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25 de enero de 2015

Dos tardes de verano en la sauna Nova Bruc




No hay nada como al entrar en una sauna y ver, ya en los vestuarios, al tipo de hombre con el que te lo montarías sin pensarlo dos veces.
Y nada tan decepcionante que darte cuenta que ya se está vistiendo para marcharse.

- Se lo habrá pasado bien?, Quién habrá sido el afortunado de haberlo compartido?,- pensé mientras me desvestía,

Ya una vez dentro del local, ya en la zona de recreo y relax, pude comprobar que el ambiente no estaba como para tirar cohetes.
Excesiva madurez y poca mediana edad, por no decir que yo sólo.
No es lo habitual, pues normalmente anda compensado.

Sin embargo, sí había un tío más joven que yo.
Sólo uno, eso sí, joven de veinte y pocos años, algo también muy poco habitual, que deslumbraba aquel día en la sauna.
Joven, delgado, de piernitas ligeramente peludas, se liaba en el cuarto junto al minicine con señores más mayores y desaliñados; sin vergüenza ni reparo alguno, comiendo todo rabo que pillaba, y dando de comer e invitando a otros que se acercaban.

Aunque no pensaba que tuviera oportunidad  ninguna con aquel chaval jovencito, pues cada uno tiene sus gustos, no por ello dejé de acercarme.
Y me pilló y mamó, aunque por muy poco rato, ya me hacía daño.
Cambiamos y me puse a mamar su polla, delgada y de tamaño estandar.
Pero aquello no cuajaba, no sé si por exceso de calor o por la senectud circundante, pero acabé yéndome, agobiado y un tanto frustado.

Me fui.
Hacía tanto calor en la sauna, como en la calle.

Es lo que tiene el verano, que hace tanto calor que, a priori no apetece ir a pasar más en una sauna.
Tal vez por eso, en mi caso, no encuentro demasiado ambiente en ellas, las veces que se me ha ocurrido ir en pleno estío.
La gente deber preferir pasar el calor en la playa o en su casa, en la comodidad de sus aires acondicionados.
Aunque un chapuzón en la piscina, un burbujeo en el jacuzzi, unas cuantas duchas y una cerveza en el bar, hace que uno salga bien fresco, tonificado y relajado.
Hay que tener en cuenta, que el contraste entre el interior y el exterior en mucho menor que en invierno, por el que el efecto al salir es menos traumático.

De la segunda vez que me dejé caer por una sauna este verano, concretamente ya tirando a finales de agosto, sólo tengo dos recuerdos.

El primero fue que me interceptaron nada más salir de la ducha , al entrar por primera vez en la sauna de vapor, y que estuve mamando una deliciosa polla, un buen rato.
Por la prontitud, pensé que aquella iba a ser sólo el aperitivo de un buen banquete, pero nada más alejado de la realidad.
Al salir me dí de bruces con la realidad. Escaco ambiente, y el poco que había, pasando de mí.

El segundo recuerdo fue que en una de las ocasiones que estaba en la sauna de vapor, vi a contraluz la figura de un tipo interesante, del cual no me había percatado mientras estaba fuera.
Claramente más alto que yo, complexión normal, en tanto que ni gordo ni delgado, peludito y con barba, se apoyaba relajadamente en la pared, sin hacer ningún tipo de gesto sospechoso de alguna intencionalidad lasciva.

Desde el banco de obra donde me hallaba sentado, por otro lado cosa extraña en mí, se me antojaba muy interesante y guapo.
Claro que, como se suele decir, todos los gatos son pardos en la oscuridad.
Dicho que sirve perfectamente para los hombres entre vapores penumbrosos.
-No le voy a molestar-, pensé, mientras observaba la silueta recortada de su verga, relajada y morcillona, que sobresalía ganchudamente de su entrepierna.

A veces, en la mera contemplación de una bella estampa, también se puede encontrar un tranquilo placer reconfortante.

Me quedé ensimismado en mis pensamientos.

Absorto, no me di cuenta cuando desapareció, o si fui yo si salí primero.
Lo curioso es que fuera no lo ví en ningún momento, y de nuevo me percaté del mocetón, cuando de nuevo en la sauna de vapor, ví que, de nuevo entraba al poco de entrar yo, y se situaba en el mismo lugar y misma pose que anteriormente.

- Tal vez él si me viera y fuera el que me siguiera?,- medité unos instantes.

