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20 de febrero de 2019

Saunas de diciembre ( En la Condal )





¿Qué tienen las saunas de diciembre en especial?

En realidad nada.

Si un caso, no tanto por la sauna sino por el mes, pues dispongo de algunas horas libres más, que me da también por dejarme caer un par de veces por la sauna Condal, y que las visitas a ambas, Condal y Bruc, suelen ser fuera del horario habitual de tarde.
Sobre el mediodía, primeras horas de la tarde.
Si bien, este año recién pasado (2018) se extendió también a noviembre.

          Sauna condal 12/12/2017

Apenas habían siete tios en el momento de entrar en este horario de mediodia, sobre la una. La sauna seguía en obras, pero al menos ya habían acabado con la nueva zona de taquillas, mucho más grande, amplia y luminosa que la anterior.
La toallas volvían a ser blancas, y no las granates de los últimas veces que había ido.

De la gente, no había nadie en la planta de arriba. Dos estaban en el bar tomándose algo cada uno a su rollo, otros dos paseando por los pasillos, y los tres restantes liados entre sí en la sauna seca.(Uno bajito 35/45 años, otro un poco más bien cincuentón, y otro mucho más mayor).

El bajito me sonaba, de haber estado con el tal vez, pero el recuerdo me era bastante difuso.

Fue cuando lo vi restregarse sobre el más mayor que me acordé que me sonaba precisamente de eso.
De los habituales anónimos del Arenas, era uno que cuando "intimaba" con él, siempre eran todo magreos y rozamientos corporales.
Vamos, lo que se llama frotting o frottage.
No me apetecía involucrarme, aunque el cincuetón, que en ese momento solo miraba, me hacía señas para ello.

No fue hasta más tarde, cuando ambos, el cincuentón de buen ver, de pie, y el conocido del Arenas, de rodillas sobre la cama de uno de los cuartos, se morreaban y tocaban, mientras el viejete les comía el rabo, que el primero volvió a invitarme, me acerqué y me lié un ratillo con ellos, rollo besuqueos, tocamientos y pezoneo, básicamente.

En su conjunto no acababa de sentirme cómodo, no sé si por la presencia del viejete con el que no me apetecía interactuar más allá de posibles caricias, o el recuerdo de los frotamientos con el del Arenas, que tampoco me hacía gracia.

El caso fue, que al cabo de poco más de 10 minutos les dejé.

Me fui al bar donde aún estaban los dos de antes, tipos normales de mediana edad con los que no me hubiera importado tener algún roce...a priori.
Para hacer un poco de tiempo, aproveché para comer un bocadillo, tomar un cerveza y un café.
Cuando acabé, sólo me faltaba el puro.

De nuevo me fui arriba, a ver si en este lapso de tiempo había ya alguien en la playing room.
Me tumbé, con la toalla bien dispuesta, yo encima y boca abajo.
A los pocos minutos de mi relax, apareció un tipo que se situó a unos pasos de mi, posicionando ante mí, y tocándose visiblemente el paquete por encima de la toalla en una clara invitación a comerle la polla.
Pero no hizo el menor atisbo de acercarse, hasta que me medio incorporé y le alargué la mano para cogérsela, que fue cuando comencé a degustar aquella polla que resultó de lo más deliciosa.

No fue hasta que se acercó el viejete y comenzó a liarse con tocamientos con él que no me di cuenta que mi mamado era el del Arenas.
-¡Fijate ! Es la primera vez que se la mamo... y lo que me había perdido hasta entonces.
En el cine, solo frotamientos por encima de los pantalones, y resulta que debajo de ellos se escondía semejante tesoro.
No obstante, comencé a perder el interés.
Pero no ellos, el viejete se puso a cuatro patas sobre la cama y el otro, mi mamado comenzó a follarle con la lubricada polla que le había yo dejado.

Me retiré hacia un lado, donde un tipo altote, también de mediana edad y como pude comprobar cuando pretendió follarme, rabicorto.
El asunto se quedó en eso. En un intento.
Junto a nosotros notaba la presencia de un tercero.

Pero ignoraba totalmente de quien se trataba.
Este, el ignoto, se colocó detrás del que pretendía follarme, con las mismas intenciones.
Afortunadamente para él, le resultó más fructífero el intento, pues a los pocos segundos me abandonó para abrirse a su follador, que resultó ser un tipo joven, guapo, delgado, ligeramente fibrado y aire paqui, detalles que pude acabar de constatar cuando me lo volví a encontrar en las taquillas cuando me iba.

