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18 de marzo de 2019

Antes de la fiesta




Sauna Condal
22/12/2017 mediodía

- Sólo hay 6 personas- me dice el taquillero.
Aún así guarreo.
Comida en el cine de uno que se la zampaba a otro dos, el gordito bueno me dice de acercarme y en unos segundos estoy de rodillas mamándosela a los tres.
Más tarde, otra escena en el mismo sitio con un joven buenote, los tres de antes y otro más.
Y yo, por supuesto.

Comida y descanso.
Bocadillo, cerveza y café.

Todo el rato hay poca gente... apenas se renuevan un par.
¿Será por la fiesta que habrá luego, a partir de las cinco, que la gente prefiere concentrarse para ese momento?.

Un tío bueno, por ahí, joven, guapo delgado, con arnés... se queda en una cabina que luego veo cerrada
Otro tío, alto y larguirucho me pilla en el pasillo del piso de arriba, donde me folla.

Más tarde, con el larguirucho en una cabina y un tio bueno tumbado, este me invita poniendo condón sobre su rodilla.
Me ofrece poppers. Potente, pero breve.
Nos lo follamos los dos.

Saliendo, veo uno que entra gratis.
Lleva el arnés en la mochila
Es viernes y a las 5 hay fiesta.

Lástima que no me currara en su día este borrador.
Hubiera sido realmente jugoso.









12 de marzo de 2019

Hacer cositas a deshoras relaja los esfínteres




Sauna Bruc, 19 diciembre 2017.
Martes entre las 13.45 y las 14.15.

Repetía el horario de mediodía, pero esta vez en la sauna Bruc.
Había poca gente, y esta era predominantemente de edad media-alta, y claramente pasiva.
Casi todos estaban concentrados en la zona húmeda de la Bruc, o sea, piscina, jacuzzi y sala de vapor. Aquel día, la sauna seca no funcionaba.

Una escena en el cuarto vapor, la de un tío que con el culo al aire, inclinado hacia adelante sobre los asientos, al que nadie le hacía caso, fue lo que me dio la pauta de pensar que había mucha pasividad en el ambiente.

Después de varios toqueteos, aproveché una polla que por allí despuntaba, para hacerle una buena mamada.

Poco más tarde, una vez ya fuera del tórrido y húmedo vapor de la sala, como no me apetecía en absoluto putivoltear en una búsqueda, a buen seguro infructuosa, me decidí por fin, tumbarme en el sling de la sauna, cosa que hacía meses que no se me ocurría, para descansar o más bien relajarme.
Si tenia que aparecer algo, ya lo haría.
Me encontraba en modo muy zen.

Apenas me había acomodado, un tipo grandullón, mayor, barrigón, muy estilo papá noël, se paró en el quicio de la puerta a ver como terminaba de colocarme sobre el columpio

Y no tardó en entrar, me puso lubricante sin dejar ni un instante de mirarme el ojete, y una vez listo comenzó a juguetear con mi culo.
Fueron dos dedos, pero poco rato. Dedos no excesivamente juguetones, pues parecía como si solo quisieran dilatar, pero tampoco esforzándose mucho. Fueron bastante estáticos.
No creía que se fuera, pero así no ocurrió.
Se fué, no sé si porque yo tampoco ponía excesivo entusiasmo, aunque no sé tipo de entusiasmo debía de mostrar si lo que quisiera era hacerme un fistfucking en toda regla.
Lo mejor quedarse quietito, y que fuera haciendo, no?
O a lo mejor era que no dilataba lo suficiente para un fistfucking express.
¿Sería eso?.

Me daba un poco igual.
Me quede disfrutando de mi estado Zen, disfrutando con la sensación física que me había dejado en el ano, como si aún sintiera el tacto de sus dedos, la música que en ese momento sonaba y el leve balanceo del sling ante cualquier ínfimo movimiento por mi parte, magreándome suavemente los huevos y la polla con una mano, y los pezones con la otra, sin hacer mucho caso de la gente que iba pasando por delante de la puerta.
Si alguno se detenía, entonces si que le miraba, pero sin parar ni acelerar mis movimientos, con calculada indiferencia.

No tardó en aparecer un tipo de unos cuarenta, fofisano de buen cuerpo, pelo lacio, cano y e impagable cara de vicio.
No titubeó demasiado, entró se puso lubricante y, seguidamente, a juguetear con mi culo, pero sobre todo a mamar, tarea que casi no la dejaría en todo el rato, si no fue para echarme un buen polvo.

