violentaran esa intimidad. Apenas la que entraba por las zonas de acceso, y la que se filtraba por las ranuras de un ventanuco de madera vieja, siempre cerrado, excepto cuando alguien le daba por abrirlo.
Recordé varias de las experiencias que tuve años ha. El tonteo con dos belgas, o con un joven y encantador italiano llamado Filippo en el jacuzzi o la única vez que me sentí "violado", aunque ello no me traumatizara.
Hoy no me voy a llevar un gran recuerdo. Unos cuantos roces y tocamientos en la sauna de vapor con un chaval, aparentemente un poco más joven que yo, y en el concurrido cuarto oscuro, la comida de una buena tranca fría y morcillona que me hizo pensar en los tan comentados e injustamente denostados pepinos, últimamente tan en boca de la gente.
No hubo más, pues la mayoría, al menos en el momento que entré en la zona oscura eran muy pasivos.
Al pasar y rozar, enseguida se daban la vuelta para ofrecerte su culo.
Y yo, no estaba mucho por la labor...
    

8 de junio de 2011

Las cosas claras

Salgo de trabajar. En media hora llego al centro, y en una hora estaré en el gimnasio, que ya toca.
Hoy me lo he propuesto, nada más levantarme esta mañana y así será. Tengo que coger de nuevo el ritmo.
No he recibido llamada del Amo requiriéndome, y tampoco había previamente quedado con nadie, así que tengo la tarde libre.
A pesar de que ya estamos casi a mediados de junio, hoy hace más bien fresco. Casi que apetece ir a tomar una sauna. Si, tal vez haga eso. Paso por la sauna y luego voy al gimnasio.
Claro que si paso primero por la sauna, a saber lo cansado que salgo, y las fuerzas que tengo para encima ponerme luego a correr en la cinta, en la bicicleta estática o en la elíptica. No, mejor no. Voy sólo a la sauna.
Pero a cuál ? De las tres que me pillan más o menos bien, a cual voy: Corinto, Galilea o Condal ? Podría ir a la que sea el día del cliente, pero no recuerdo cual de ellas es la que es los miércoles. Y tampoco me apetece pagar 14 o 15 Euros para un rato.
Que leches !!! Si sauna ni hostias. Y al gimnasio puedo ir mañana. Iré directo a casa, y estudiaré un rato para el examen de aqui dos semanas. Aunque la verdad es que no me apetece mucho. Puedo dejar eso para el sábado.
Claro que antes debería pasar por el super a comprar comida, pues tengo la nevera casi vacía.
Ha pasado 40 minutos, entre sombras y penumbras estoy de rodillas, con la boca ocupada y unas manos anónimas me cogen por la cabeza marcando el ritmo. Luego ya se verá...
No he ido a la sauna. No he ido al gimnasio y aún no he ido a comprar. No llegaré con ganas de estudiar ni de leer el libro que tengo que devolver la semana que viene, sino de tirarme en el sofá un rato a descansar, o conectarme a internet y hacer cualquier cosilla, leer los emails o escribir algo en el blog, por ejemplo.
Hoy no ha ocurrido nada de esto, pero sí, con incluso bastantes más variables, me ocurre a menudo. Esto o todo lo contrario.
Siempre que no tengo ningún plan concretado, o a veces, aún teniéndolo.



 

1 de junio de 2011

Voyeur


Seguro que algo de acción ya debía de haber en la cabina, pues había fuera un tío mirando junto a la puerta, pero sin decidirse a entrar.
Así que lo hice por él, y me metí.
Y allí estaba Tomás, que lo había visto entrar justo antes que yo; Max, que tambíén sabía que iba a venir y Manel, su segunda vez.
Max ya se estaba trajinando a Manel, y Tomás, nada más verme entrar, subido en el camastro y ya desnudo, me ofreció su polla para mamar.
Intercambiamos posiciones, mamadas, magreos y pronto el cabalgado fue Tomás, por Max.
Y yo me entretuve un ratito con Manel.
Si una cosa tiene de interesante estos encuentros es que las situaciones no se eternizan. Hay constantes cambios, dinamismo, interacción.
Pero la pega está en que uno se pierde muchos detalles de lo que pasa, e incluso, en el caso que me ocupa de querer relatarlo a posteriori, uno se lía con el orden en que se suceden los hechos.
El caso, y que volviendo al relato, apareció, en un momento impreciso, un tío que si en un momento únicamente se la sacaba para dar de mamar a Tomás, al instante siguiente ya estaba desnudo del todo y follándoselo.
Más bien alto, veintipocos años, guapete, sin vello, piel ligeramente bronceada, delgado y lineas bien marcadas. Tenía un toque étnico indefinido y una actitud un tanto distante, aunque participaba, no interactuaba demasiado. Si bien, si se dejaba hacer por los otros presentes.
Cuatro palabras de Max: "Te voy a follar", me bastó para ponerme en posición y recibirlo. Fue rápido y tras correrse, se vistió y marchó.
Tenía yo la tarde un tanto voyeur, o sea, que me apetecía más mirar que otra cosa. Así que me dispuse a observar al chaval nuevo follando. Ahora se estaba cepillando a Manel. Cabeza sobre colchoneta y culo en pompa. Hermosa imagen.
Un ratillo más tarde, la estampa de la tarde. Tomás de pie, pero inclinado mamando la polla de Manel, y a la vez siendo follado por el chavalín. Y yo, debajo como más me gusta, lamiendo polla y huevos a Tomás, mientras su culo era follado rítmicamente a escasos centímetros de mi nariz.
Me separé al cabo de un momento, Manel también, y haciéndome un signo interrogativo con la cabeza, y asintiéndo yo a ese lenguaje no verbal, se corrió en mi cara.
Tras ayudarme a secarme, se vistió y se marchó con prisa, pues llegaba tarde a no sé donde.
Al poco, era el chavalin que lanzaba una más que copiosa lechada sobre la colchoneta. Qué desperdicio !!!.
No sé en que momento apareció ni en cual se marchó, pero hubo en la fiesta otro integrante. Majete, con gafas, perilla, piel suave y polla fina y larga. Participó con varios, y acabó corriéndose después de una mamada mía.
Cuando he empezado este relato y recordando que debía mencionarlo he caído en la cuenta que tal vez fuera el mismo que aquel post de hace poco más de un mes: "El grupo crece" , al que llamaba el Sintiempo.
Pero no lo puedo asegurar.
Ya me vale... el día que tengo más mirón, es el día que más me cuesta concretar detalles y ordenar situaciones.
Acabamos Tomás y yo, solitos, y al que dediqué un estiramiento y retorcimiento de huevos (los suyos) mientras se pajeaba y corría.
Y yo, como casi siempre, me volví a casa, tal cuál.
Me lo pasé bien, pero me sentí raro.
Espero que todos los que participaron también se lo pasaran bien. No he sabido nada de nadie.
Y eso también es extraño ...