Lo más intenso de aquel mediodía fue la mamada, pero sin exagerar, ni excesiva pasión por mi parte.
Y nada más ocurrió durante el rato que estuve aquel mediodía de una tarde de medio diciembre.
Fue la típica en la que vas sin muchas expectativas, en la que la realidad te lo confirma y que, de llegar mínimamente a hacer algo, aún así te planteas si ha valido la pena el gasto de dinero y tiempo para el resultado obtenido

Por suerte, a lo largo del mes vendrían otras sesiones más entretenidas.
Pero eso, aún no lo sabía.





3 de febrero de 2019

Tadeo y la leche italiana





Lo más común es que entre cosillas sueltas (un pezoneo, un toqueteo, un intento de algo) y momentos de nada (paseos, esperas, indecisiones) transcurra una tranquila tarde cualquiera en la sauna.
A Dios gracias (o de MoNesVol sean, no se me vaya este último a ofender), que en algunas de esas tenga algo que contar. Una historia que sea el centro de esa tarde, independientemente que el resto del tiempo me haya aburrido o haya habido una sucesión de esas cosillas que mencionaba, pero sin más interés o intensidad.
Pero aquella tarde fueron dos las escenas con chicha que se habían desarrollado: La de Tadeo y la de los italianos.

La primera escena ocurrió un buen rato después de llegar a la sauna y no conseguir nada.
Me dio, finalmente, por tumbarme panza arriba en la cama de la big sex room, como hacía tiempo que no hacía, principalmente porque me da un poco de corte si hay la suficiente gente como para llamar la atención cuando adopto la posición, tampoco tienes control de quien se te acerca, cosa que por lado da morbo, pero por otro lado, cierto apuro.
Pero este día no era el caso.
Había poca gente.

Así que me tumbé en la parte de la cama diametralmente opuesta a la puerta de entrada, boca arriba, con las piernas colgando, de manera que si alguien quisiera mamar lo tendría fácil, y si lo que quería era ser mamado, lo tendría que hacer lateralmente por mi lado izquierdo.

No tardó mucho en entrar un tío que se posicionó en la esquina más cercana a mí, sentándose sobre uno de los taburetes, y allí se quedó mirando y controlando todo el rato que yo estuve tumbado .
No sé muy bien lo que pretendía, pues alguno de los tíos que se le acercaban recibían un buen moco de aquel tipo, no sabría decir si arisco o maleducado.

El caso que, al poco, se acercó Tadeo*, en una de esas veces que lo identifiqué antes que entrara en acción conmigo.
Toqueteó un poco las piernas, como para asegurarse de la consistencia, agarró el ya hinchado nabo que pedía un poco de guerra y prácticamente no lo soltó hasta que casi me lo dejó en carne viva.

Y no precisamente de darle manualmente al manubrio, sino de la larga e intensa, por no decir intensísima y casi salvaje mamada que me propinó, a la vez que, como bien me conoce, me sobreexcitaba con un no menos intenso pezoneo.

No sé si lo que pretendía era hacerme correr, aunque creo que no, pues es una de esta gente que le gusta prolongar hasta el infinito el momento de placer y morbo, sin buscar necesariamente el orgasmo.
El caso es que tuve que pedirle que parara por la sensación de desgaste que me estaba produciendo en mi sufrido miembro.
- Mañana tendré la polla escaldada - pensé, cuando por fin me decidí a decirle que lo dejara.

Afortunadamente no es de esos que se hacen pesados, pues sabe, como ha ocurrido en anteriores ocasiones, en una misma tarde puede haber un después y continuación sin compromisos ni problemas.
Aunque en esta ocasión no ocurrió.
El hombre del taburete seguía allí sentado, como discreto observador de todo lo que ocurría.
En ningún momento supe que aspecto tenía.

Me marché a darme una ducha para refrescarme un poco y bajar un poco las calenturas.
Durante el rato de antes y el de después estuve observando, como siempre hago, si había alguien que pudiera corresponderme, que no es ya tanto si es guapo o esta bueno, sino que por edad, aspecto y actitud haya cierta sintonía o aparente compatibilidad.

Aún siendo yo poco exigente en el aspecto físico, no siempre ocurre que haya nadie que me llame la atención.
Y aquella tarde había, también cosa rara, varios tipos con lo que si me sentía un tanto atraido.