La acción siempre llama la atención y con ello a los mirones.
Entro uno, alto y bastante mayor que pretendió follar a mi mamador, pero en vista de la cierta dificultad, se conformó tocando, y acabaron magreándose y besándose ante y entre mis patas abiertas, sin desatender manualmente mi polla.
Cuando este intruso se marchó, el cual apenas había parado atención en mí, el primer tipo me siguió mamando y de nuevo inicio un buen polvo.
Si, ya era el segundo que me hacía, entre mamada, interrupción y mamada.

Y mientras me follaban así en público, a patas abiertas sobre el sling, un buen rato después de miradas indecisas, algunas furtivas y de paso, y otras con espectación, entró un tío bien decidido, que comenzó un buen magreo de mi curvas y un pezoneo que me calentó más si cabe.
Mi follador le cedió el ocupado espacio de mi ojete al 'nouvingut', tal vez largo cincuentañero, delgado que, sin dudarlo, me metió su tranca bien hasta el fondo y comenzó a follarme bien a saco.

Mi anterior follador, el de pelo cano, se situó al lado, desde donde aún continuaba con sus toqueteos, mientras miraba como este otro se me cepillaba.
Mientras, por la puerta apareció un bello ejemplar de macho, peludo, treintañero, con cierto volumen pero carnes prietas, que en ningún momento miró otra cosa que no fuera el mete-saca de mi culo, o este mismo, cuando quedaba libre y seguían con mamadas o tocamientos.
Todo el rato mantuvo la fijada fija y lasciva en mi entrepierna, mientras se palpaba la suya por encima de la toalla.
Fue el único momento de expreso deseo que tuve para que cambiara la escena y se incorporara e involucrara tomando este buen mozo el protagonismo, con algo de temor por su pollón, si bien hasta cierto punto, pues ya me habían bien trabajado el culete como para recibir buenos calibres.

Pero no se incorporó, ni hizo movimiento alguno de intentarlo, ni su mirada se llegó a cruzar con la mía para poderle hacerle llegar el mensaje.

Mi segundo follador acabo marchándose y el primero continuó con la mamada.
Pero al cabo de un rato ya me quedé solo, columpiándome en el sling en un lento vaivén aún de las últimas acometidas.

Sólo, con mis pensamientos.
Disfrutando aún de las sensaciones que me habían dejado por toda mi piel.

Al cabo de un buen rato, volvió mi primer follador y se puso de nuevo a mamar viciosamente.

- ¡ Es que me encanta tu polla, tío ! - Exclamó a modo de excusa, como si tuviera que justificarse.

En esta ocasión, solo fuimos interrumpidos por un tipo mayor gordete y velludo, al que también cedió su posición, pero aparte de restregarse unos segundos en mi entrepierna, nos invitó a una cabina para que nos lo folláramos los dos.
Pero ninguno de los dos estábamos por la labor.
Se marchó y mi macho follador continuo su mamada.

Cuando se cansó, se marchó con un sencillo 'hasta luego'.
Pero ya no hubo un luego, pues la postura sobre el sling comenzaba a pasar factura y se me estaban durmiendo las piernas de tanto tenerlas hacia arriba.

Me fui.

Acabé corriéndome en la big sex room, con un tiarrón tumbado de pollón ganchudo, que mame un ratillo mientras me pajeaba.




6 de marzo de 2019

Facebook, censura descontrolada




Resulta cansino tener que soportar una vez tras otra la censura descontrolada, arbitraria e indiscriminada del puto facebook y el inmediato bloqueo de cuenta.
Resulta cansino saber que, por mucho que apeles, no va a servir de nada. Como mucho, y eso creo que me ha pasado solo en un par de ocasiones, de las decenas de censuras y bloqueos sufridos, que se llegan a disculpar por su error, pero que ni aún así te desbloquean.
Ni aún ciñendose uno a su, en extremo, pacata y puritana normativa, sabe que va a ser y seguir sancionado inmisericordemente por un algoritmo ... y que un supuesto ( por que ya estoy más que convencido que es mentira ) por una comprobación humana.

He aquí las últimas fotos/post censurados y causa de bloqueo:


Increíble, no?. Censurado por consideralo spam. Tócate los cojones !.


Aún habiendo tenido la precaución de pixelar la discreta nalga, para no ofender su estrecha moral, no conseguí evitar su ridícula censura.


