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27 de enero de 2017

La última noche - II ( Momento Fistfucking )





(continuación)

... pero no me morí.

Reaccioné inmediatamente poniéndome el guante, sin rechistar.
Me dió crema para la mano enguantada, me ayudó a restregarla, y se untó generosamente el ojete del culo.
Y así de esta manera tan espontánea e imprevista iba a comenzar la que sería mi primera sesión de fisting de mi vida.

Estéticamente, siempre ha sido una práctica que he visto con un cierto equilibrio entre un punto de aprensión y una buena dosis de fascinación.
Nunca me había imaginado activamente metiendo el puño a nadie, y de haber tomado una actitud pasiva solo me habría dejado fistear por alguien experto, con dominio de la situación y de confianza.
Algún intento ha habido de dilatación más allá del tamaño clásico de una polla, (cuatro dedillos, un calabacín, o unos cuantos albaricoques) y de dildos prácticamente nada, pues ahí viene cuando el ojete se me cierra a cal y canto.
Pero puño, nunca, ni en plan activo ni en plan receptivo.

El muchacho, lejos de ir con una previsible cautela, de primero un dedo, luego otro y así, poco a poco, que se fuera dando una buena y paulatina dilatación, enseguida quería que le metiera los cuatro dedos directamente sin más preámbulos.
Muerto no estaba, pero me sentía muy apurado.

Recordaba los consejos que me había dado años atrás, via chat, un amigo amante del fist por si un día me animaba a tener una sesión.
Prudencia, calma, todo el tiempo del mundo si era necesario, hasta donde se llegara sin forzar, y si no se podía, dejarlo para otra sesión, guantes de látex, mucha lubricación y mente lucida y serena, nada de alcohol ni drogas.

- Más, más- decía el muchacho con impaciencia, y cierta angustia por mi parte.
Apenas le había metido dos para palpar y asegurarme de su dilatación, que ya me estaba pidiendo cuatro, la mano entera y el puño.

- Tranquilo, tranquilo - le decía yo, sin mucho éxito.
- Sigue, sigue, no pares!- insistía cuando yo paraba el empuje o retrocedía un poco, por aquello de las carnes intestinales circundantes se acomodaran a la nueva situación.

Ante mi precaución, acabo soltando un:

- Hasta el codo !-.

-¡¡¡ Que dices !!!- exclamé, ciertamente acojonado al ver que, apenas recién había conseguido sin prácticamente esfuerzo alguno meter el puño, cuando me estaba pidiendo que le metiera el brazo hasta el codo.
Y aún faltaba un palmo !!!
-Que me lo metas hasta el codo - me aclaró, pensando que lo le había oído.
Y tanto que lo había oído y entendido perfectamente.

Le puse cuidado y cariño al intento.
Paulatinamente, fui entrando poco a poco, centrándome en las sensaciones que me invadían.
Una rara mezcla de pura fascinación, excitación e infinito morbo.
Y calidez y arropamiento al sentirme rodeado y presionado de carne, una sensación ciertamente placentera y extraña a la vez.

No era placer sexual estrictamente hablando.
De hecho ignoro si tuve la polla dura en aquellos momentos.
Mi atención no estaba centrada para nada en mis bajos, sino en los interiores de aquel tío, que sin conocerme de nada, ni de mis actitudes, artes ni destrezas, se me había abierto de patas para meterme yo dentro.
Debía de tener extrema confianza en sí mismo, o pura desesperación.

Si ya muchos tienen bastante poca gracia en meter la polla, que es algo relativamente común y aprendido, como se le ocurre a alguien pillar a uno para que le meta el brazo hasta el codo, así por las buenas.

Confianza y gran atrevimiento, sin dudarlo.

Y así estuve dándole al muchacho durante un buen rato. Con mucha cuatela por mi parte.
Al final, cuando ya había pasado de la mitad del brazo y me quedaban cuatro dedos para llegar al codo, le dije que lo sentía mucho y que no podía más. ( No fisica, sino psicológicamente ).
Que bastante había hecho para ser mi primera vez y que se diera por satisfecho.

Aceptó, no le quedaba otra, pero tampoco tuvo una actitud especialmente condescendiente ni agradecida.
Muy poco a poco, fui sacando la mitad pérdida de mi cuerpo de aquellas insaciables entrañas.
A pesar, que me dijo luego que había estado bien, sabia que no había quedado del todo satisfecho.

Ya desenguantado, pasé un momento por el lavabo a refrescarme y limpiarme, y bajé de nuevo a la zona del bar a tomarme otra cerveza y recuperarme del susto.

Cuando al cabo de un rato volví a subír a la zona de cruising, me senté en un taburete bajo, junto al sling de los horrores.

Allí pronto, aunque con cierta reserva, se me fue acercando un tipo recio, fuerte, más bien bajo pero aún así más alto que yo, me recordaba enormemente a un personajillo muy conocido del famoseo patrio que no tengo intención alguna de mencionar, porque os partiríais el culo y se os caía el morbo solo de pensarlo.
No era él, aunque realmente tenia un cierto aire, eso sí y sin dudarlo, con un pelín más de atractivo, con cierta cara de aspecto duro y un algo de mala leche.