Dos de estos tipos iban siempre juntos, paseando por el local, hablando discretamente entre ellos en voz baja, cuando no, se sentaban en uno de los bancos de madera de la zona de duchas, y seguían mirando al personal y comentando entre ellos.
En ningún momento los ví estar con un tercero y menos, liados entre ellos.
Pudieran ser simples amigos o tal vez una pareja que viniera a curiosear a la sauna y de paso, a disfrutar de la instalaciones .
Uno estaba realmente macizorro, de mediana altura, treinta y pico de años, calvo, piel ligeramente bronceada, y el otro, más alto y más mayor, sobre la cuarentena, buen cuerpo pero del tipo fofisano, ligeramente peludete, calvo, con bigote y barbilla cana.
Ambos realmente majetes.

De vez en cuando, me miraban.

Y llegó un momento que, cuando me disponía a entrar, una de esas tantas veces que lo hice, a la sauna de vapor, vi, por el rabillo del ojo, que se incorporaron y me siguieron.

Una vez llegué al extremo de la sauna, ambos de me pusieron al lado mío, sin abordar, pero como haciéndose notar claramente de su presencia a la distancia justa de poder echarles mano, como así fue, entendiendo perfectamente el lenguaje corporal que se desarrolla en estos sitios.

Acaricié el pecho del que tenía más cerca, el macizorro, inclinándome enseguida a lamerle y mordisquear el pezón, mientras les echaba mano a los paquetes de ambos.
Un gemido de placer salió de su boca.
Enseguida me hizo agachar para que le dispensara el mismo placer, pero esta vez en su rabo, y cuando allí y de rodillas me tenía, alargó su brazo y cogiendo el pollón de su amigo, también me lo ofreció.
Fue cuando me percaté de su nacionalidad italiana, si bien no pillé más palabra que “cazzo”.
Los fui alternando según sus indicaciones y necesidades.
De rodillas cuando se la mamaba al alto, que estaba de pie y en posición más canina, cuando estaba por el macizorro, que estaba sentado.
El alto quiso que me focalizara en sus huevacos, y mientras se pajeaba , se derramó sobre mi cara.
El otro restrego la leche por mi mejilla y barbilla, y con el pulgar en mi boca me hizo acercar a que le prestara el mismo servicio, si bien este acabo corriéndose en el suelo.

La tarde no dio más de si.
Pero lo que se dio, ya me dejó más que satisfecho.

---

*Tadeo, nombre no real de un habitual de la sauna que, numerosas veces, acaba liándose conmigo, directa o indirectamente. Le viene dado porque me recuerda una mezcla de un personaje animado (No el Tadeo Jones) y un pintoresto político local con nombre de cierta similitud fonética.






27 de enero de 2019

L' amour est bleu





Bleu, bleu, l'amour est bleu.
Berce mon cœur, mon cœur amoureux.
Bleu, bleu l'amour est bleu.
Bleu, comme le ciel qui joue dans tes yeux.

Comme l'eau, comme l'eau qui court.
Moi mon cœur court après ton amour.



A saber a santo de qué me levanté esa mañana tarareando, que no cantando esta canción. No podía ser una canción más actual o de moda, de esas que se te meten en la cabeza y aunque las odies, acabas canturreándolas.
No. Era una conocida canción de Vicky Leandros, del año 1967.

Pero los "caminos del Señor" son inescrutables.
A media mañana, navegando por internet me encontré con esta foto, y entonces lo entendí todo.

Os dejo un enlace de la versión original, con la que se presentó por Luxemburgo en Eurovisión  y una versión mucho más moderna y cañera, cantada por ella misma con el grupo alemán Scooter.




20 de enero de 2019

Chat caliente con un feisamigo




-  Muy buenos dias Perreteee...
-  Buenos días, guapo.
- ¿Qué tal?, Como estás?.
-  Bien, sin novedad. Con muchas muchas ganas de estar con mi Perrete. Y es verdad, no es un hablar por hablar.

Empezaba el día con un chat de lo más normal, como la mayoría de la conversaciones matinales, con un feisamigo con el que había ya compartido unos cuantos cafés.