Al salir, roce su pezón y acaricié suavemente su peludo pecho.
Y con la misma suavidad, con un gesto de su mano apartó la mía y una gentil y varonil voz dijo:

- Ahora no. Estoy de relax.
- Ah, vale, disculpa,- le contesté.

Mientras cabizbajo me iba, replicó:

- Tienes un cuerpo muy bonito.
- Gracias,- le contesté, incrédulo y en parte sorprendido de esa amabilidad, por otro lado, y en ese momento innecesaria, pero a la vez reconfortante.

Me fui.
Aquel día, también hacía tanto calor en la sauna, como en la calle.

Esta anécdota con el mocetón posiblemente se me hubiera borrado de la cabeza diez minutos más tarde de salir, si no fuera por lo que casi nada ocurrió en la sauna y lo ocurrió después.

Un par o tres de horas más tarde chateaba con un FeisAmigo, el cual no conocía en persona.
Nos sorprendimos al comentar que habíamos coincidido un rato en la sauna aquella misma tarde.
Cuando yo me iba, él hacía apenas media hora que había llegado.

- Si, el primer rato lo pasé bruckeando (disfrutando de las instalaciones, piscina, jacuzzi, sauna), me comentó.
- Luego, ya relajado...-, continuó explicando.
- Excepto una sabrosa polla muy al principio de entrar, no ocurrió nada,- le comenté, cosa totalmente cierta.
- Que pena no habernos visto!, concluimos ambos.

No sé realmente si nos hubieramos reconocido.
De él he visto fotos, y recuerdo haberle pasado una mía muy al principio de contactar por el facebook, pero una cosa es eso, y otro reconocerse, pues doy fe, y seguramente muchos de vosotros también, que no siempre es así, a pesar de las fotos.

Pero no fué hasta bien entrada la noche, ya en cama, cuando caí en la cuenta, que aquel amable mocetón bien podría haber sido él.

Nunca le pregunté por ello.
No creí, en días posteriores, se acordara de aquellos segundos.
No tenía porque recordarlos.



13 de enero de 2015

Desencuentros en el cine Arenas




- Quieres hacer un trío?,- me preguntó Luis, pillándome la propuesta por sorpresa, pues apenas nos habíamos intercambiado un par de frases de saludo y un par de preguntas por mi relativa larga ausencia.
- Si quieres, podemos hacerlo con aquel de allí,- dio señalando con la cabeza hacia el chaval de piel morena, que se hallaba en el rincón, al límite entre los meaderos y el cuarto oscuro.
- Es amigo mío, y me trata bien,- continuó, para tratar de convencerme.

Hacía casi dos meses que no me había dejado caer por el cine Arenas, después del pensamiento, más que decisión en firme, que había tenido la última vez que fuí en aquella tarde extraña.
Y había pasado ya unos días de mi vuelta de mis días de perreo vacacionales.

A pesar de haber roto con la rutina, por lo demás nada había cambiado.
No sentía mucha motivación por hacer nada.

A pesar de que Luis es uno de mis habituales del cine Arenas, y que, a pesar de hacer casi dos meses que no pasaba, y algo más que no coincidía con él, no me convenció su propuesta.

El chico al que señalaba era uno que siempre me ha parecido que era chapero, y el comentario "... me trata bien", casi me lo confirmaba.

- No, gracias. Si acaso, en otra ocasión-, le contesté, finalmente, sin darle la explicación que no me apetecía en absoluto tener que pagar por hacer un trío, por mucha rebaja en sus tarifas que nos hiciera.
También pesaba y mucho, el hecho que el encuentro y conversación con Luis se producía cuando ya había apurado el tiempo y había decidido marcharme.

Apenas me despedí de Luis, que casi me choqué de bruces con Manolo, otro de mis habituales.

- Hombre, cuando tiempo sin verte!,- exclamó.
- Te ha pasado algo?, preguntó visiblemente interesado.

Esto me sorprendió, en tanto que era lo más parecido a una conversación que nunca había tenido nunca con él.

Le puse al corriente de mi poco tiempo disponible, temporalmente creía yo por entonces, y lo poco que, de últimas, iba al cine.

Supongo que se sorprendió de oir también mi voz tanto rato, un minuto de explicación, y mi prisa por irme.
De haber estado unos segundos más, a buen seguro me hubiera pillado del brazo y llevado a algún rincón.