Esta imagen que dos años atrás no había tenido ningún problema, en esta ocasión, publicada en la sección "mi historia", que no la ves si no entras, no hubo apelación que valiera. Alguien lo puede entender. ¿De verdad me van a hacer creer que hay alguien realmente revisando?.



Umm... Que se le nota el cipote tieso a través de las mallas. Sí, y que?. No es un desnudo. No hay sexo, ni tocamientos ni se ve, en piel, nada. Cuantas fotos de deportistas se ven  del mismo estilo y no se censuran? Cuantos culos claramente visibles no se censuran? Suerte aún que no soy paranoico, sino pensaría que hay cierta persecución con lo que publico.
Lo curioso del caso es que cuando publiqué esta foto, no me había fijado en el paquete más que como anécdota. Me llamaba mucho más la atención el tórax y abdominales, con esa piel tan hermosa y lo guapetón del chaval. ¡¡¡ Y es que hay gente enferma que sólo ve y piensa en sexo !!! (Llámalos censores de feisbuc).

Y así estoy, con los dos perfiles de feisbuc y el messenger bloqueados ( David Alias, de uso cotidiano, y perrobcn, de uso auxiliar cuando me bloquean el primero ).
Así que me he tenido que abrir otro: David Cangós.

En fin...





24 de febrero de 2019

Saunas de diciembre ( En la Bruc )




        Sauna Bruc 14/12/2017

Me presenté un poco antes de lo habitual, y solo con la certeza que esta vez podría disfrutar de poco más de dos horas de sauna. Prácticamete el doble de lo habitual.
El día fue el que normalmente solia ir, por aquel entonces, jueves.
.
El  ambiente era bastante variado y concurrido cosa que me alegró, si bien, eso no era garantía de nada.
Y de hecho, este post en cuestión podría acabarse aquí mismo, pues hasta casi completar el tiempo disponible, lo único a destacar fue un tipo que me apretó los pezones y como vió que tenía buen aguante, siguió estrujándolos hasta hacerme bajar a comerle el rabo un tanto bruscamente.
Pero el tío no tenía ningún arte, tacto ni destreza, así que el asunto duró poco.

Sin embargo, la divina providencia, que de tanto en tanto aparece para remediar una tarde, pues con el doble de tiempo estaba siendo mortalmente aburrida, hizo acto de presencia.
Cuando parecía que estaba todo dictado y sentenciado, ví a un tipo alto, de mediana edad, sin pelo en cuerpo, estaba junto a un trío que se lo estaba montando entre ellos, pero sin meterse.

Cuando me vió, me siguió con cautela hasta el pequeño cuarto oscuro donde comenzó como tanteo a pezonearme con suavidad, a lo que yo me dejé complacientemente.
Al par de minutos ya estaba yo bajando a comerle el rabo.
Soy así de fácil, a pesar que no hace ni una semana me dijeron todo lo contrario.

Al erguirme un poco para destensar un poco las piernas, aprovechó para susurrarme al oído si quería ir a una de las cabinas.

- Umm - pensé - pasara lo que pasara, fijo que iba a ser lo último que hiciera aquella tarde.

Accedí y comenzamos de nuevo, si bien esta vez ya no entre claroscuros sino a plena luz, pezoneo suave y pronta bajada a comerle aquel delicioso rabo.
Subía y bajaba, le miraba lascivamente con cara de vicio y le iba lamiendo aquel par de huevotes.

 - ¿Quieres follártela?- me dijo en un momento.
 - Sí, claro - le respondí.

Me subí sobre la colchoneta, a cuatro patas, me separé bien piernas y me la metió, un tanto de sorpresa, bruscamente.

- ¡Mierda!- pensé, pues me había dolido.

Pero estaba muy caliente para dejármelo perder.
Así que hice cuatro inspiraciones profundas y un leve masajeo anal, mientras me untaba de nuevo con lubricante, e insistirle que esta vez fuera un poco más lento y con suavidad.
Lo hizo tal cual, y ya cuando pudo acelerar, me hizo ver el cielo allí dentro de la propia sauna.

El polvo fue largo e intenso, con cambios de ritmo, y un poco de posición, con las piernas más abiertas, o menos abiertas, básicamente.

-¿Donde quieres que me corra?-preguntó
- Fuera - pude responder entre jadeos.