- Una curiosidad...la foto del culete peludo y de los huevos de toro es tuyo?.
- No... ya me gustaria. Cuando es el mío, lo digo.
- Ok. Pero el tuyo es guapo, guapo, guapo. Me mola un montón la idea de que me comas la polla, el ojete, que me hagas pezoneooo.
- No suelo comer ojetes, solo excepcionalmente.
- Me comes pues los pies...ningún problema Perrete.  Y tu polla es también muy, muy apetecible.
- Lo es, lo es. Según bien lo cuentas en tus post en tu blog En la Penumbra.
- Hablan los que se te amorran a ella en la sauna o sexshop.
- Lo jodido en mi caso es que yo no pueda comprobarlo...
- Por cierto que en el próximo post hay una comida de ojete. 
- Oleeee!.
- A ver si te grabas haciéndote una soberana paja...
- Jeje.
- Vaaaa, hazme ese favoooor.
- Ya me hice una hace un mes... no te acuerdas?.
- Si.
- Ah! pues haces un striptease.
- Siiiii, por faaa...

Después de una pausa, a media mañana, prosiguió la conversación y, a raíz de la publicación, ahora no recuerdo donde de un culete peludo, la conversación comenzó a tomar nuevos derroteros

- ¿Qué vas a hacer hoy?
- En principio ire al gym. Me he traido las cosas.
- Te vas pones cachitas, Perrete!
- No... para nada
- Una cosa es ir. Otra hacer, y hacer hago poco
- ¿Ves mucho?
- No, no veo nada.
- ¿No te fijas en los tios y sus paquetorros Perrete?
- En el gimnasio, si me fijo, es más en las piernas y brazos.
- ¿Y en las duchas?
- Y en la ducha en los culetes
- ¿Y en las pollas no, Perrete?
- No mucho.
- Muchos se las tapan
- ¡¡ cabrones !!
- Nadie va con el rabo tieso, Que es cuando mas interesantes están.
- Mmm...
- ¿Ahora mismo tienes el rabo tieso?
- No
- Jaja
- Joooo
- Hoy vas sin o con (calzoncillos)?
- Sin, y llevo unos pantalones finos y un poco ajustados.

Primera hora de la tarde, con el café ya tomado y yo de vuelta, en la medida de lo posible, al trabajo.
El móvil no dejaba de vibrar, pero yo apenas podía contestar.


- Te imagino en un urinario de tu curro, tu meando tranquilamente, entro yo y te bajo el pantalón y el 'calçotet' de golpe, lástima de botones... y con tu culo al aire para mí, comenzaría a azotártelo sin dejar que te dieses la vuelta.
- Zas !, en una nalga.
- A tu oído te susurraria: perro, perro.
- Zas !, en la otra nalga.
- Auh !...
- Mmm, me gusta como te lamentas.
- Con la.punta de mi.fusta te comenzaría a follar tu ojete.
- Tu ahora, con el culo en pompa... mi mano tapándote la boca mientras te introduzco la punta de la fusta más y más... ¿Te gusta zorrita?.
- ¿Fusta polla o fusta Fusta?.
- Mmmmm... veo que eres viciosete, que te gusta la marcha.
- Será que  no lo sabes.
- ¡¡¡ Fusta de fusta, puta!!!.
- Ya se me ha puesto dura.

- Te ordenaré que me lamas los zapatos.
- Me quites mis calcetines y comiences a lamer, como una perra, cada uno de mis pies.
- Mmm...
- Hazlo bien porque sino te pego con mi fusta en tus nalgas peludas....
- Mmmm..., lo haces bien mi zorrita.
- Mírame perra, mírame a los ojos.
- Abre la boca que te voy a meter mi tranca.
- Despacio perro, no te me vayas ahogar.
- Mmm... cabrón que bien la chupas.
- Sigue, cabrón!
- Para!. Mírame!. Toma.una hostia de premio... Nooo, no te levantes!.
- Sigue arrodillao. Así, mi perro.
- Mmmm... perro, chupa bien chupado mi capullo.
- ¿Te gusta?, Eh, putilla !.
-Ves hasta ese rincon y trae ese pañuelo oscuro, grande...
- Andando No!- A cuatro patas!.
- Eres mi perro!.
- Joerr, cabrón. Que huevacos te gastas!!!.
- Así me gusta perrete, obediente, sumiso a tu amo.