Anduvo dudando si acercarse o no.

Pero cuando ya se decidió, me comenzaron a temblar las piernecillas sólo de pensar en lo que, sin pensarlo ni planearlo, me había pasado anteriormente.

Pero con este, no solo fueron las piernecillas que me temblaron.

(Continuará)...


21 de enero de 2017

La última noche - I (Calentando motores)





No había salido por la tarde.
La mañana había transcurrido plácidamente, como todos los días anteriores, en la pequeña cala nudista de Benalnatura, disfrutando del sol y de las frías aguas que no invitaban mucho al baño.
La comida de mediodía me habia llenado mucho, al punto de tener que dejarme la mitad de los platos y la siesta que me había dado habia sido de antología.

Y aquella iba a ser la última noche.
La última noche que saliera, pues día aún tendría todo el domingo por delante antes de marcharme.

Para no romper con la rutina de aquellos días, mi primera visita por los locales nocturnos comenzó por el Free Eagle.
Pedí un Red Bull al camarero que me sirvió, un tipo de mediana edad y barba y pelo gris y blanco, tipo Daddy. Debía ser el dueño, que ya el primer día había visto allí.
Me daba la impresión que la media de edad de la gente que había en ese momento era inferior al del resto de la semana, cosa que ya me alegraba.

Entre otros, un par de extranjeros cuarentones sino más, algún señor tipo años 70, algún bear con posibilidades y mi latino follador de la primera noche.

Cuando bajé a la zona de cruising, esta estaba más oscura de lo habitual en los día anteriores, ya que sólo quedaba iluminada con la luz del monitor de video, ya que incluso la habitación del sling tenía la luz apagada.
Esto no supuso ningún contratiempo para liarme con un tipo con una polla para descoyuntar mandíbulas, no tanto por lo larga, sino básicamente por lo gorda.
Pero lo hice por entretenerme un rato, más que porque me gustara o quisiera algo más de él.
De hecho, rezaba para que no le vinieran ganas de follar.
- ¿Nos juntamos con esos?,- dijo, refieriéndose a una pareja que teniamos al lado, altitos y cierto aire extranjero.
- Vale- le contesté.
- Uy !, parece que no quieren- afirmó un tanto contrariado, antes de que yo llegara a involucrarme.
Aproveché la interrupción y el contratiempo, para dejarlo, y subir e irme.

El Men's no estaba todavía especialmente concurrido y el ambiente por la zona de cruising de la planta inferior tampoco.
Más bien pecaba de vacuidad y casi nula actividad.
Me resultaba extraño que siendo sábado noche no hubiera más movimiento más temprano que otros días.
Con todo, hice algún rechazo por mi parte, pues seguía sin sentirme especialmente cómodo en el cuarto oscuro del Men's, tal vez por una inconsciente añoranza de lo que pasó allí 20 años atrás.

El caso es que la noche no pintaba bien.
Casi nula acción, ni apenas morbo.
Pero a veces las situaciones dan un giro inesperado y espectacular, me decía a mi mismo.
¿Sería una de esas noches?

Sobre las 12.45 me fui para el Qüero.
Era la noche de sex & fetish, que si bien el camarero prefería que fuera solo fetish, así no llenaba, me comentó, por lo que conformaba con que, por lo menos eso si, la gente se quitara la camiseta.

Yo me quedé solo con las bambas y calzoncillos.
En bolingas ya me había quedado dos días atrás (Post: Primera visita al Qüero Men's Bar, previa follada, mamadas y otros quehaceres".
Me pedí la que sería mi segunda cerveza de la noche.

Dos tíos follando arriba, y uno paseando era todo lo que había de animación en el local a esa hora.
El chaval paseante era monillo, treintañero, delgado y sin vello, con alguna posibilidad de roce pensé, pero vi que estas desaparecían cuando en una de mis subidas a la zona de cruising del local, me lo encontré despatarrado sobre el sling. Estaba bien de cuerpio, sinceramente, pero no me apetecia follar.

Cuando al cabo de un rato volví a subir me lo cruce por el pasillo.
Nos tocamos y acariciamos el torso.
Tenía la piel como aceitosa,- ¡que tacto más curioso!- pensé.

Siempre pienso que los chicos guapos no son para mí, y pensé que como mucho, me tocaría los pezones o palparía polla para comprobar su dureza y consistencia, y seguiría, en cualquier caso, su camino.

Y cual fue mi sorpresa que, efectivamente tras palparme los bajos, se agachó para ponerse a mamarla y acabar de entonarla.

Segundos después, como siguiendo un guión que sólo sabía él, se levantó y me guió hasta el sling, sobre el cual se tumbó boca arriba, volvió a despatarrarse y ofreciéndome un condón invitó a follarle.

-Tierra trágame !-¿Y ahora que hago?, pensé.
Ciertamente que estaba más entonado y calentito gracias a la mamada.
- Si es lo que toca, allá vamos - me dije a mí mismo, si bien no lo acababa de ver muy claro.