Cuando la sacó, quiso tumbarse y que yo se la cascara para correrse.
Así lo hicimos, pero me sorprendió ver que, si bien sentía los espasmos de su polla en mi mano, apenas salió una gotita de leche.

- ¡Que fruste! - pensé, si bien el se mostraba bien satisfecho.

Luego me toco el turno, y con asistencia de un pezoneo, me corrí muy abundantemente sobre su barriga y pierna.
Mientras reposaba, le limpié.

-¿Como se hacía para tener el culo limpio cuando te follan? - preguntaba, entre otras cosas.
- Últimamente siento mucho deseo de hacer de pasivo - comentaba.
Le fui respondiendo lo que se me ocurría.

Al menos, contra pronóstico, aquella tarde acabó de manera fructífera




20 de febrero de 2019

Saunas de diciembre ( En la Condal )





¿Qué tienen las saunas de diciembre en especial?

En realidad nada.

Si un caso, no tanto por la sauna sino por el mes, pues dispongo de algunas horas libres más, que me da también por dejarme caer un par de veces por la sauna Condal, y que las visitas a ambas, Condal y Bruc, suelen ser fuera del horario habitual de tarde.
Sobre el mediodía, primeras horas de la tarde.
Si bien, este año recién pasado (2018) se extendió también a noviembre.

          Sauna condal 12/12/2017

Apenas habían siete tios en el momento de entrar en este horario de mediodia, sobre la una. La sauna seguía en obras, pero al menos ya habían acabado con la nueva zona de taquillas, mucho más grande, amplia y luminosa que la anterior.
La toallas volvían a ser blancas, y no las granates de los últimas veces que había ido.

De la gente, no había nadie en la planta de arriba. Dos estaban en el bar tomándose algo cada uno a su rollo, otros dos paseando por los pasillos, y los tres restantes liados entre sí en la sauna seca.(Uno bajito 35/45 años, otro un poco más bien cincuentón, y otro mucho más mayor).

El bajito me sonaba, de haber estado con el tal vez, pero el recuerdo me era bastante difuso.

Fue cuando lo vi restregarse sobre el más mayor que me acordé que me sonaba precisamente de eso.
De los habituales anónimos del Arenas, era uno que cuando "intimaba" con él, siempre eran todo magreos y rozamientos corporales.
Vamos, lo que se llama frotting o frottage.
No me apetecía involucrarme, aunque el cincuetón, que en ese momento solo miraba, me hacía señas para ello.

No fue hasta más tarde, cuando ambos, el cincuentón de buen ver, de pie, y el conocido del Arenas, de rodillas sobre la cama de uno de los cuartos, se morreaban y tocaban, mientras el viejete les comía el rabo, que el primero volvió a invitarme, me acerqué y me lié un ratillo con ellos, rollo besuqueos, tocamientos y pezoneo, básicamente.

En su conjunto no acababa de sentirme cómodo, no sé si por la presencia del viejete con el que no me apetecía interactuar más allá de posibles caricias, o el recuerdo de los frotamientos con el del Arenas, que tampoco me hacía gracia.

El caso fue, que al cabo de poco más de 10 minutos les dejé.

Me fui al bar donde aún estaban los dos de antes, tipos normales de mediana edad con los que no me hubiera importado tener algún roce...a priori.
Para hacer un poco de tiempo, aproveché para comer un bocadillo, tomar un cerveza y un café.
Cuando acabé, sólo me faltaba el puro.

De nuevo me fui arriba, a ver si en este lapso de tiempo había ya alguien en la playing room.
Me tumbé, con la toalla bien dispuesta, yo encima y boca abajo.
A los pocos minutos de mi relax, apareció un tipo que se situó a unos pasos de mi, posicionando ante mí, y tocándose visiblemente el paquete por encima de la toalla en una clara invitación a comerle la polla.
Pero no hizo el menor atisbo de acercarse, hasta que me medio incorporé y le alargué la mano para cogérsela, que fue cuando comencé a degustar aquella polla que resultó de lo más deliciosa.

No fue hasta que se acercó el viejete y comenzó a liarse con tocamientos con él que no me di cuenta que mi mamado era el del Arenas.
-¡Fijate ! Es la primera vez que se la mamo... y lo que me había perdido hasta entonces.
En el cine, solo frotamientos por encima de los pantalones, y resulta que debajo de ellos se escondía semejante tesoro.
No obstante, comencé a perder el interés.
Pero no ellos, el viejete se puso a cuatro patas sobre la cama y el otro, mi mamado comenzó a follarle con la lubricada polla que le había yo dejado.