- Y te vendaré los ojos...tu sigue mamando. Así, asi, mi perrete.
- ¿Notas algo en tus pezones?.¿Si? Son pinzas en cada uno de tus pezones. Si no me satisfaces bien, te estiraréde una de las pinzas...¿O quizás de las dos?
- Mmm... que cadencia en la mamada!!
- Tu rabote está supertieso. Estás perra, perra...
- ¡Bien!.
- Ahora con cuidado te me incorporas.
- Eso es perrete.
- ¡Dios, que culo tienes!

- Ufff...
- Me tienes muy perraco.
- ¡Ahora no me puedo levantar del sitio!.

Y así era...
El móvil sin parar de vibrar a cada frase que escribía, y yo, entre expedientes en la mesa, teléfono sonando y email entrando en la bandeja del correo, no podía corresponderle al momento. Solo le iba leyendo, a la que podía.

- Mi fusta anteriormente te ha puesto el ojete a punto.
- ¡Venga de cara a la pared!
- ¡Abre bien las piernas!
- Así!. ¡Dios, que maravilla!. Tus huevacos colgando y tu polla tiesa queriendo taladrar las balsosas.
- Te agarro bien fuerte los huevacos. De tu boca sale un lamento de dolor.
- ¡Duele, eh !, perrete
- Dobla la espalda y ofréceme tu culete.
- Así, ¡perro!
- Te lamo el ojete...
- Mmm... magnífico sabor. Tu amo no deja de ser un pelín cerdete...
- ¡Nooo !. No te gires la cabeza. Tu mirando a la pared. Así, asi, mi zorrita.
- Ahora tu amo te va a tomar la temperatura. Antes te pongo el culete con unos buenos azotes. Mmm, mis manos se te dibujan en las nalgas.

- ¡¡¡ Estoy taquicardicoooooo !!!
- Enfundado con un condón y embardunado de cremita acerco mi pollón a tu agujerito
- Mmm, no mas poner mi puntita en tu ojete, este se ha contraido un poco, aunque solo un poco.
- Suele pasar.
- Es muy timido
- Mi mano sobre tu espalda comienzo a meterte ya sin dilación la polla dentro.
- Tu ojete se está portando bien.
- Ha dejado meter mi polla hasta la base.
- Mmm... comienzo a follarte primero lentamente..,pero como te va la marcha cada vez con.mas fuerza...

- A cada embestida mía estás a punto de estampar tu cabeza contra la pared.
- ¿Te gusta perrete?, Como gozas, eh !.
- ¿A que no te esperabas esto de mí?.
- ¡¡¡ Dios !!!! Estoy a puntooo...
- ¡ No cierres las piernas !.
- Bien abiertas, cabroncete
- Todo abierto.
- Estoy a punto, a punto...
- Date la vuelta y mírame. Así, Así...
- Que me voy, que me voooy... Aahhhhhhh... Mmm ,toda mi.leche en tu pecho velludo....P
- Pajéate ahora, perro... Así, así, así...
- Mmm...
- Uff, ¡Ven!. Dame tu leche en mi boca. Siii...
- Qué buena sabeee
- ¡Que bien te has portado, perrete!, Te mereces una chuche.
- Un azucarillo también sirve.

- Jejeje
- THE END

- ¿Te ha gustado Perrete mi relato?
- Si
- Me ha puesto muy cachondo
- ...Y perraco.
- Ufff !!!
- Bravo !
- Eso es que tengo una buena imaginación, Perrete.
- Lo sé.
- Ahora te dejo trabajar....si puedes, jeje..
- ¡Capullo!
- No puedo.
- Sigo teniéndola dura.
- Si pudiera me haría un pajote ahora mismo.
- No borres nada y te la haces en casa a solas, Perrete. 
- ¿Me lees el pensamiento?.
- No
- Pero vaya, es, en todo caso una buena idea.


Y así me quedé, caliente como una perra a pesar del aire acondicionado de la oficina.
Sin poder levantarme, si no quería mostrar la brutal erección que me sobresalía de los finos pantalones veraniegos que llevaba.
Y sin la perspectiva de poder escaparme a la sauna, pues apenas llevaba 8 euros en el bolsillo, y aún no tenía las tarjetas nuevas para poder sacar dinero del banco, que días antes había perdido.

Pero se me abrieron las puertas del cielo de par en par cuando me encontré en el monedero, que no recordaba que llevaba en la mochila, un billete de 5 euros y calderilla.

En la sauna, una mamada a un tío, asistido por otros dos, uno que lo pajeaba y otro que marcaba en ritmo de mi cabeza ayudó a bajarme la líbido de aquella tarde.