Así fue mi primer día en el cine, tras la ausencia de dos meses, un rato perdido de una tarde de Julio, pues aparte de las dos conversaciones, nada ocurrió.

No creáis que el segundo día, un par de semanas después, fuera mucho más exitoso.
Nada mamé, y sólo me dejé mamar un rato por el chico gris, por aquello de darme un pequeño gusto y no tener la sensación de perder el tiempo y tirar el dinero.
Luego, un poco más tarde, el chico gris se la dejaba mamar al pajeador compulsivo.

Ambos entrarían en la categoría de "Los que nunca fueron".(Ver Habituales del Arenas 2013)

Y el tercer día en el cine, último del verano y previo a una larga pausa de dos meses más, de inactividad total, no solo de cine, sino de cualquier otro local y citas, ese último día solo hubo un roce de pezón y uno que me hizo una buena mamada, eso sí, pero sin más historia.



3 de enero de 2015

Cuarto Aniversario del blog !!!




Y sin comerlo ni beberlo, en dos días, el 5 de enero, nos habremos plantado en el 4º aniversario del blog.
Por mucho que lo haya comentado en otras veces me sigue pareciendo absolutamente increíble haber llegado a tanto.
Aparte que me guste esto de escribir, aunque muchas veces me falta el tiempo y la inspiración, más me gusta que me leáis, y ese es el motivo principal que siga por aquí: vosotros los lectores ( y amigos ), que con vuestra lectura y comentarios dáis vida al blog.

Y sobre eso quiero hacer hincapié.

Un bloguero no sólo quiere que lo lean, sino que dejen algún comentario después, pues no sólo es la prueba fehaciente de su lectura, sino sobretodo, que ha llegado a motivar lo suficiente al lector, ya sea porque le ha gustado o interesado (o no), excitado ( o no), para hacer ese pequeño acto de dejar una nota al final del post.

Algunos me lo decís por email, y otros por el feis, cosa que también se agradece.

También es importante que si os gusta, cliquéis en los simbolitos que aparecen siempre al final de cada publicación, en el google+, o en el tweet o en el facebook para difundir, recomendar o compartir.

Sería capaz de recompensároslo con una mamada, pero eso sería como compraros, y queda feo, jajaja... ;-)

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Recapitulando hacia atrás, este año ha sido un tanto raro.

Empezó con una repentina disminución de mi tiempo libre, entendiendo tiempo libre en el contexto de este blog, al tiempo que puedo dedicar a perrear y luego a escribir los post.
Y lejos de ser pasajera, se ha cronificado y quedado como permanente.

Lo que me ha llevado a tener menos aventurillas, pero sobre todo, a tener menos tiempo para cada posible aventurilla, lo cual también merma la calidad de ellas.
Lo cual también me lleva a no disfrutarlas tanto y a perder el interés de tener muchas más, encima gastándose uno la misma pasta.
Vamos, un pez que se muerde la cola.

Durante la primera mitad del año no se notó demasiado ya que intercalé diferentes historias pasadas: Los cuatro capitulos de "El Instinto" ( I, II tres historias sin historia, III y IV  El psicópata), Madrid (Recordando), Orgía en un hotel de Madrid, un post sobre una curiosa celebración japonesa: Kanamara Matsuri, dos post de sugerentes cuadros de Shane Wolf: He aquí...El Hombre y Sumisión al Amo, y uno dedicado a Conchita Wurst, la artista austríaca que ganó el pasado festival de eurovisión.



(Clicar sobre la foto para ver su video "Heroes")

Y la segunda mitad del año, si no se notó demasiado la falta de tiempo y experiencias fue porque prácticamente desde julio, todos los post fueron sobre la semana de vacaciones en Benidorm, excepto el penúltimo post, dedicada a mis "queridas navidades".

De hecho, el resto de Julio hasta finales de agosto, tuve muy pocas aventuras y de baja intensidad, por decirlo de alguna manera.
De finales de agosto a finales de Octubre, mi actividad fue CERO !!! Increíble, pero cierto. Dos meses sin comer polla ni actos mayores
De finales de Octubre y Noviembre, ya retomé un poco la iniciativa y algo hubo.
Y Diciembre, como cada diciembre, me paso de actividad y me saturo de nuevo.

De todo ello hablaré en los próximos post.

Gracias por estar ahí, y Feliz Año Nuevo 2015 !!!