Me retiré hacia un lado, donde un tipo altote, también de mediana edad y como pude comprobar cuando pretendió follarme, rabicorto.
El asunto se quedó en eso. En un intento.
Junto a nosotros notaba la presencia de un tercero.

Pero ignoraba totalmente de quien se trataba.
Este, el ignoto, se colocó detrás del que pretendía follarme, con las mismas intenciones.
Afortunadamente para él, le resultó más fructífero el intento, pues a los pocos segundos me abandonó para abrirse a su follador, que resultó ser un tipo joven, guapo, delgado, ligeramente fibrado y aire paqui, detalles que pude acabar de constatar cuando me lo volví a encontrar en las taquillas cuando me iba.

Lo más intenso de aquel mediodía fue la mamada, pero sin exagerar, ni excesiva pasión por mi parte.
Y nada más ocurrió durante el rato que estuve aquel mediodía de una tarde de medio diciembre.
Fue la típica en la que vas sin muchas expectativas, en la que la realidad te lo confirma y que, de llegar mínimamente a hacer algo, aún así te planteas si ha valido la pena el gasto de dinero y tiempo para el resultado obtenido

Por suerte, a lo largo del mes vendrían otras sesiones más entretenidas.
Pero eso, aún no lo sabía.





3 de febrero de 2019

Tadeo y la leche italiana





Lo más común es que entre cosillas sueltas (un pezoneo, un toqueteo, un intento de algo) y momentos de nada (paseos, esperas, indecisiones) transcurra una tranquila tarde cualquiera en la sauna.
A Dios gracias (o de MoNesVol sean, no se me vaya este último a ofender), que en algunas de esas tenga algo que contar. Una historia que sea el centro de esa tarde, independientemente que el resto del tiempo me haya aburrido o haya habido una sucesión de esas cosillas que mencionaba, pero sin más interés o intensidad.
Pero aquella tarde fueron dos las escenas con chicha que se habían desarrollado: La de Tadeo y la de los italianos.

La primera escena ocurrió un buen rato después de llegar a la sauna y no conseguir nada.
Me dio, finalmente, por tumbarme panza arriba en la cama de la big sex room, como hacía tiempo que no hacía, principalmente porque me da un poco de corte si hay la suficiente gente como para llamar la atención cuando adopto la posición, tampoco tienes control de quien se te acerca, cosa que por lado da morbo, pero por otro lado, cierto apuro.
Pero este día no era el caso.
Había poca gente.

Así que me tumbé en la parte de la cama diametralmente opuesta a la puerta de entrada, boca arriba, con las piernas colgando, de manera que si alguien quisiera mamar lo tendría fácil, y si lo que quería era ser mamado, lo tendría que hacer lateralmente por mi lado izquierdo.

No tardó mucho en entrar un tío que se posicionó en la esquina más cercana a mí, sentándose sobre uno de los taburetes, y allí se quedó mirando y controlando todo el rato que yo estuve tumbado .
No sé muy bien lo que pretendía, pues alguno de los tíos que se le acercaban recibían un buen moco de aquel tipo, no sabría decir si arisco o maleducado.

El caso que, al poco, se acercó Tadeo*, en una de esas veces que lo identifiqué antes que entrara en acción conmigo.
Toqueteó un poco las piernas, como para asegurarse de la consistencia, agarró el ya hinchado nabo que pedía un poco de guerra y prácticamente no lo soltó hasta que casi me lo dejó en carne viva.

Y no precisamente de darle manualmente al manubrio, sino de la larga e intensa, por no decir intensísima y casi salvaje mamada que me propinó, a la vez que, como bien me conoce, me sobreexcitaba con un no menos intenso pezoneo.

No sé si lo que pretendía era hacerme correr, aunque creo que no, pues es una de esta gente que le gusta prolongar hasta el infinito el momento de placer y morbo, sin buscar necesariamente el orgasmo.
El caso es que tuve que pedirle que parara por la sensación de desgaste que me estaba produciendo en mi sufrido miembro.
- Mañana tendré la polla escaldada - pensé, cuando por fin me decidí a decirle que lo dejara.