Y, sin embargo, me fui sin correrme.

---

Nota: Este fue el chat de aquella tarde, editado eso sí, para su publicación en el blog. He eliminado emoticones, anulado y agrupado algunas frases para hacerlo más corto, reordenado alguna para hacerlo más legible y añadido signos de puntuación.
Nada más. El resto del mérito fue de mis feisamigo, que fue quién se curró el chat.



15 de enero de 2019

Escarceos de piel oscura





Apenas hacía diez minutos que había entrado en la sauna, y ya me habían follado.
Ocurrió en mi primera incursión en la Big Sex Room, cuando aún no me había acostumbrado los ojos a la penumbra reinante, finalizando la primera putivuelta.
Debía tener escrito en la cara lo de culo fácilmente follable, porque últimamente, la suerte en este sentido había cambiado.
De follar de tanto en tanto, a una semana de locura y un regreso más que fructífero.
Aquella era mi tercera escapada después de la putiweek*

Me sorprendió encontrar gran variedad de tíos, y se oía más extranjero de lo habitual.

Un joven negro se dejaba hacer, pero de manera bastante esquiva. A momentos parecía receptivo. Parecía que si, pero era que no, al menos en lo que se veía.
Hasta Perraco, que como no por allí andaba, se la mamó un rato en la sauna seca, y que fue lo que me animó a intentar algo con él mozo de ebana piel.
Fue en el pequeño cuarto oscuro junto al minicine, pero se quedó en un toqueteo leve de su sedosa piel pectoral y un chupeteo de pezón. No me dejó seguir.
Pero bueno, la frustación tampoco fue muy grande.

Más tarde, esta vez en la Big Sex Room, otro negro, o al menos dentro del cuarto oscuro me lo parecía, más joven, delgado y con un corte de pelo modernillo se dejaba mamar por uno y toquetear por otro.
Y fue el quien alargó su mano para tocar mi peludo pecho e invitándome a acercarme a ellos e intervenir.
No lo tenía fácil, pues en medio estaban estos dos que mencionaba, pero a la que pude, me amorré a su delgada y suave polla, de tamaño pollón, pero para nada de míticas dimensiones.

- Igual no era negro - pensé por un momento, mientras me entretenía en su dulce miembro.

La mamada no duró más que un par de minutos, pues el muchacho se marchó.
Tal vez tres tíos dándole atenciones eran mucho para él y se agobió.
A los pocos segundos, salí y, bien, negro sí que era.
Lo seguí discretamente para cercionarme  y asegurarme de mis impresiones, como así fue, hasta que, liberándose de la toalla y paño, se metió desnudo en la piscina.

Sí o si, me tenía que ir ya,  así que volví a la Sex Room, y en una mamada express que se me ofreció, de un cascada rápida, me corri y me fuí.

Hasta esa fecha, era lo más que había conseguido hacer con gente de piel oscura.

---


*putiweek o putisemana, unos días que me tomo al año para "soltarme el pelo". En este caso, fue la del 2017. (Sí, lo sé... llevo retraso 😉)



10 de enero de 2019

Flap, Flap, Flap




Flap, flap, flap
Flop, flop, flop

La música ambiental de la sauna no debía estar muy alta porque me parecía estar oyendo el sonido de un par de huevacos chocar repetidamente con un culo al follar.
O eran imaginaciones mías.
Bien cierto eran aquellas dos oscuras siluetas que se veían a contraluz de la débil luminosidad de la ventana, follando sobre la cama de la Big Sex Room, uno a cuatro patas sobre la colchoneta y el otro de pie, penetrándolo decididamente.
Tampoco los gemidos de ambos eran fruto de mi imaginación.
Bien se podían explayar gimiendo, o gritando de placer si hubieran querido. Ninguno de los presentes, un tío que acariciaba el lomo del perro y yo, estábamos por la labor de hacerles callar.

-¿Estás esperando para follártelo?-le pregunté al tío, cuando me acerqué.
- No- contestó - sólo miro y toco.

El sonido de los gemidos se amortiguó, cuando su boca, aprovechando la cercanía de mi polla, comenzó a hacerme una deliciosa mamada, mientras esperaba que el follador terminara.
Luego vendría mi turno.