No bien me hube puesto el preservativo que, al encarar mi cipote hacia su hambriento culo, comprobé que este no me llegaba al agujero deseado.
De puntillas, apenas me llegaba a la abertura, y me faltaba si acaso un par de dedos, para estar en disposición de poder meterla ( y sacarla ) sin problemas.

El intento resultó, pues, infructuoso.

- Lo siento, tío, no llegó -, me excusé, lamentando más aguar el deseo del chaval, que el hecho de quedarme yo sin follar.

No respondió, ni inmutó.

Ni corto ni perezoso, sin mediar palabra, y lejos de bajarse del sling, sacó aún no sé de donde, un guante de látex que me ofreció y al tiempo que se embadurnaba bien el ojete, me dijo:

- Métemelo !... Hasta el codo !

Casi me muero.

(Continuará)


12 de enero de 2017

6º aniversario del blog, datos, perfiles del feisbuc y otras consideraciones





Tal día como hoy, un dia 5 de enero de 2011, vispera de Reyes, (Sí, ya. Hoy es 12 de enero, pero cuando empecé el post era 5) nacía un balbuceante blog que se hizo llamar "En la penumbra".
Hace ya seis años.
Hoy ya tiene su personalidad propia, que camina sólo, pero aún no ha aprendido a correr.
Es un poco perezoso, como quién lo escribe.(Lo que os decía).
Bueno, la realidad pocas veces coinciden tiempo disponible, momento oportuno e inspiración.
No obstante, marcha, y tiene intención de seguir haciéndolo, no como otros años, que dudaba.

Los datos globales del blog son, a fecha 5/1/17, un total del 544.642 visitas , 318 post publicados en estos seis años y 74 seguidores registrados.
Podría ser más, pero también menos.


1er.Año 2º Año 3er.Año 4º.Año 5º.Año 6º Año
58 116 176 232 270 318
14 33 49 59 63 74
22.985 85.870 155.178 285.682 414.394 544642


Lo más destacable del año, en cuanto al blog,  ha sido que en este último trimestre se ha estancado el número de visitas mensual y ligeramente retrocedido.
Principalmente lo achaco a mi menor presencia en Facebook, en tanto que en este último trimestre me he visto obligado a abrir tres perfiles diferentes, por culpa de la censura de dicha red social, pasando de más de 400 feisamigos agregados a poco más de 80 a fecha de hoy.

Comencé el año con mi perfil original, "perro bcn" desde que me dí de alta.
Aqui la lista:
  • perro bcn: Duró 4 años y medio, desde mediados del 2011 a enero del 2016.
  • perrete bcn:  Duró 9 meses, de enero de 2016 a mediados de octubre.
  • Perrete Bcn: Apenas dos meses.
  • Perrobcn O Perrete. Apenas una semana.
  • David AliasPerro, de momento poco más de un mes.


De "perro bcn", después de bloquearme el perfil, al final solo me dejaron como alternativa la de eliminarlo. Como finalmente hice, pero curiosamente aún recibo en el email asociado a la extinta cuenta, notificaciones de algunos de los grupos en que estaba inscrito.
De "perrete", bloqueado muy injustamente, sin razón, y reclamado y protestado, finalmente me indicaron que revisarían la cuenta y me dirían algo. Así han estado varios "revisando" y ahora al intentar acceder (por curiosidad) me sale un mensaje de error... simplemente. Está en el limbo.
De "Perrete Bcn" la cuenta está inhabilitada y tengo que dar datos privados y personales a no se sabe quién para que la vuelvan a activar. Totalmente inaceptable.
De"Perrobcn O Perrete", me dicen que tengo que indicar mi nombre, y si no lo aceptan no podré acceder a mi cuenta. Este perfil aún era visible hasta hace muy pocos días, pero no tenía acceso ni control sobre él. 

Vamos que no solo son unos censuradores profesionales, sino unos palurdos bastante incompetentes.
Para colmo, anuncian que van a activar un control sobre la veracidad de las noticias, que a priori y sin pensar mucho uno puede alegrarse, pero que entraña considerables peligros pues añade manipulación y más censura, y la cuestión es ¿Quien los controla a ellos para que decidan lo que tienen que decidir?, y ya para más inri, acaban de recibir autorización por parte del Banco de España para poder empezar como banca digital con toda la infinidad de datos que tienen de nosotros !!!. Terrorífico !!!.

Bueno, hasta aquí mis "cariños" al pu... Feisbuc.

Y a continuación de este rollo de post, seguirá por fin el desarrollo de mi úlitmo día de vacaciones en Torremolinos, que tal vez incluso llegue a ocupar tres post, ya que fue el día, o mejor dicho, la noche más intensa, interesante y completa de todas, llena de fuertes emociones.

Luego volveré con los post donde lo dejé antes de empezar esta serie, o sea, por las historias no contadas a partir de febrero-marzo de 2016, que tampoco son muchas, pues en abril-mayo apenas salí a ningún sitio, y de junio a septiembre, apenas tres salidas muy aburridas.

Y daros las gracias a vosotros los lectores y amigos que dáis sentido a este blog.
Nos vemos en el siguiente post... Y feliz año !