Afortunadamente no es de esos que se hacen pesados, pues sabe, como ha ocurrido en anteriores ocasiones, en una misma tarde puede haber un después y continuación sin compromisos ni problemas.
Aunque en esta ocasión no ocurrió.
El hombre del taburete seguía allí sentado, como discreto observador de todo lo que ocurría.
En ningún momento supe que aspecto tenía.

Me marché a darme una ducha para refrescarme un poco y bajar un poco las calenturas.
Durante el rato de antes y el de después estuve observando, como siempre hago, si había alguien que pudiera corresponderme, que no es ya tanto si es guapo o esta bueno, sino que por edad, aspecto y actitud haya cierta sintonía o aparente compatibilidad.

Aún siendo yo poco exigente en el aspecto físico, no siempre ocurre que haya nadie que me llame la atención.
Y aquella tarde había, también cosa rara, varios tipos con lo que si me sentía un tanto atraido.

Dos de estos tipos iban siempre juntos, paseando por el local, hablando discretamente entre ellos en voz baja, cuando no, se sentaban en uno de los bancos de madera de la zona de duchas, y seguían mirando al personal y comentando entre ellos.
En ningún momento los ví estar con un tercero y menos, liados entre ellos.
Pudieran ser simples amigos o tal vez una pareja que viniera a curiosear a la sauna y de paso, a disfrutar de la instalaciones .
Uno estaba realmente macizorro, de mediana altura, treinta y pico de años, calvo, piel ligeramente bronceada, y el otro, más alto y más mayor, sobre la cuarentena, buen cuerpo pero del tipo fofisano, ligeramente peludete, calvo, con bigote y barbilla cana.
Ambos realmente majetes.

De vez en cuando, me miraban.

Y llegó un momento que, cuando me disponía a entrar, una de esas tantas veces que lo hice, a la sauna de vapor, vi, por el rabillo del ojo, que se incorporaron y me siguieron.

Una vez llegué al extremo de la sauna, ambos de me pusieron al lado mío, sin abordar, pero como haciéndose notar claramente de su presencia a la distancia justa de poder echarles mano, como así fue, entendiendo perfectamente el lenguaje corporal que se desarrolla en estos sitios.

Acaricié el pecho del que tenía más cerca, el macizorro, inclinándome enseguida a lamerle y mordisquear el pezón, mientras les echaba mano a los paquetes de ambos.
Un gemido de placer salió de su boca.
Enseguida me hizo agachar para que le dispensara el mismo placer, pero esta vez en su rabo, y cuando allí y de rodillas me tenía, alargó su brazo y cogiendo el pollón de su amigo, también me lo ofreció.
Fue cuando me percaté de su nacionalidad italiana, si bien no pillé más palabra que “cazzo”.
Los fui alternando según sus indicaciones y necesidades.
De rodillas cuando se la mamaba al alto, que estaba de pie y en posición más canina, cuando estaba por el macizorro, que estaba sentado.
El alto quiso que me focalizara en sus huevacos, y mientras se pajeaba , se derramó sobre mi cara.
El otro restrego la leche por mi mejilla y barbilla, y con el pulgar en mi boca me hizo acercar a que le prestara el mismo servicio, si bien este acabo corriéndose en el suelo.

La tarde no dio más de si.
Pero lo que se dio, ya me dejó más que satisfecho.

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*Tadeo, nombre no real de un habitual de la sauna que, numerosas veces, acaba liándose conmigo, directa o indirectamente. Le viene dado porque me recuerda una mezcla de un personaje animado (No el Tadeo Jones) y un pintoresto político local con nombre de cierta similitud fonética.






27 de enero de 2019

L' amour est bleu





Bleu, bleu, l'amour est bleu.
Berce mon cœur, mon cœur amoureux.
Bleu, bleu l'amour est bleu.
Bleu, comme le ciel qui joue dans tes yeux.

Comme l'eau, comme l'eau qui court.
Moi mon cœur court après ton amour.



A saber a santo de qué me levanté esa mañana tarareando, que no cantando esta canción. No podía ser una canción más actual o de moda, de esas que se te meten en la cabeza y aunque las odies, acabas canturreándolas.
No. Era una conocida canción de Vicky Leandros, del año 1967.

Pero los "caminos del Señor" son inescrutables.
A media mañana, navegando por internet me encontré con esta foto, y entonces lo entendí todo.

Os dejo un enlace de la versión original, con la que se presentó por Luxemburgo en Eurovisión  y una versión mucho más moderna y cañera, cantada por ella misma con el grupo alemán Scooter.