Flap, flap, flap
Flop, flop, flop

Sólo sentir ese suave y rítmico sonido me excitaba.
Tener a estos dos machos aquí, follando a saco, sudorosos, sin complejos, me ponía taquicárdico perdido.
Que envidia me daban, sobretodo, el tío follado.
Dejarse follar a la vista de todos. Dejarse tocar, acariciar o sobar por cualquiera, como yo, que quisiera. Y seguro que no desperdiciaría una polla si se le pusiera a tiro del hocico. Soy demasiado clásico, temeroso y convencional en la práctica.
No en la teoría, que al menos esta me sirve para ponerme cachondo.

-¿Estás esperando para follártelo? -me preguntó un tío que se me acercó.
- No, sólo miro y toco - le contesté, cuando en realidad le hubiera contestado que lo que esperaba es que me follaran como a él.
Pero ahí se quedaron las palabras. Presas en mi mente.
Soy un cobarde, un pusilánime, un cagón.

Flap, flap, flap
Flop, flop, flop

¡Joder!, ¡Que culo tiene el cabrón!. Puto culo tragón, como me gustan.
Debía de tenerlo hambriento porque no me ha costado nada ponerlo a cuatro patas.
Un par de minutos de pezoneo y una palpación de culo han sido suficientes. Que es cuando se ha puesto zorrona sacando el trasero hacia afuera y ladeándose en plan ofrecimiento.
Le he metido en el dedo en su culo caliente, que para mi sorpresa ya tenía lubricado y abierto, y aún así prieto.
"Folla bien, sin mirar a quién", es mi lema.
Así que he desenfundado el condón y presto me lo he follado.
Y junto a mí, uno acariciándolo y otro dándole de mamar, ambientando.

-¿Estás esperando para folláterlo?, le preguntó uno al otro, cuando estaba ya a punto de correrme.
La idea de cederlo al siguiente que le siguiera petando el culo me sobreexcitó.
Aaarrghhh ! ... Y no pude evitarlo. 

Flap, flap, flap
Flop, flop, flop

Mmm..! Ooohh... ! Sí, sí ! Auu.. ! Másss.. ! Mmm... !
La verdad es que no soy muy dado a expresarme en palabras con sentido cuando me están follando de lo lindo.
Soy más de gemidos y otras onomatopeyas.
Afortunadamente este está por la labor de follar y callar. A veces me llega a molestar aquellos que no paran de interrogarte mientras se te cepillan.
Como se nota que he estado unos días practicando con la dilatación anal. Los buenos polvos es lo que tienen. Te complacen mientras duran y te preparan para los polvos venideros.

Somos muy pocos hoy en la sala, pero si hay buen plan, no importa el número.
Es más, el que acaba de entrar viene directo hacía aquí.
Creo que voy a tener rabo también por delante, porque este del lado es como yo hace un tiempo. Bueno, tiempo al tiempo para que se "abra" al mundo.

-¿Estás esperando para folláterlo?...

Flap, flap, flap...
Aaarrghhh ! ...

¡Siguiente!

 Nota: Yo fui uno de los cuatro ;-). ¿Adivinas?





5 de enero de 2019

8º Aniversario del blog





Increíble, pero cierto.
Este blog cumple ya su octavo año de vida.
Muchos, ciertamente, para un blog que empezó sin mucha certeza de por donde iba a ir, y lo más sorprendente para mí es la constancia que he podido darle. No ha habido un mes sin publicación.

Un blog muy limitado a mis experiencias y a algunas reflexiones, ya que blog de fotos, ya hay muchos y yo no podría ofrecer nada nuevo.

Esto no va a cambiar, seguiré contando mis aventurillas, pero como varias veces me he propuesto, pero nunca ha pasado de ser posts anecdóticos, intentaré ampliar el abanico de temáticas.
Digamos que es como el propósito del año, el de casi cada año, que espero que esta vez se cumpla.

Este año recién pasado no ha sido muy bueno en números.
Entre los misteriosos algoritmos del google, los bloqueos sistemáticos de facebook, y ahora parece que se añadirá la desaparición de google+ , publicitar el blog se hace cada más difícil.

Fueron un total de 74.628 visitas durante el pasado año, 22 % menos que el pasado año, algo menos que el 26% del anterior.

Pero aquí sigue el blog, y seguirá.

Gracias a todos mis seguidores y a los visitantes puntuales.
Y en especial a los que dejan algún comentario, jeje...

Un lametón.